Un extraordinario dibujo de Rafael y una excepcional colección de expresionismo abstracto americano, con Pollock a la cabeza, atraerán las miradas de los coleccionistas.
Publicado por Daniel Díaz el 12 de septiembre de 2012.

Si en la oferta de Christie’s destacábamos una pieza de Kandinsky de su estadio justamente anterior a la abstracción, y la imagen icónica del Marlon Brando de Andy Warhol, la de Sotheby’s no se queda a la zaga ni mucho menos.
Primero porque en arte antiguo, los llamados Old masters paintings and drawings, a no ser que cambien las cosas, Sotheby’s se lleva la palma con la subasta el 5 de diciembre de un impresionante dibujo del gran pintor renacentista Rafael de Sanzio.
Y segundo porque en la subasta de Arte de postguerra y contemporáneo sacarán a pujas parte de la colección Kohl, con importantes obras de Pollock, Still, de Kooning, Mitchell, Kline, Gorky…
Pero vamos por partes.
Head of an Apostle,
c.1519-20 (37,5 x 27,8 cm) de Rafael es un sorprendente dibujo sobre cartón realizado en tiza negra, un esmerado y delicado estudio de una de las figuras clave en su gran Transfiguración. Como es bien conocido, esta impresionante obra de Rafael es una de las pinturas más destacadas del Renacimiento, en posesión del Museo del Vaticano en Roma; de hecho, a los pies de la misma se instaló el féretro con el cuerpo del pintor en su capilla ardiente cuando murió prematuramente a la edad de apenas 37 años.
Y al igual que la Transfiguración supuso un hito importante en la historia del arte anticipando elementos que no se verían hasta el Barroco, los dibujos preparatorios superan con creces lo dibujado anteriormente.
Prueba de ello es la estimación de diez a quince millones de libras con la que sale al mercado este dibujo procedente de la importante colección Devonshire en Chatsworth. En este sentido, sólo dos dibujos de Rafael de este calibre han aparecido en subasta en los últimos 50 años y cada uno de ellos estableció un precio record para un Dibujo Antiguo.
El 8 de diciembre de 2009, Christie’s Londres adjudicó por 29.161.250 libras (38.231.887 dólares) la magnífica
Head of a muse (lápiz, 30,5 x 22,2 cm), lejos de la estimación de 12 a 16 millones de libras y superando con creces la venta del lienzo Portrait of Lorenzo de’ Medici, Duke of Urbino (1492-1519), three-quarter-length, holding a gold box (O/L, 97 x 79 cm) que se vendió en la misma sala en julio de 2007 por 18.500.000 libras (29.727.923 euros). Es el actual récord a batir. La misma casa, pero en el ya un tanto lejano diciembre de 19966, vendió por 4.800.000 libras más comisiones e impuestos (6.315.048 euros más comisiones e impuestos) Study for a head and hand of an Apostle (lápiz, 36 x 34,5 cm), otro interesante dibujo aunque claramente menor en comparación con el actual.
El Cardenal Giulio de Medici le encargó a Rafael hacia 1516 pintar una Transfiguración para la catedral de Narbona, trabajo que le llevó varios años al artista y que acabó en el altar mayor de San Pietro in Montorio. Refiriéndose precisamente a esta obra, los grandes especialistas Paul Joannides y Tom Henry escribieron en el catálogo de la exposición de El último Rafael del Museo del Prado que es “una de las pinturas más importantes del Renacimiento” (El último Rafael, Madrid, Museo del Prado, 2012, p. 60).
Los cartones auxiliares que pintó Rafael eran hojas de papel en las que se calcaban los contornos del cartón y se trabajaba a partir de ellos. Y se conservan sólo seis: dos en el British Museum, uno en el Ashmolean, uno en la Albertina, el que sale a pujas, de la Chatsworth, y un último que estuvo en esta colección. Y al igual que Rafael hizo en la Transfiguración algo que no consta que hiciera en ningún otro sitio como es pintar primero a Cristo desnudo para después vestirlo porque quería exactitud anatómica en la figura más importante del lienzo, y no ahorró esfuerzos para lograrla, así estos dibujos muestra un cuidado y una calidad verdaderamente asombrosa.
A ello apuntan, sin duda, las palabras de Cristiana Romalli, Senior Director in the Department of Old Master Drawings de Sotheby’s, cuando comentó: “This very moving study is a paramount example of Raphael’s draughtsmanship – and shows exactly why he is revered as very possibly the greatest master of drawing who has ever lived. The sheer beauty of this work is utterly breath-taking – and the way in which it allows us to join Raphael as he created his last great masterpiece is hugely exciting”.
