Mercado de arte

Lichtenstein devuelve la alegría al mercado neoyorquino

Detalle de I Can See the Whole Room!... and There's Nobody in it!, 1961, de Roy Lichtenstein, vendido en Christie's por 43.202.500 dólares (31.424.898 euros). De momento, es el nuevo récord del artista en subasta

Lidera una subasta en Christie’s que facturó 220 millones de dólares.

Detalle de I Can See the Whole Room!... and There's Nobody in it!, 1961, de Roy Lichtenstein, vendido en Christie's por 43.202.500 dólares (31.424.898 euros). De momento, es el nuevo récord del artista en subasta

Los datos de las ventas y los records obtenidos en las subastas de arte de postguerra y contemporáneo en Nueva York en las grandes casas como Sotheby’s, Christie’s o Phillips de Pury muestran aires nuevos y ganas de inversión. Lo cual, contrasta terriblemente con la situación que vivimos en el Viejo Mundo, que hemos podido comprobar estos días con las subastas de arte europeo del siglo XIX en Londres y las que han tenido lugar en nuestro país.

Realmente, Christie’s tenía una oferta verdaderamente interesante en su Post-War Contemporary Evening Sale del día 8 de noviembre: 65 lotes de variada oferta que facturaron un total de 220.812.000 dólares (178.269.840 euros), con trece records obtenidos: Lichtenstein, Louise Bourgeois, Charles Ray, Paul McCarthy, Barbara Kruger, Andreas Gursky
De esta manera, Brett Gorvy, Chairman and International Head of Post-War and Contemporary Art at Christie’s, comentó: “This is an extremely strong sale result, with great depth of bidding across multiple genres and periods, from the great giants of Pop Art to the strongest artists of the 1990s and the 2000s. The world’s top ten collectors were present in the saleroom tonight, and a global community of collectors was bidding aggressively on works by the pre-eminent artists in this category – from Lichtenstein to Bourgeois, Ligon to McCarthy, Gursky to Ray. We are delighted to report more than a dozen new records for many well-deserving artists, and a new top price for any photograph sold at auction.”
Quizá resuma mejor la situación el comentario de Mark Vanmoerkerke, un coleccionista belga: “People no longer care for financial products. There’s a lot of doubt. This, you take it home with you”. De hecho, los grandes coleccionistas llevaban esperando más de seis meses, comprobando la volatilidad de los mercados financieros y la opresión a que están sometidas las finanzas europeas…

La pieza por excelencia, como se comentó en los medios, era la de Roy Lichtenstein (1923-1997): I Can See the Whole Room!... and There's Nobody in it!, 1961, de Roy Lichtenstein. Nuevo récord del artista al venderse en Christie's por 43.202.500 dólares (31.424.898 euros)I Can See the Whole Room!… and There’s Nobody in it! (grafito y oleo sobre lienzo, 121,9 x 121,9 cm), realizada en 1961. La estimación era de 35 a 45 millones de dólares, por una pieza que en noviembre de 1988 se había adjudicado por 2,09 millones de dólares, procedente de Emily y Burton Tremaine y de la mujer el presidente ejecutivo de la Time Warner, Steven J. Ross.
El anterior récord era Ohhh…Alright… (Óleo y pigmentos sobre lienzo, 1964), que había alcanzado en Christie’s New York, el 10 de noviembre de 2010 los 42.642.500 dólares. Sin embargo, la obra que salía a pujas mostraba un lenguaje fascinante y especialmente interesante porque el artista se da cuenta de que, tras su primer óleo con comic, Look Mickey, puede apropiarse de esa estética y comenzar lo que conocemos luego como pop art. Y, precisamente, I Can See the Whole Room!… and There’s Nobody in it! es una de sus primeras piezas con un tono nuevo. Quizá por eso la obra subió hasta los 43.202.500 dólares (31.424.898 euros) y es, desde ese momento, el nuevo récord del artista en subasta.

