
Facturación de 86,6 millones de euros en una noche donde se apuntan otros intereses de inversión.
Publicado por Daniel Díaz el 27 de junio de 2012.
La evening sale de Arte de postguerra y contemporáneo de Sotheby’s Londres de ayer no pasará a la historia. 69.307.050 libras (108.028.899 dólares; 86.675.518 euros) es una cifra mediana aunque ligeramente por encima de la estimación 57-82 millones de libras (89-128 millones de dólares; 71-103 millones de euros). 21 obras se vendieron por encima del millón de libras y 26 por encima del millón de dólares. De hecho, David Nisinson, consejero de arte privado afincado en Nueva York, apuntó la razón: “Billionaires want fabulous works by acknowledged masters. Not every work is going to sell. There’s a lot on the market. People know it isn’t the last work by this artist they’re going to see”.
En los maestros conocidos, ninguna sorpresa; se vendieron la mayor parte, pero por unos precios cercanos a la estimación más baja. La obra mejor vendida fue el
Warrior (1982, 183 x 122 cm) de Jean-Michel Basquiat (1960–1988). Comprada en Sotheby’s Londres en junio de 2007 por 2,5 millones de libras (3,7 millones de euros), más impuestos y comisiones, y antes en noviembre de 2005, en la misma casa por 1,6 millones de dólares (1.358.400 euros), más comisiones e impuestos, salía a pujas con una estimación entre cinco y siete millones de libras. Al final, la adjudicación fue por 5.585.250 libras (6.984.923 euros), casi el doble de lo pagado en 2007. De su mano, también Saxaphone (1986, 167,6 x 152,4 cm), tributo del artista a su pasión por el jazz, llegó a las 2.729.250 libras (3.413.205 euros), dentro de la estimación de dos a tres millones.
De Francis Bacon (1909-1992), se ofrecía su tardío
Study for self-portrait (1980, 35,6 x 30,5 cm), realizado con 71 años; 4.521.250 libras (5.654.283 euros) fue su precio final, muy por debajo de la estimación de 5 a 7 millones aunque fuese el penúltimo retrato de pequeño formato que hizo. Sin embargo, teniendo en cuenta que fue comprado en Sotheby’s Nueva york en mayo de 2001, procedente de la colección de Stanley J. Seeger por 1,8 millones de dólares, no estuvo mal la revalorización… También de su mano se vendió una Head realizada hacia 1949 por 99.250 libras; es interesante saber que había ofrecida por Dickinson en el Pabellón de Arte de la Feria de Arte de Londres de 2010 por cuatro millones de dólares…
De Yves Klein (1928-1962), el remate de su antropometría Ant 135 (1961, 64,8 x 115 cm) se quedó por debajo de la estimación más baja, 1-1,5 millones de libras, pues el comprador pagó finalmente 1.049.250 libras (1.312.194 euros). En una línea similar, el atractivo lienzo de Piero Manzoni (1933-1963), Achrome (1959-60, 70,5 x 100 cm) alcanzó las 2.617.250 libras (3.273.137 euros), dentro de la estimación de dos a tres millones. Del americano Cy Twombly (1928) se esperaba un poco más de empuje, pero finalmente su Untitled (The empire of Flora) (Roma, 1961, 101,2 x 148 cm) se vendió por 2.393.250 libras (2.993.003 euros), mientras Untitled (Rome) (Roma, 1961, 50 x 60 cm) propiedad de la Fundación Tito Scialoja, llegó a las 1.833.250 libras (2.292.666 euros).
Por último, en esta sección de buenas ventas sin sorpresas, debemos incluir la obra del alemán Gerhard Richter (1932). Mostrando una vez más la escalada de precios que ha sufrido en los últimos cinco años, las ventas fueron muy interesantes: su luminiscente y casi fotográfica
Jerusalem (1995, número 835-1, 102 x 72 cm), de su etapa figurativa, subió desde los tres millones de la estimación más baja hasta 4.241.250 libras (5.304.115 euros); y otro Untitled (1989, número, 687-4, 112 x 102 cm) alcanzó los 2.841.250 libras (3.553.272 euros).
Obtuvieron, en cambio, buenas ventas algunos artistas. Del reconocido ya Alexander Calder (1898-1976), un móvil de 1948 Untitled (96 x 92 x 48 cm) y su dibujo (26,7 x 21 cm) pulverizó la estimación de 700.000 a 900.000 libras y alcanzó más del doble de la estimación más baja: 1.497.250 libras (1.872.463 euros). Toda una sorpresa.
