En las evening sale de arte de postguerra y contemporáneo Sotheby’s y Christie’s obtienen las mejores ventas de su historia, superando esta última la barrera de los cuatrocientos millones de dólares.
Publicado por Daniel Díaz el 10 de diciembre de 2012.

El día 13 de noviembre, en su licitación de arte de postguerra y contemporáneo, Sotheby’s Nueva York obtuvo los mejores resultados de su historia, 375.149.000 dólares (295.530.209 euros; 236.329.217 libras), con nada menos que ocho nuevos records mundiales. Al día siguiente, Christie’s Nueva York en su respectiva evening sale de Post-War and Contemporary Art superó con creces los cuatrocientos millones, obteniendo esta vez el mejor resultado de esta categoría de toda su historia, 412.253.100 dólares (259.719.453 libras; 321.557.418 euros), y estableciendo también ocho nuevos records mundiales, con once piezas vendidas por encima de los diez millones de dólares, 16 por encima de los cinco, y 56 por más de un millón.
Sotheby’s, con el 84,1% de las ventas (58 de 69 piezas ofrecidas) por un valor del 95,6%, obtuvo los records Jackson Pollock, Franz Kline, Hans Hofmann, Arshile Gorky, Robert Motherwell, Wade Guyton, para un papel de Andy Warhol y para una pintura de Takashi Murakami. De hecho, Tobias Meyer, Worldwide Head of Contemporary Art at Sotheby’s, no podia ocultar su emoción y comentó: “This has been an extraordinary year for Contemporary Art at Sotheby’s” (…). “Tonight’s record results bring our 2012 total to well over $1 billion, and we still have tomorrow’s Day auction, as well as our upcoming sale in Paris. The Rothko was the undisputed highlight of the evening, surpassing the Rockefeller Rothko to become the second highest price ever achieved for the artist at auction. The wonderful consignment from the Collection of Sidney and Dorothy Kohl brought more than $100 million, led by the Jackson Pollock, which sold for $40.4 million, well above expectations. If you are looking for evidence that today’s market is alive and well, look no further”.
Efectivamente, la pieza reina de la semana fue la de Mark Rothko (1903-1970),
Nº 1 (Royal Red and Blue), 1954 (O/L, 288,9 x 171,5 cm), que alcanzó la escalofriante cifra de 75.122.500 dólares (59.179.060 euros), muy lejos de la estimación de 35 a 50 millones de dólares y pasando a ser su segunda obra más cara, por detrás de la que fue de Rockfeller. El Nº 1 fue uno de los ocho lienzos que el propio artista seleccionó para su importante individual de 1954 en el Art Institute of Chicago, no en vano quería mostrar su intento de ir más allá de la propia pintura. Y casi desde entonces había permanecido en la misma colección treinta años.
Lejos ya de estos precios, debemos mencionar la colección de pintura de expresionismo abstracto con piezas de los grandes Jackson Pollock, Willem de Kooning, Clyfford Still o Joan Mitchell que Sotheby’s ofrecía de un mismo propietario, el americano Kohl. Lienzos magníficos dentro de la producción de cada uno de ellos, y adquiridos la mayor parte de ellos en los años 70 con la ayuda de Jack Taylor, el comisario del movimiento abstracto americano, muchas veces a los propios artistas, obtuvieron unas ventas finales por valor de 101.348.000 dólares.
De entre ellos, destacó como era previsible, y ya anunciamos en nuestro anterior artículo (leer), el
Number 4, 1951 (O/L, 76,5 x 63,5 cm) de Jackson Pollock (1912-1956) que batió su propio récord al alcanzar un total de 40.402.500 dólares (31.827.778 euros, por encima de la estimación de 25 a 35 millones de dólares), pulverizando el anterior de mayo pasado cuando Number 28, 1951 (O/L, 76,5 x 137,4 cm) alcanzó en Christie’s Nueva York la cifra de 23.042.500 dólares (17.987.552 euros). Típico de su dripping y con un buen formato ya, además de haber sido pintado justo después de su exposición de 1950 en la Betty Parsons Gallery de Nueva York, tenía una procedencia absolutamente impecable pues había estado en esta galería de Nueva York antes de pertenecer al Dr. Ruth Fox, que trató a Pollock, para venderse, finalmente, en la Leo Castelli Gallery, de Nueva York (LC# 41, adquirido en 1962).
De Willem de Kooning (1904-1997), su
Abstraction, circa 1949 (Tm/L, 61,9 x 82,6 cm) que adelanta de alguna manera sus típicas mujeres deformadas, superó con creces la estimación más baja de 15 millones de dólares y se terminó adjudicando por 19.682.500 dólares (15.505.235 euros). Y de Franz Kline (1910-1962), su sobrecogedor Shenandoah, 1956 (O/L, 144,8 x 205,7 cm) de tonos monocromáticos llegó a los 9.322.500 dólares (7.343.963 euros), ligeramente por encima de la estimación. En cambio, Untitled, 1959 (O/L, 199,4 x 220,7 cm) de Joan Mitchell (1925-1992) se quedó en los 6.242.500 dólares (4.894.696 euros), mientras
1948-H, 1948, de Clyfford Still (1904-1980) se vendió por apenas 9.882.500 dólares (7.748.792 euros), muy por debajo de la estimación de quince a veinte millones de dólares. No siempre las estimaciones son correctas…
Dos pinceladas para terminar con el repaso de la noche mágica de Sotheby’s.