Ventas menores, comparativamente hablando, pero que no dejan de ser interesantes, son las de Mark Rothko (1903-1970), cuyo White Cloud, 1956 (O/L, 168,9 x 159,7 cm) se vendió por 18.562.500 dólares (13.502.104 euros; est.: 18-25 millones de dólares) o la de Andy Warhol (1928-1987), que vio cómo su Andy Warhol vio cómo su Silver Liz, 1963, se adjudicó por 16.322.500 dólares (11.872.760 eurosSilver Liz, 1963 (Acrílico, tinta serigráfica y spray sobre lienzo, 101,6 x 101, 6 cm) se quedaba también al borde de su estimación más baja: 16.322.500 dólares (11.872.760 euros; est.: 16-19 millones de dólares).
Poco más tarde, comenzaros los records.

Uno de los destacados fue, sin duda, el obtenido por la escultora Louise Bourgeois (1911-2010). El segundo ejemplar de una tirada de seis de su El segundo ejemplar de una tirada de seis de Spider, 1996, de Louise Bourgeois, superó con creces la estimación de 4 a 6 millones de dólares adjudicándose finalmente en Christie's por 10.722.500 dólares (7.799.397 euros); nuevo récord de la artistaSpider, 1996 (bronce, 337,8 x 668 x 632,5 cm) superó con creces la estimación de 4 a 6 millones de dólares adjudicándose finalmente por 10.722.500 dólares (7.799.397 euros); de este modo pasa a ser su pieza más cara, superando el anterior precio de 4.557.036 dólares (2.888.250 euros; est.: 1,8 a 2,5 millones de euros) pagado en Christie’s París el 27 de mayo de 2008 por otra Spider, de acero y tapiz esta vez y realizada en 2003. Desde luego, lo que manifiesta es el interés ya conocido por los coleccionistas por las arañas de la escultora, aunque en este caso es especialmente relevante en el mercado dado el gran formato de la actual.
En la misma línea escultórica, Alexander Calder (1898-1976) también obtuvo su mejor venta en piezas móviles. Se trata de La delicada Sumac, 1961, de Alexander Calder se vendió en Christie's por 4.786.500 dólares (3.481.634 euros); nuevo récord de móvil del artistaSumac (móvil de acero y cable pintado, 126,4 x 238,8 cm), realizada en 1961 y pintada completamente en rojo -asemejando un árbol, con sus contrapesos perfectamente estudiados-, logró una cifra de 4.786.500 dólares (3.481.634 euros), aunque la estimación fuese de 4 a 6 millones de dólares. De esta forma, supera ligeramente los 4.711.500 dólares pagados el 10 de noviembre de 2004 en Christie’s Nueva York, muy lejos de la estimación de 1,5 a 2 millones de dólares, por Baby flat top (móvil de acero y cable pintado), realizado en 1946. De hecho, en la misma licitación, otra pieza suya alcanzó una venta similar, 4.562.500 dólares (3.318.699 euros): a pesar de ser mucho más pequeña, el hecho de haber sido realizada en 1946, es lo que confiere más valor a Seven Horizontal Discs (móvil de acero y cable pintado, 134,6 x 109,2 x 109,2 cm).

En la misma subasta, se vendían 26 piezas de la colección de uno de los pioneros del software, Peter Norton. Lo sorprendente es que las vendió todas y por un precio de 26,8 millones de dólares. De entre ellas, destacó con luz propia la de Paul McCarthy (1945), con su clásico humor casi negro con una inteligente reinterpretación de los juguetes para niños, donde las piezas del cuerpo son intercambiables: De Paul McCarthy, Tomato Head (Green), 1994, es también el nuevo récord del artista al adjudicarse en Christie's por 4.562.500 dólares (3.285.000 euros), cuadriplicando la estimación más bajaTomato Head (Green), 1994 (metales, plásticos y otros elementos, 218 cm altura donde la camiseta es verde) era una de las tres únicas variantes que existían de la pieza: las otras dos están en la colección de Dimitris Daskalopolous, Athens (Burgundy: burdeos) y en la Ydessa Hendeles Art Foundation, Toronto (Black: negro).
La estimación era de uno a dos millones de dólares, pero las pujas se multiplicaron hasta cuadriplicar la estimación más baja, adjudicándose finalmente nada menos que por 4.562.500 dólares (3.285.000 euros), nuevo récord del artista. De este modo, pulverizaba su anterior mejor venta: Michael Jackson fucked up, big head (bronce, 2002), vendido en Christie’s Nueva York el 12 de noviembre de 2008 por 2.210.500 dólares.

