El próximo día 12 de junio, Christie’s Londres subastará cuatro piezas del valenciano en su cita de pintura del siglo XIX y orientalista.

Publicado por Daniel Díaz el 31 de mayo de 2012.
Un total de dos millones de libras se espera obtener con la venta de los cuatro lienzos del valenciano Joaquín Sorolla (1863-1923), el rey Midas de la pintura finisecular española. Sin embargo, como se ha comentado frecuentemente esta semana con el cuadro de Constable que ofrecerá la baronesa Thyssen en subasta, la crisis se nota. En ese sentido, no esperemos grandes piezas del valenciano… No estamos como en 2010, cuando Sotheby’s Londres vendió Pescador. Valencia (O/L, 1904, 76 x 106 cm) por 3.065.250 libras (3.614.843 euros) o Niños en la playa (O/L, 1904, 55 x 95 cm) por 1.945.250 libras (2.294.030 euros) en su subasta de noviembre, o cuando Christie’s, ese mismo año pero en julio adjudicó por 1.441.250 libras (2.187.818 dólares) su magnífica Niña en la playa. Valencia (O/L, 1910, 69 x 100 cm).
Esta vez las piezas son mucho más modestas y, todo hay que decirlo, mucho menos espectaculares. Sin embargo, las cartas en la mesa hablan de que un sorolla es siempre un sorolla, y como tal siempre hay interesados…
La pieza con una estimación más alta es
A la orilla del mar (129,5 x 104,2 cm), un doble lienzo firmado en 1908 que ofrece una escena de madre y niño en la playa, en la parte inferior de la composición, y el agitado mar en la superior. Tras contemplar la escena, salta a la vista el doble lienzo; quizá fue un medio de agrandar la pintura y poder enviarla al extranjero como de mayor empaque. De hecho, figuró en la exposición de la Hispanic Society of America, Paintings by Joaquín Sorolla y Bastida, Nueva York, del 8 de febrero al 8 de marzo de 1909, e itineró posteriormente a Buffalo, Fine Arts Academy, y a Boston, Copley Society, hasta el 11 de mayo de ese año. La muestra en Nueva York fue un completo éxito, a juzgar por los datos de los visitantes, nada menos que 160.000 personas sólo en Nueva York, y también por las ventas: doscientas obras vendidas de las 356 presentadas. Ésta misma fue una de las compradas Nueva York en 1909, por Geneviève Garvan Brady. Sorolla ya era perfectamente conocido y apreciado…
Y hablando de ventas, el presente lienzo sale al mercado con una estimación de 700.000 al millón de libras, en una línea ligeramente más baja de lo que se ha estado pidiendo por esta pieza en el mercado secundario en los últimos tiempos. La obra estuvo en la misma colección hasta 1997, cuando los descendientes la subastaron en mayo en Christie’s Nueva York y se adjudicó al actual propietario por 240.000 dólares (208.175 euros), más comisiones e impuestos…
La siguiente obra es el interesante lienzo de 1910 titulado
Pescadores. Barcas varadas, Valencia (O/L, 48 x 56 cm). Firmada ese año, su primer propietario fue el rey D. Alfonso XIII; es más, en el propio cuadro, junto a la firma, se puede leer la dedicatoria del artista: ‘A S. M. el Rey Don Alfonso XIII / 23 Enero 1912‘. La escena muestra en el primer plano, con una cercanía singular, la sombra del artista y de su caballete (esquina inferior izquierda) y, ya en el segundo, unos pescadores en una barca varada, recibiendo la luz del atardecer, cuando la faena ya ha concluido, las sombras se alargan y la luz amarillea. En este sentido, la gran vela es la que domina la composición, de derecha a izquierda, recordando de algún modo las composiciones barrocas de épocas pasadas.
La alta estimación de 500.000 a 800.000 libras se debe, evidentemente, a la procedencia tan especial. En enero de 2009, un cartón de esa época como Boats on the beach of Valencia (26,4 x 36,8 cm) se vendió en Christie’s Londres por 95.000 libras (103.379 euros), más comisiones e impuestos. Sin embargo, de justo antes del estallido de la crisis, de julio de 2008, La playa de Valencia (O/L, 50 x 65,5 cm), de 1908, con varias barcas con sus velámenes y personajes, se vendió por 480.000 libras (607.056 euros). En octubre de 2003, Sotheby’s Londres remató por 280.000 libras (403.396 euros), más comisiones e impuestos, Boats on the beach (O/L, 1909, 44,5 x 54 cm), una composición similar, con parte de un segundo bote en la arena y unos bueyes que se intuyen.
En la línea de escenas más íntimas, más personales,
El Tío Pancha (O/L, 63 x 81,3 cm) es un buen ejemplo de ello. Pintado en diciembre, en el invierno de 1907 (aunque en la firma aparezca como fechado en 1908), tiene una luz distinta. Los tonos no son los blancos agresivos del verano levantino sino unos más matizados, más amables; la fuerza de la cegadora luz valenciana sigue estando presente y hace que el personaje contraiga un poco los ojos y que, queriendo protegerse de la luminosidad, su cara quede en un plano de mayor oscuridad. Todo eso ha quedado perfectamente captado por la mirada atenta de Sorolla, y reflejado con su calidad habitual, en una sinfonía de blancos y tonos pasteles perfectamente efectivos. No obstante, por ser quizá una escena con menos brillo y vistosidad, su estimación es muy atractiva, de 150.000 a 250.000 libras, y debería subir unas cuantas pujas.
Por último, un interesante
Pescador de quisquillas, Valencia (O/L, 57 x 78,5 cm). Pintado en 1908, tiene una luz especial, de atardecer, expresada en los típicos morados, malvas y blancos del valenciano, pero con unas pinceladas cargadas de materia. La composición, sin embargo, no debió contentar a Sorolla, que retocó la escena en un ejemplo singular de arrepentimiento: redimensionando la obra, quitó dos figuras que aparecían por la izquierda en el plano del pescador (ahora en colección particular) y dejó la figura masculina como único motivo humano, dándole de esta manera una presencia y una importancia mucho mayores, y como lo más normal de mundo, muy moderna. Comprada en Durán el 15 de diciembre de 1972 por tres millones y medio de las antiguas pesetas -al cambio directo hoy serían 21.000 euros-, sale al mercado con una estimación entre 400.000 y 600.000 libras.
El conjunto de piezas no es excepcional, pero si duda atraerá un año más a los compradores internaciones, de tal modo que Alexandra McMorrow, Senior Director, International Department Head, 19th Century European Art, comentó: “It is rare to be able to offer four paintings of such quality by Sorolla together at auction. These works, which condense sun, sea and sand into radically modern canvases, epitomize the qualities for which the artist is best known in terms of subject and technique. They were all executed during a narrow time-frame between late 1907 and 1910, with a view to their exhibition in the United States, where Sorolla’s international fame was sealed”.