Ya habíamos comentado que las piezas de David Hockney (1937), eran esperadas por los coleccionistas, especialmente las que son más antiguas… Pues bien, su Swimming pool (1965, 61 x 61 cm) superó con creces la estimación de 1,5 a 2 millones de libras adjudicándose por 2.505.250 libras (3.133.070 euros).
Similar actuación tuvieron las obras de la reconocida francesa Louise Bourgeois (1911-2010). Redescubierta, como quien dice, hace pocos años, se observa que los coleccionistas quieren tener alguna pieza más o menos importante en su colección. De hecho, las tres que se ofrecían superaron con creces la estimación más alta.
Untitled (The wedges) (bronce, concebido en 1950 pero realizado en 1990, 2/6, 160 x 53,3 x 41 cm), partía con una estimación de 500.000-700.000 libras, y se vendió finalmente por 1.105.250 libras (1.382.228 euros), mostrando el interés de los coleccionistas por sus obras tempranas. The child (aluminio y vitrina de vidrio, 2003, 177,8 x 60,9 x 60,9 cm), pasó de la estimación de 200.000 a 300.000 libras, hasta las 493.250 libras (616.859 euros) finales de la adjudicación. Y Le père (acero y tela, 1998, 35,6 x 40,6 x 30,5 cm), subió de la estimación de 200.000 a 300.000 libras hasta las 409.250 libras (511.809 euros). No eran obras espectaculares ni sus buscadas arañas, pero sí con su fuerza habitual. Y, claro, las ventas no se hicieron esperar.
Y del alemán siempre tan interesante, Martin Kippenberger (1953-1997), Sotheby’s ofreció una pieza titulada Terrorist / Touristin (dos O/L unidos, 89,9 x 74,9 cm), un diálogo sencillo de su último año, cuando intervino en la Documenta, pero que terminó pulverizando la estimación de 500.000 a 700.000 libras hasta llegar a 1.015.650 libras (1.270.174 euros). Interesante porque en noviembre de 2004, Phillips de Pury adjudicó esta obra por 540.000 dólares (418.716 euros), más comisiones e impuestos. Magnífica revalorización…
Por último, del joven inglés Glenn Brown (1966), nominado al Turner en 2000 y que expuso en la Serpentine Gallery de Londres (2004) y en la Tate de Liverpool (2009), se exponía un curioso paisaje titulado
The tragic conversion of Salvador Dalí (After John Martin), realizado en 1998 (O/L, 222 x 323 cm) con una estimación entre 2.200.000 y 2.800.000 libras. Adjudicado por más del doble de la estimación más alta, 5.193.250 libras (6.494.688 euros), por esta especie de final del mundo, donde se combinan elementos de ciencia ficción y un aire victoriano en el paisaje en un tamaño gigantesco, pujaron siete coleccionista, dos de ellos rusos. De hecho, la pieza había sido incluida recientemente en la exposición del pintor decimonónico John Martin en la Tate Britain, y su dueño, el dealer afincado en Londres, Ivor Braka, sonrió cuando terminó la puja, como no podía ser menos, puesto que el anterior récord de Brown era 2,5 millones de dólares, pagados en Phillips de Pury en Nueva York en mayo de 2011 por un tabla de 2004 titulada Filth. Sin embargo, del mismo Glenn Brown no encontró comprador su Atom age vampire (O/L, 1991, 81,7 x 71,1 cm), que salió a pujas con una estimación de 600.000 a 800.000 libras, mostrando que quizá no hay tanto interés en toda la producción de este autor…
Y estos son, precisamente, algunos de los autores que habrá que seguir teniendo en cuenta para futuras inversiones. Otra cosa es si una pieza como la de Glenn Brown, que cuenta con 46 primaveras, debe alcanzar ese precio. ¿Especulación?
Acabamos, con un interesante dato: en la misma subasta de 2011, Sotheby’s obtuvo los siguientes resultados: 108.803.550 libras (174.129.201 dólares; 120.923.897 euros), por encima de la estimación de 74-105 millones de libras; 29 piezas superaron el millón de libras y 45 más del millón de dólares. Unos resultados sustanciosamente más altos que los de ayer…
Habrá que esperar a las ventas de esta tarde en Christie’s y a las de mañana en Phillips de Pury para poder hacer una valoración global.