El otro gran acontecimiento, como decíamos más arriba, tendrá lugar la noche del 13 de noviembre cuando salga a pujas parte de la impresionante colección de Sidney y Dorothy Kohl, con obras de Jackson Pollock, Clyfford Still, Willem de Kooning, Franz Kline, Arshile Gorky, Joan Mitchell, Hans Hoffman y Adolph Gottlieb. Con la venta de estas importantes obras, la casa espera una recaudación entre los 80 y los 100 millones de dólares.
Tratándose de unas piezas de tanta calidad, es algo bastante inusual que se hayan conservado en la misma colección durante cuatro décadas. Formada en los años 70 con la ayuda de Jack Taylor, el comisario del movimiento abstracto americano, y compradas muchas veces a los propios artistas, “it is a great honor for Sotheby’s to be entrusted with such a seminal group of works that offer a panoramic view of the 1st generation Abstract Expressionists. Individually and collectively, they represent a remarkable opportunity for collectors and the sale is certain to generate tremendous excitement”, comentó Tobias Meyer, Sotheby’s Worldwide Head of Contemporary Art.
Sin duda ninguna, la colección Kohl la lidera el Number 4,
1951, de Jackson Pollock (1912-1956), que se ofrece con una estimación de 25 a 35 millones de dólares. Pintada con el estilo que le hizo ser absolutamente innovador, el dripping (goteo directo de la pintura desde el pincel hasta la tela, con movimientos más o menos automáticos), es una pieza especialmente significativa para el mercado pues en los últimos veinte años, sólo ocho drip paintings sobre lienzo de su mano han salido al mercado.
Entre noviembre y diciembre de 1950, Pollock expuso sus conocidas obras en la Betty Parson Gallery de Nueva York. El Number 4 que sale a pujas fue pintado poco después de esa muestra, en la estela del drama y dinamismo de lo allí expuesto: capas y capas de distintos colores, incluida la metálica pintura de aluminio y la capa final esmaltada de negro. Expuesta en noviembre de 1972 en la Robert Elkon Gallery en Nueva York, fue comprada allí por los Kohl.
Sin embargo, su primer propietario fue Dr. Ruth Fox que debió recibirla del mismo del mismo artista: psicoanalista y experto en tratamiento de alcohólicos, el pintor fue su paciente entre 1951 y 1952, cuando creaba estas piezas. Stephen D. Paine, un coleccionista conocido, benefactor y miembro del comité directivo del Museum of Fine Arts de Boston, fue quien se la compró a Fox.
El récord en subasta de Pollock es de hace apenas unos meses, de mayo pasado, cuando Number 28, 1951 (O/L, 76,5 x 137,4 cm) alcanzó en Christie’s Nueva York la cifra de 23.042.500 dólares (17.987.552 euros); le sigue, aunque no muy de cerca, la venta por 11.655.500 dólares (9.098.575 euros) del Number 12, 1949 (O/L, 78,8 x 57,1 cm), en mayo de 2004, en la misma casa. Parece bastante probable, pues, que esta pieza supere a las anteriores, aunque se quedará lejos del Number 5, 1948, vendido por David Geffen en una venta privada a David Martínez por unos 140 millones de dólares según se cree y que durante un tiempo fue la pintura vendida más cara de la historia.
1948-H
, 1948, de Clyfford Still (1904-1980) es otra de las piezas importantes de la colección. Pintada un año después de su exposición individual en el California Palace of the Legion of Honor, en San Francisco, y de su exposición en la Betty Parson Gallery de Nueva York, muestra la tremenda tensión entre su delicada abstracción y su nerviosa expresión. Fue presentada ese mismo año en la California School of Arts, en San Francisco, y posteriormente en su estudio, en Cornelia Street, en Nueva York. Posteriormente, se expuso en la mayor retrospectiva de su obra, en The Albright Art Gallery, Buffalo, en 1959, y la última en 1963, en el Instituto de Arte Contemporáneo de la Universidad de Pennsylvania.
Lienzo de calidad y bien representativo de la producción de Still, su estimación se sitúa entre los quince y los veinte millones de dólares. Recordemos que en noviembre pasado, Sotheby’s pulverizó su anterior récord vendiendo tres piezas de la ciudad de Denver, para el Clyfford Still Museum: 61.682.500 dólares fue el precio pagado por 1949 A Número 1; 1947-Y Número 2 llegó a los 31.442.500 dólares, mientras PH-1033 (29 de noviembre de 1976) se quedó en los 19.682.500 dólares, no llegando a superar el 1947 R Número 1 vendido en Christie’s Nueva York en noviembre de 2006 por 21.296.000 dólares (16.624.190 euros).
También de Willem de Kooning (1904-1997), el gran pintor expresionista, se subastará una obra:
Abstraction, pintada hacia 1949 y que parte con la misma estimación que el lienzo de Still: 15-20 millones de dólares.
