
Warhol y Lichenstein fueron los vencedores en unas veladas que recordaron las de los años anteriores a la crisis.
Efectivamente, parece que ha vuelto la alegría a las evening sales. Los resultados de las ventas de Post War and Contemporary Art de los pasados días 8, 9 y 10 de noviembre así lo indican pues Sotheby’s obtuvo unos resultados por valor de 222.454.500 dólares (138.067.589 libras; 160.103.711 euros) -superando la estimación más alta que llegaba a los 214 millones de dólares- y Christie’s por 272.873.000 dólares (169.181.260 libras; 199.197.290 euros).
Y si en Sotheby’s casi la mitad de las obras vendidas superaron su estimación más alta y seis de ellas se vendieron por encima de los diez millones de euros, Christie’s encontró comprador por encima del millón de dólares para 45 de sus piezas, ocho de las cuales superaron los cinco millones y cuatro de ellas los diez millones.
Sin embargo, la pieza más cara de la semana no fue vendida en ninguna de estas casas. Fue Phillips de Pury & Company, el día 8 de noviembre, la que se llevó el gato al agua, en una licitación de excepción con tan sólo 33 lotes y en la que consiguió recaudar un total de 117.055.000 dólares.
El rey de la fiesta fue, una vez más, Andy Warhol (1928-1987). Esta vez, su
Men in Her Life (serigrafía y lápiz sobre lienzo, 214,6 x 211,5 cm), una especie de retrato de la actriz Elisabeth Taylor, realizada entre octubre y noviembre de 1962, alcanzó los nada despreciables 63.362.500 dólares (46,5 millones de euros), superando la estimación inicial de una venta entre 40 y 50 millones de dólares. La imagen en blanco y negro de los distintos hombres que habían pasado por la vida de la actriz, se convierte así en la segunda pieza más cara del artista, tras los 71,7 millones de dólares (51,7 millones de euros) pagados en Christie’s Nueva York en mayo de 2007 por el espectacular Green Car Crash (Green Burning Car I) (1963).
Cerca de ese precio se quedó el dramático
Ohhh… Alright… pintado en 1964 de Roy Lichtenstein (1923-1997). Los 42.642.500 dólares (26.438.350 libras; 31.129.025 euros) pagados en la noche del día 10 en Christie’s Nueva York la convierten en la pieza más cara hasta el momento, batiendo su anterior récord, In the car (Tm/L, 1963, 76,2 x 101,6 cm) vendido en Christie’s Nueva York en noviembre de 2005 por 16,2 millones de dólares. La imagen de la chica del cómic, con bellos ojos azules atendiendo una dolorosa llamada de teléfono, cautivó a los coleccionistas que pujaron por la pieza, superando ligeramente la estimación de la casa.
Sin embargo, Andy Warhol consiguió hacerle una cierta sombra en la velada de Christie’s pues nada menos que quince piezas de su mano se vendieron por un total de 70.381.500 dólares (51.378.495 euros). El precio más alto fue para Big Campbell’s Soup Can with Can Opener (Vegetable), 1962, comprado por un anónimo pujador por 23.882.500 dólares (14.807.150 libras; 17.434.225 euros). La pieza, con la mítica imagen de las Campbell’s Soup Can, procedía de la renombrada colección de Barney A. Ebsworth, un coleccionista de Seattle que la compró en 1987. Sin embargo, debemos recordar que la estimación que ofrecía la casa era entre 30 y 50 millones de dólares…
En la misma línea del pop, Sotheby’s también tenía mucho que decir. De hecho, su
Coca-Cola [4] Large Coca-Cola, de Andy Warhol, fue pujada sucesivamente por ocho coleccionistas hasta superar la estimación de 20 a 25 millones de dólares y adjudicarse finalmente por 35.362.500 dólares. La última de las cuatro pinturas que Warhol ejecutó entre 1961 y 1962, con la botella de Coca-Cola como único motivo, y la más grande del grupo, merecía una puja semejante.
