Las ventas de Sorolla, Bayeu, Fortuny y las miniaturas de Augustin disparan los ingresos en la subasta madrileña de los días 1 y 2.
Publicado por Daniel Díaz para la web de Ars Magazine el día 3 de octubre de 2014.

Hay que reconocer que Alcalá está dos o tres escalones por encima del resto de las casas españolas. Y eso se debe no sólo a la calidad de las piezas seleccionadas para cada subasta sino también a los coleccionistas que acuden a comprar. Esta última licitación era especialmente esperada: el inicio de temporada marca, de alguna manera, el camino del resto del año pues las buenas ventas siempre animan a otras.
Las grandes piezas pertenecían a los siglos XVIII-XIX y comienzos del XX, pero también la pintura antigua y la contemporánea obtuvieron buenas ventas. Vayamos por partes.
La pieza más destacada, como era previsible, fue
Playa de Valencia, 1904 (O/L, 62 x 66 cm; lote 225) de Joaquín Sorolla. No es un lienzo espectacular, pero sí muestra perfectamente su facilidad de color, su amor por la tierra y su inteligencia para contar una pequeña historia. Procedente de la familia de Elena Sorolla, salía a pujas por 120.000 euros. Y tras un intenso forcejeo se remató finalmente por 180.000 euros, cifra que subirá hasta los 216.306 euros si sumamos la comisión de la sala y los impuestos… Es curioso, sin embargo, que su óleo sobre cartón, Paisaje de Asturias, vista trasera de la Playa de los Quebrantos, 1903 (23 x 33,5 cm), que salía por 18.000 euros pasase, en cambio, sin interesados. Leer más.