
Obras de Juan Gris, Miró y Picasso entre las más importantes en Christie’s el 3 de noviembre.
La evening sale de Impressionist and Modern Art ofrecerá un total de 85 lotes por un valor que supera los 200 millones de dólares. Es un número de piezas más alto de lo habitual, pero el mercado exige estos cambios, incluso entre las grandes obras.
Dos excepcionales esculturas de Henri Matisse y de Alberto Giacometti, nos hablan de lo especial de la cita del 3 de noviembre. Pero, lo más destacado será, sin duda, la venta de una colección privada con cuatro soberbias piezas: Violon et guitaire, 1913, de Juan Gris; L’Air, 1938, de Joan Miró; Pflanze und Fenster Stilleben, 1927, de Paul Klee; y un magnífico pastel Tête d’homme, pintado en el verano de 1921 por Pablo Picasso. Vamos por partes.
Como es lógico, no se conocen detalles de la propiedad que saca a la venta tan impresionante colección, pero sorprende conocer la alta calidad de las piezas. La más impresionante es
Violon et guitaire (O/L, 100,3 x 65,4 cm), de Juan Gris (1887-1927), firmada y fechada en Céret en septiembre de 1913, y que procede de la Galerie Kahnweiler, de París. Su asombrosa composición cubista, plena de elegancia en el color y la composición, hizo que fuese la favorita del artista. Pintada en el sur de Francia en el final del verano, junto a otras doce, es un perfecto ejemplo de su calidad; prueba de ello es que ha estado en las mejores exposiciones sobre el artista como las de The Metropolitan Museum and The Museum of Modern Art en Nueva York, la del Musée de l’Orangerie en París, o la de Salas Pablo Ruiz Picasso en Madrid.
La estimación entre 18 y 25 millones de dólares anima a un nuevo récord, por encima de los 20.802.500 dólares pagados en noviembre de 2008 en Christie’s Nueva York por el magnífico Livre, pipe et verres (O/L, marzo de 1915, 73 x 91,5 cm). Su anterior récord se logró en mayo de 2007 en la misma sala cuando Le pot de geranium (O/L, julio de 1915, 81,3 x 60,5 cm) subió hasta los 18.520.000 millones, lejos de los 8.479.500 dólares pagados en mayo de 2002 en Sotheby’s Nueva York. Habrá que esperar a la subasta, pero sus últimas obras no sólo se han vendido muy bien sino que han alcanzado altos precios en el mercado internacional.
La segunda obra de la colección es
L’Air (O/L, 54,9 x 46 cm), de Joan Miró (1893-1983). Pintada en 1938, durante la guerra civil española, la surrealista composición fue realizada con los colores de la bandera española y catalana. Una serie de formas orgánicas evocan quizá no sólo un paisaje sino quizá al mismo el general Francisco Franco en la figura de la especie de serpiente con bigotes que parece deslizarse entre los montes.
Poco antes de comenzar esta obra, había pintado para el pabellón español de la exposición de París (en el que Picasso expuso su Guernica) Le Faucheur (The Reaper, Catalan peasant in revolt) (Dupin, nº 556; fig. 1). Expuesta en la mayor retrospectiva de obras de Miró en el Grand Palais de París y en el MoMA de Nueva York, se oferta con una estimación entre 12 y 18 millones de dólares.
La tercera pieza es un fantástico Pflanze und Fenster Stilleben (O/L, 47,6 x 58,4 cm) de Paul Klee (1879-1940). Pintado en 1927 cuando la Bauhaus se desarrollaba en Dessau y aún estaban sus colegas Wassily Kandinsky y Lyonel Feininger, entre otros, parece que tuvo una libertad mayor para experimentar con los planos y los colores dentro de su personal mundo. La estimación se sitúa entre los tres y los cuatro millones de dólares.
Y para terminar la colección, una magnífica Tête d’homme
(68,9 x 53,7 cm) de Pablo Picasso (1881-1973). Pastel de grandes dimensiones, fue pintado en el verano de 1921 en Fontainebleau, la conocida población cercana a París, donde el artista estaba veraneando con Olga Khokhlova y su hijo Pablo. La estimación de cinco a siete millones de dólares indica su enorme calidad. Lejos ya de las repetidas y sintéticas piezas cubistas, Picasso vuelve su mirada hacia el mundo clásico recreando un nuevo lenguaje, pleno de volumen y de una contenida alegría de vivir, quizá porque su hijo Pablo acaba de nacer. Como referencia de precio puede servir la venta el pasado junio en Christie’s Londres de La liseuse (pastel, 1921, 63,3 x 48 cm) adjudicado por 5.641.250 libras, ligeramente por debajo de la estimación entre seis y nueve millones de libras.
De este mismo momento, y quizá reflejando ese sentimiento de plenitud, es también la impresionante Maternité
(O/L, 55,9 x 47 cm) del malagueño, que sale a pujas con una estimación entre siete y diez millones. La madre llena el lienzo, con una rotundidad plena de fuerza, mientras sostiene a un juguetón niño. De la colección de Mildred y Himan Brown -productores de radio y creadores de dramas americanos para radio tan conocidos como The Thin Man o Dick Tracy-, fue comprada alrededor de 1950 y ha permanecido desde entonces en la colección privada. Desde luego, es una verdadera oportunidad.
Por último, unas breves referencias a las dos esculturas que mencionamos al comienzo del artículo. La primera, de Henri Matisse (1869-1954), es
Nu de dos, 4 état (Back IV) (numerada 00/10, 189,2 cm), un monumental bronce con pátina marrón oscuro de la conocida serie de espaldas, Back series. Concebida alrededor de 1930 pero fundida en 1978, es la primera de la serie que sale a pujas; su estimación es de 25 a 35 millones de dólares (para alguna referencia de precio, ver artículo sobre la escultura que saca a pujas Sotheby’s Nueva York). Las cuatro piezas conocidas como Back I-IV representan su ambición más profunda, desde el estudio más naturalista de Back I hasta el más simplificado y rotundo de Back IV. La presente pieza es uno de los doce bronces fundidos, de los que sólo dos permanecen en colecciones privadas.
Y del suizo Alberto Giacometti (1901-1966), una excepcional Femme de Venise V (bronce con patina marrón y verde, 4/6 + 4PA, 110,5 cm), con el sello de ‘Susse Fond Paris’. Aunque fundida en 1958, pertenece a la serie de nueve desnudos femeninos de pie que el artista concibió como respuesta a la invitación del gobierno francés de exponer en la Bienal de Venecia en junio de ese año, 1956, así como de la retrospectiva que tendría en esos mismos momentos en la Kunsthalle Bern.
Femme de Venise V se compone de diez bronces, cuatro de los cuales están en los mejores museos de Francia y Alemania. Quizá por eso la estimación se sitúa entre los ocho y los doce millones de dólares. Christian Klemm afirmó que “the Women of Venice mark the halfway point in Giacometti’s mature work; they bring together the different characteristics of his figures. The evocative name, which binds the individual figures into one group despite their differences, had an enhancing effect: as the figures became legendary, they came to be regarded as the epitome of his art. The extremely small, distant heads and the innovatively sloping pedestals, from which the over-size feet grow, still make them seem like revelatory, illusionistic visions… The tension in the mingling of goddess and concubine, of Egyptian cult image and decomposing corpse, is seen nowhere as vividly as in this group” (Alberto Giacometti, exh. cat., The Museum of Modern Art, New York, 2001, p. 218).
Merece la pena seguir lo que ocurra en la subasta. Desde luego, las buenas obras de los españoles tendrán un papel muy importante. Daniel Díaz.