Además de Warhol, Sotheby’s también subastó una muy interesante pieza de Roy Lichtenstein:
Ice Cream Soda, que había estado en la misma colección desde 1962 cuando fue comprada en la galería, y que se adjudicó por 14.082.500 dólares (la estimación era de 12 a 18 millones).
Por último, antes de cerrar el apartado del pop y su rotundo éxito, citemos al artista pop actual por antonomasia: Jeff Koons (1955). Su
Balloon Flower (Blue), de la Daimler Art Collection, la primera de las cinco piezas con diferentes colores de la Celebration series, atrajo las miradas de los coleccionistas y subió hasta los 16.882.500 dólares (10.467.150 libras; 12.324.225 euros), ligeramente por encima de la estimación más alta de 16 millones. A pesar de la venta, es bueno recordar que en junio de 2008, Christie’s Londres vendió la misma pieza pero en color magenta por 25.752.059 dólares. El mercado se está recuperando, pero no estamos aún en los niveles de la euforia de 2008.
Y, tras el repaso al pop, la referencia a la abstracción lírica. Sotheby’s sacaba a pujas un buen
Untitled, fechado en 1955, de Mark Rothko (1903-1970), que había estado fuera del mercado durante más de cuarenta años. La estimación entre 20 y 30 millones se demostró correcta pues se pagaron finalmente 22.482.500 dólares. En la réplica del siguiente día en Christie’s, el Nº 18 (Brown and Black on Plum) del mismo autor, con tonos sombríos y que pertenecía al Dr. Franz Meyer, el conocido historiador del arte y director de museo, alcanzó los 9.602.500 dólares (5.953.550 libras; 7.009.852 euros), ligeramente por encima de la estimación más baja, entre nueve y doce millones. Sin embargo, el Untitled (Black on Gray), realizado entre 1969 y 1970, el año de su muerte, con una estimación entre diez y quince millones se demostró excesiva y no encontró comprador. A pesar de su calidad, este tipo de piezas tristes y nihilistas no suelen gustar tanto a los coleccionistas…
Tres datos más.
En Sotheby’s,
Figure In Movement, de Francis Bacon (1909-1992), regalo del artista a su médico, fue muy bien acogida y subió hasta los 14.082.500 dólares, más del doble de su estimación, entre cinco y millones de dólares. Y de Gerhard Richter (1932), Matrosen (Sailors), vendido por el Weserburg Museum für moderne Kunst en Bremen, Alemania, llegó a los 13.242.500 dólares, lejos de la estimación entre seis y ocho millones; en esa misma línea, Abstraktes Bild, 1992, superó las expectativas más optimistas y se remató por 11.282.500 dólares. Del mismo autor, Christie’s vendió un figurativo
Zwei Kerzen, de la serie de Candles y Skulls que Richter realizó entre 1982 y 1983, por 12.962.500 dólares (8.036.750 libras; 9.462.625 euros); cada vez alcanza precios mayores la obra realista del alemán.
Por último, Phillips de Pury & Company adjudicó por 6,8 millones de dólares (4,9 millones de euros) Miss ko2, una escultura del reconocido artista japonés Takashi Murakami. 4,5 millones de dólares (3,2 millones de euros) se pagaron por un buen Selfportrait del artista afroamericano Jean-Michel Basquiat (1960-1988). Y la fotógrafa estadounidense Cindy Sherman, batió su récord al venderse su
Untitled 153 (fotografía, 1985, 170,8 x 125,7 cm), la número 5 de una edición de 6, que ha sido expuesta en multitud de exposiciones, por 2,7 millones de dólares (1,9 millones de euros). Desde luego, son nombres a tener en cuenta para los próximos años y, quizá, para las próximas inversiones, ahora que la alegría vuelve a aparecer tras el pesado telón que la mantenido oculta.