Los medianos resultados para las obras españolas vendidas en el extranjero en las citas de Christie’s y Doyle, muestran la debilidad de nuestro actual mercado.

La licitación, que comentamos ya la semana pasada (leer artículo), ofrecía piezas de Post-War & Contemporary Art, en la sede londinense de South Kensington. Allí salían a pujas, junto a los españoles Antonio López, Juan Muñoz, Equipo Crónica o Rafael Canogar, los nombres clásicos de este tipo de subastas: desde Yves Klein a Julian Schnabel, pasando por los valores jóvenes pero ya consagrados de Bansky, Anselm Reyle o Damien Hirst.
Las ventas alcanzaron un valor total de 2.882.100 libras, comisiones e impuestos ya incluidos, pero la suerte de los españoles no fue especialmente buena.
De Antonio López (1936) se vendió la
Mujer quemada, de 1964 (Óleo y madrea policromada, 82 x 92 x 29 cm) por 85.250 libras, muy por debajo de la estimación entre las cien y las ciento cincuenta mil libras. Recordemos que la pieza, de la época más dura y difícil del manchego, había salido ya a pujas en Christie’s Madrid, en octubre de 2006, con una alta estimación entre 200.000 y 300.000 euros, y que no se había vendido. Conclusión fácil: no todo lo del manchego interesa a los grandes coleccionistas, y menos aún la época en torno a 1965, incluso habiendo de por medio una exposición casi antológica en el museo Thyssen, que siempre facilita el entusiasmo…
Del toledado Rafael Canogar (1935) se vendió
El soldado, 1967 (polyester, fiberglass óleo sobre tabla, 180 x 100 x 53,3 cm) por 12.500 libras, a medio camino entre las 10.000 y las 15.000 libras de la estimación. La pieza es interesante, pero esa época con evidentes connotaciones políticas, como demuestran repetidamente los resultados de las subastas, suele tener menos interés para el mercado.
Hay que señalar que no se vendieron ni la escultura de Las Meninas (A/papel maché, 53,3 x 81,3 x 48,3 cm), del Equipo Crónica (1964-1981) realizadas en 1971, comprada directamente al artista por el presente dueño en 1971, y por las que se pedía, según la estimación, entre 18.000 y 25.000 libras. Curioso, pues La familia de Carlos IV, otra escultura típica de su mano, donde cada ejemplar está pintado de forma diferente, suelen venderse en torno a los 30.000-35.000 euros, si están en perfectas condiciones. Tampoco se vendió, de Juan Muñoz (1953-2001), Untitled, 1984 (madera, cemento y piedra, 231 x 84 x 7,5 cm), comprada directamente al artista por el presente dueño y cuya estimación era de 25.000 a 35.000 libras.
En el aspecto internacional, la subasta funcionó bien. Valgan dos ejemplos de ello. Del joven pero ya mítico Bansky (1975),
Bird and Grenade (óleo y marca de spray sobre lienzo esmaltado, 68,5 x 99 cm), realizada en 2002 y pieza única, alcanzó las 145.250 libras, lejos de la estimación de 30.000 a 50.000 libras. No es una de sus típicas escenas callejeras, pero sí tiene toda su habitual ironía, cargando nuevamente contra el orden establecido, el fondo del cuadro, con un toque entre naif, divertido y gamberro en la figura del pajarillo de dibujos animados con una granada.
En un tono mucho más serio y trascendente, de Yves Klein (1928-1962),
Victoire de Samothrace, de 1962, típica suya, con su azul Klein sintético sobre plástico, metal y base de piedra (EA I / XXV, es la HC número 1 de una edición de 175 ejemplares y 25 HC, editada por la Galerie Karl Flinker LC, de París, 50,2 x 26,7 x 25,4 cm), subió desde las 35.000 libras de la estimación más baja hasta las 79.250 libras.
Por último, una venta de última hora: Doyle Nueva York acaba de adjudicar hoy mismo, por apenas 3.125 dólares, una atractiva acuarela de José Guerrero (1914-1991):
Untitled (63,5 x 48,26 cm). Realizada probablemente en torno a 1960, la acuarela de un cierto tamaño ya, procedía de la colección de Sylvia Sleigh y Lawrence Alloway, y partía con una estimación de 2.000 a 3.000 dólares. Una buena compra, sin duda.
Parece evidente que el mercado internacional no está sufriendo tan profundamente la crisis como el nuestro. Hablaremos de ello esta semana con los resultados en la mano de las subastas de Segre y Durán.
Publicado por Daniel Díaz el 20 de septiembre de 2011.