Realizada poco después de su conocida exposición en la Charles Egan Gallery, de Nueva York en 1948, parece mostrar un paisaje urbano al fondo mientras la forma que domina el primer plano parece adelantar sus típicas mujeres deformadas y de grandes dimensiones, las de Woman serie de poco después. Como dato anecdótico, Marta Jackson y Allan Stone, los dealers de De Kooning, ofrecieron esta espectacular obra a sus clientes antes de que fuese comprada por los Kohl en 1973.
En noviembre de 2006, Christie’s vendió por 27.120.000 dólares (21.170.550 euros) su magnífico Untitled XXV, 1977 (O/L, 195,7 x 223,5 cm), un precio no muy superior a los 18.800.000 dólares más comisiones e impuestos que se pagaron en Sotheby’s en noviembre de 1989 por Interchange, 1955 (O/L, 200,5 x 175,5 cm). Porque precisamente la obra de esos años se paga muy bien: en mayo de 2005, Sail Cloth, 1949, un cartón de óleo, tiza y grafito de apenas 56,2 x 73,6 se vendió por 13.120.000 dólares en Christie’s; poco después, en noviembre de 2006, Woman (seated woman I), 1952, un papel de tiza, óleo y grafito de apenas 28,3 x 19,5 cm se adjudicó en la misma sala por 9.648.000 dólares, recordando quizá la gran venta de noviembre de 1996 cuando un buen lienzo de 153,3 x 121,9 cm titulado Woman, 1949, llegó nada menos que a los 15.622.500 dólares (12.197.545 euros). Y es que esos años de finales de los cuarenta y comienzo de los cincuenta son los más buscados, especialmente sus brutales y dramáticas mujeres.
Shenandoah
, 1956, un lienzo un tanto sobrecogedor, típico de Franz Kline (1910-1962) saldrá a pujas con una venta estimada entre los 6,5 y los 8,5 millones de dólares. Tras sus monocromáticos lienzos de comienzo de los 50, poco a poco tiñe sus obras de otros tonos, ganando en color pero perdiendo quizá en fuerza… Quizá por ello retomó a finales de los años 50 sus obras monocromáticas que recientemente se han convertido en sus obras mejor vendidas. En mayo de 2005, Crow dancer, 1958 (198,1 x 175,3 cm) se vendió en Christie’s por 6,4 millones de dólares; poco después, la misma casa adjudicó por 5,5 millones de dólares un espectacular Painting in Black and White and Color (Washington Wall), 1959 (109,5 x 444,5 cm); y en noviembre de 2008, Christie’s remató por 5,1 millones de dólares Mars Black and White, 1959 (208,3 x 140 cm).
Integrante de la conocida colección de Robert y Ethel Scull, Shenandoah, 1956, estuvo en la legendaria subasta de trece obras de la colección Scull que realizó Sotheby’s en 1965 junto a otras piezas maestras como Police Gazette, de Willem de Kooning.
Dos apuntes más. Untitled
, 1957, de Joan Mitchell (1926-1992), con una estimación de seis a ocho millones de dólares, es un bellísimo ejemplo de sus mejores obras, con un ritmo que va de fuera hacia dentro, donde concentra la masa pictórica y la profundidad de campo, superando fácilmente la apariencia de lo plano.
Ligeramente más tardío, de hacia 1960, es su pieza más cara: Untitled (242,6 x 199,4 cm), vendida en Sotheby’s Nueva York en noviembre pasado, por 9.322.500 dólares, hace apenas unos meses y muy lejos de la estimación de cuatro a seis millones de dólares. De hacia 1958 es también Untitled (190,5 x 180,3 cm), que llegó en Christie’s Nueva York a los 5,5 millones en noviembre de 2009. Más caros, pero más tardíos y menos parecidos por tanto al que ahora sale a pujas, Salut Sally, 1970 (284,5 x 200,7 cm) llegó a los 7.026.500 dólares en mayo pasado en Christie’s Nueva York, exactamente tres años después de que Christie’s París rematase por 6.972.076 dólares Sans titre, 1971 (200 x 186 cm).
En 1945, Arshile Gorky pintó Impatience (est.: 6-8 millones de dólares), que marca un punto álgido en sus mejores obras abstractas, actualmente en los mejores museos del mundo (MoMA de Nueva York, Peggy Guggenheim Collection, Seattle Rt Museum, Centro George Pompidou, Museo Thyssen-Bornemisza, etc.). La obra que sale a pujas ha estado en múltiples y significadas exposiciones retrospectivas, y su lista de propietarios es sobresaliente también, destacando el pintor Yves Tanguy.
Lo que parece claro es que Sotheby’s tiene mucho que decir en este último trimestre del año. Los coleccionistas buscan piezas excepcionales y algunas de éstas lo son así que, sin duda, veremos cómo caen algunos records y se alzan los nuevos además de comprobar, una vez más, la potencia en el mercado del expresionismo abstracto americano que pasa ya por encima de movimientos anteriores y toma el liderazgo prácticamente absoluto.
Publicado por Daniel Díaz el 12 de septiembre de 2012.