Junto al Retrato de Ángel Fernández de Soto, de Picasso, serán centro de atención de la esperada subasta.

La esperada cita será en Christie’s Londres el próximo día 23 de junio. Y promete hacer historia pues una de las piezas más importantes de la licitación será, sin duda, una versión de gran tamaño de
Nymphéas (O/L, 90 x 100 cm), realizada en 1906 por el gran pintor impresionista Claude Monet (1840-1926). Incluida en la histórica exposición que hizo el artista en París en 1909 de su serie de nenúfares, este colorista óleo ha permanecido durante décadas en manos de los sucesores del conocido marchante Durand-Ruel.
El precio esperado por su venta oscila entre los 30 y los 40 millones de libras, una cifra en la línea de la última gran pieza del maestro vendida en Christie’s Londres en junio de 2008: Le bassin aux nympheas (O/L, 100,4 x 201 cm), que fechada en 1919, alcanzó los 36.500.000 libras (comisiones e impuestos no incluidos).
Pero, hagamos un poco de historia.
En 1890 Monet compró una casa en Giverny y en 1893 se fue allí a vivir; a partir de ese momento, con la ayuda de otras personas, diseñó y construyó los jardines y los lagos donde plantó sus conocidos nenúfares con idea de pintar los coloristas efectos de luz que se producían en el agua con las distintas plantas y flores. Antes de 1899 sólo pintó diez veces el jardín, esperando que sus plantas y flores madurasen y consiguiese el efecto deseado; eso ocurrió entre 1899 y 1900 y su jardín fue el centro de sus pinturas.
Así, el artista trabajó y maduró su propia técnica, con mucho esfuerzo y muchos sinsabores buscando la perfección en cada obra; él mismo reconocía en una carta a su amigo Gustave Geffroy, en 1908, que había destruido varias obras que no terminaban de convencerle: `You must know I’m entirely absorbed in my work. These landscapes of water and reflections have become an obsession. It’s quite beyond my powers at my age, and yet I want to succeed in expressing what I feel. I’ve destroyed some… I start others… and I hope that something will come out of so much effort’ (Monet, quoted in R. Kendall (ed.), Monet by himself: Paintings, drawings, pastels, letters, London, 1989, pág. 198).
Poco después, en 1909, en la Galerie Durand-Ruel de París, mostró por primera vez su serie de Nympheas, siendo aclamado por la crítica internacional. La exposición fue tan visitada que se prolongó una semana más de lo previsto. Y Robert E. Dell, posteriormente editor del Connoisseur magazine y en ese momento corresponsal en París de Burlington Magazine, escribió: `One has never seen anything like it. These studies of water lilies and still water in every possible effect of light and at every hour of the day are beautiful to a degree which one can hardly express without seeming to exaggerate… There is no other living artist who could have given us these marvellous effects of light and shadow, this glorious feast of colour’ (R.E. Dell, quoted in P.H. Tucker, Claude Monet: Life and Art, New Haven & London, 1995, pág. 196).
Como sabemos, la fascinación de Monet por sus nenúfares quedó plasmada de forma magistral en su serie de piezas monumentales que custodia celosamente el Musée de l’Orangerie de París; un raro estudio de ellas,
Le bassin aux nympheas, firmado y fechado en 1919, que perteneció a la afamada colección Miller, y que hemos comentado un poco más arriba, se vendió en Christie’s Londres en junio de 2008 nada menos que por 41 millones de libras (remate: 36.500.000 libras; 46.183.450 euros).
La pieza que se ofrece ahora es la mayor de las nueve que quedan pintadas por el artista en 1906, y una de las cinco que estuvieron expuestas en la muestra parisina de 1909. Lo curioso es que salió ya al mercado en Christie’s Nueva York en mayo de 2000 alcanzado un precio de venta de 19 millones de dólares más comisiones e impuestos (20.851.550 euros; 12.234.100 libras). Ahora, apenas diez años después, y a pesar de la situación actual de dificultad económica, sale con una estimación de 30 a 40 millones de libras.
Giovanna Bertazzoni, Director and Head of Impressionist and Modern art at Christie’s, London, comentó: “Claude Monet’s water-lily paintings are amongst the most recognized and celebrated works of the 20th century, and were hugely influential to many of the following generations of artists. We are honoured to be able to present this exceptional ‘Nymphéas’, which was subsequently shown at the great exhibition of 1909 and which was then kept in the collection of the Durand-Ruel family for a number of the following decades. It is extremely exciting that with this work, the Blue Period Picasso, Klimt’s portrait of Ria Munk and van Gogh’s 1889 masterpiece, we will be presenting at auction celebrated works from the most formative years of four of the most important and influential artists of the last century”.
Algunos datos más de mercado de la serie de Nympheas (precios sin comisiones ni impuestos) que muestran, una vez más, la importancia de la fecha de composición: de 1904, un óleo de 81 x 100 cm llegó en junio de 2007 en Sotheby’s Londres a los 16.500.000 libras (24.401.850 euros); de 1906, una obra casi idéntica a la actual pero de 88,9 x 92,1 cm se vendió por 17.000.000 dólares (17.044.200 euros; 10.917.400 libras), en Sotheby’s Nueva York el ya lejano noviembre de 2002; poco antes, en junio, la casa londinense había adjudicado por 12.250.000 libras (18.906.650 euros); una pieza de 1908 de 91,4 x 93 cm alcanzó en mayo de 2008 los 10.400.000 dólares (6.725.680 euros; 5.272.800 libras) en Christie’s Nueva York; por último, de hacia 1914-197, una gran óleo de 150 x 200 cm apenas llegó a 3.750.000 libras (5.681.250 euros) en junio de 2004 en Sotheby’s Londres.
Publicado por Daniel Díaz el 5 de junio de 2010.