De todas formas, el récord más espectacular quizá sea el que consiguió Andreas Gursky (1955) puesto que una fotografía de su mano ha pasado a ser no sólo su obra más cara sino la fotografía más cara de la historia. 4.338.500 dólares es lo que se pagó por La fotografía más cara de la historia y nuevo récord del artista: 4.338.500 dólares es lo que se pagó en Christie's por Rhein II, 1999, primera de seis ejemplares de Andreas GurskyRhein II, 1999 (impresión a color cromogénica montada en plexiglás, 185,4 x 363,5 cm), primera de una edición de seis ejemplares, algunos de los cuales están ya en importantes colecciones como la del Museum of Modern Art, Nueva York, la Pinakothek der Moderne, Munich, la Tate Modern, en Londres o la Glenstone Collection, en Potomac. La estimación de esta aparentemente sencilla fotografía era de dos a tres millones de dólares, pero varios coleccionistas escalaron las diferentes pujas hasta superar con creces su anterior mejor venta (un díptico, 99 cent II (cibachrome, 2001) el 7 de febrero de 2007 en Sotheby’s Londres por 1.700.000 libras (3.346.456 dólares) y pulverizando, asimismo, el anterior récord mundial en posesión de Cindy Sherman, desde que el 11 de mayo pasado vendiese su Untitled (impresión a color, 1981) en Christie’s Nueva York por 3.890.500 dólares, lejos también de la estimación entre 1,5 y 2 millones de dólares.

Pero no todo fueron alegrías, como es lógico.
De Francis Bacon (1909-1992) no encontró comprador Study of a Man Talking, 1981 (O/L, 198 x 147,3 cm), por el que se pedían entre doce y dieciocho millones de dólares, o Flowers, Mary’s Table, 1971 (O/L, 203,2 x 117,8 cm) de Willem de Kooning (1904-1997), que partía con una estimación entre ocho y doce millones de dólares. En cambio, su Untitled XI, 1975-1976 (O/L, 153 x 137,2 cm), ofrecido por un precio algo más bajo, subió hasta los 7.632.500 dólares (5.355.380 euros). En esa línea de precios, de Jeff Koons (1955), su Baroque Egg with Bow (Orange/Magenta) (acero metalizado, 212,1 x 196,9 x 152,4 cm), se adjudicó por 6.242.500 dólares (4.540.708 euros); interesante, porque en mayo de 2009, la misma pieza pero otros colores se había vendido por 5.458.500 dólares (est.: 6-8 millones de dólares).

Para terminar la oferta en Christie’s, hay que hacer referencia a nuestro Eduardo Chillida (1924-2002) porque De Eduardo Chillida, Lo Profundo es el aire XV, 1995, se vendió en Christie's por 1.594.500 dólares (1.159.817 euros)Lo Profundo es el aire XV, 1995, una pieza de alabastro de dimensiones importantes (82,5 x 95,9 x 76,4 cm) se vendió por 1.594.500 dólares (1.159.817 euros), dentro de la estimación. Sin duda, la obra del vasco es apreciada en el mercado internacional y sus precios van subiendo poco a poco, especialmente, como es lógico por otra parte, sus piezas únicas.

Publicado por Daniel Díaz el 30 de noviembre de 2011.