De Francis Bacon (1909-1992) se ofrecía una importante versión de la conocida serie de retratos del Papa: Untitled (Pope) (O/L, 152 x 94 cm), de hacia 1954, se vendió nada menos que por 29.762.500 (23.445.932 euros; est. $18/25 million), muy lejos de los 105.475 dólares (65.000 libras) pagados por él en Sotheby’s London en 1975… Y también de su mano, un pequeño pero siempre fascinante
Study for Head of Isabel Rawsthorne (O/L, 35,5 x 30,5 cm) de 1967 de la colección del armador griego George Embiricos, se adjudicó por 9.322.500 dólares (7.343.963 euros; est.: 9-12 millones de dólares).
Del rey del pop, Andy Warhol (1928-1987), más que la venta de Green Disaster (Green Disaster Twice), una de sus primeras pinturas de accidentes de coches por 15.202.500 dólares, fue un absoluto acontecimiento la del papel
Suicide de 1964 (tinta serigráfica/papel, 101,6 x 76,2 cm), vendido nada menos que por 16.322.500 dólares (12.858.336 euros), muy lejos de la estimación de seis a ocho millones de dólares y más lejos aún de lo pagado por él en Sotheby’s Nueva York en noviembre de 1992: 132.000 dólares.
Al día siguiente, 14 de noviembre, Christie’s, con unas ventas de 412 millones de dólares, obtenía sus mejores resultados en esta categoría. “This evening’s sale set a new record total for any Post-War and Contemporary Art sale. Over the past six years, Christie’s has led this market first over the $200 million, then over the $300 million, and now over the $400 million barrier”, comentó con orgullo Brett Gorvy, Deputy Chairman and International Head of Post-War and Contemporary Art. “We curated the sale around a rich variety of the highest quality works and most coveted artists in order to serve our broad international base of collectors in their quest to find the next iconic work, whether it is Pop Art, Abstract Expressionism, or cutting-edge contemporary”.
Su apuesta era más figurativa, más en la línea del pop que del expresionismo americanos, con obras de Warhol, Lichtenstein, Basquiat o Koons, y resultó también una gran oferta.
La pieza estrella de la velada fue una interesante
3D Statue of Liberty, 1962 (silkscreen inks, spray enamel and graphite on canvas, 197,5 x 205,7 cm) de Andy Warhol (1928-1987) que se vendió por 43.762.000 dólares (34.134.750 euros). Pocos iconos americanos hay más importantes que la Estatua de la Libertad, y qué mejor compra que algo que representa tan bien el sueño y los valores americanos, con perdón de la Coca-Cola, de Marilyn y de Elvis, claro. Además, esta pieza fue como el boceto para su conocida serie de Death and Disaster, además de ser la pionera en la representación de 3D. Con este remate pasa a ser la segunda obra más cara del pintor y ni siquiera la venta por 23.714.000 dólares (18.497.310 euros) del atractivo Marlon, 1966 (tinta serigráfica/L, 104,2 x 117,1 cm) pudo hacerle sombra (leer artículo previo).
En esta misma línea, de Roy Lichtenstein (1923-1997), su decorativo y sensual
Nude with Red Shirt, 1995 (oleo y magna/L, 198,1 x 167,7 cm) se remató por 28.082.000 dólares (21.904.350 euros) superando con creces la estimación de 12 a 18 millones de dólares y consiguiendo la mejor venta para obras posterior a 1960.
Del compañero de Warhol, Jean-Michel Basquiat (1960-1988), se presentó a pujas
Untitled, 1981 (Tm/L, 198,1 x 172,7 cm), un brutal lienzo que, con tonos mucho más suaves que los usuales en él y vendido por 26.402.000 dólares (20.593.950 euros), pasa a ser la pieza más cara del artista.
En una línea pop similar, pero más actual, sorprendió la venta por nada menos que 33.682.000 dólares (26.272.350 euros) de unas
Tulips, 1995-2004 (acero pulido, 203,2 x 457,2 x 520,7 cm), de Jeff Koons (1955). Es la presente una de las cinco versiones diferentes que hay de esta escultura gigantesca, una de las cuales está en la Broad Art Foundation, Santa Monica. El precio pagado hace que pase a ser su obra más cara, al igual que Schulhof’s Curve, 1984, de Richard Serra, por la que se pagaron 2,8 millones de dólares.
Por último y como contrapunto a la oferta del expresionismo abstracto de Sotheby’s, destacó el grupo de lienzos de Franz Kline (1910-1962). Su
Untitled, 1957 (O/L, 200,7 x 280,4 cm) duplicó su estimación más baja y se adjudicó por 40.402.000 dólares (31.513.950 euros) sorprendiendo a propios y extraños pues su anterior récord estaba en 9,3 millones de dólares. Es más, de su mano también, De Medici, 1956 (Óleo y pastel/L, 209,6 x 290,8 cm) se vendió por 11.058.000 dólares (8.625.630 euros), más del doble de los cinco millones de la estimación más baja, y Untitled, 1955 (O/L, 132,1 x 94 cm) (mal fechado, en 1954, y luego corregido) por 6.466.000 dólares, muy lejos también de la estimación de 3,5 a 4,5 millones de dólares. Con derecho propio, pues, entra en el club de los que han vendido por encima de los cuarenta millones de dólares…
Para nuestro pequeño interés español, el magnífico
Yunque de sueños XII, 1962 (hierro y granito, 60,3 x 21,5 x 15,2 cm) de Eduardo Chillida (1924-2002) alcanzó los 506.500 dólares, una más que ya respetable cifra para una escultura de estas dimensiones.
Publicado por Daniel Díaz el 10 de diciembre de 2012.