La casa londinense espera para el 11 de abril una venta entre los tres y los cinco millones de libras por la extraodrinaria acuarela pre-Rafaelita. Publicado por Daniel Díaz el 5 de abril de 2013.

Mucho tiempo hacía que no salía a subasta una obra tan importante como la presente del reconocido pintor Sir Edward Coley Burne-Jones (1833-1898), destacado representante de la segunda generación de la Hermandad de los pre-Rafaelitas, P.R.B. según las siglas inglesas de Pre-Raphaelite Brotherhood.
En concreto, la última fue en el ya lejano febrero de 2009 cuando los objetos personales de Yves Saint Laurent salieron a pujas en la mítica subasta de Christie’s en París; en aquella ocasión,
Luna (O/L, 101 x 71 cm), realizado por Burne-Jones entre 1872 y 1875 superó con creces la estimación de 300.000 a 500.000 euros y se adjudicó nada menos que por 1.095.400 euros. Pero aquello era un óleo, dirá más de uno. Pero en esa misma subasta en Christie’s París de febrero de 2009, y propiedad también del diseñador YSL, salió también a pujas otra sorprendente pieza, de cinco paneles de acuarela esta vez:
Paradis, avec l’adoration de l’agneau, 1875-1880 (mina de plmo, lápices de color y pan de oro sobre papel marouflé sobre lino, cinco paneles de 340,3 x 54 cm cada uno) que fue vendida por 601.000 euros, dentro de la estimación de 500.000 a 700.000 euros.
En el caso que nos ocupa, se trata de otra asombrosa acuarela titulada Love among the Ruins
, de nada menos que 96,5 x 152,4 cm y en su marco original, que fue pintada entre 1870 y 1873, inspirándose en el poema del mismo nombre del poeta Robert Browning. Por encima de cualquier otro atributo, salta a la vista la calidad del trabajo, muy por encima de lo acostumbrado por los detalles pintados, la corrección en el dibujo y la calidad del color, perfectamente conservado en todas sus partes. En el orden más formal, la influencia italiana renacentista se evidencia no sólo en la arquitectura del fondo, en la ruina de la columna acanalada del primer plano o en el capitel jónico sobre el que se sienta el personaje masculino, sino en la intensa tonalidad azul del personaje femenino que, sutilmente, recordaría las Madonnas del Renacimiento.
La retratada, sin embargo, no es ninguna Virgen sino Maria Zambaco, casada entonces con Demetrius Zambaco con quien tenía dos hijos; y si en los años anteriores no había sido sólo la modelo de Burne-Jones, parece que el autor quiso en este lienzo, de alguna manera, mostrar e inmortalizar su amor por ella, incluso sobre unas ruinas…
Habían pasado ya casi treinta años desde que, en 1848, los jóvenes e inconformistas Dante Gabriel Rosetti, William Holman Hunt y John Everet Millais se juntaran en una especie de Hermandad y, bajo el nombre de Pre-Raphaelite, se propusieran un cambio radical en la pintura contemporánea. Cansados de temas triviales y rancios, y del superficial modo de pintar puramente formal, buscaron una temática más comprometida con los grandes temas, ya fuesen morales o religiosos, y una forma de pintar no aparatosa, sencilla, con aire de frescura y un cierto primitivismo, por lo que acudieron a los ejemplos italianos previos a Rafael de Sanzio.
Pasados los años, ya entrada la década de los 60, la segunda generación de la Hermandad reaccionó contra la importancia del tema, el relato y el detalle característicos. Y los más jóvenes, “encabezados por Burne-Jones, hicieron suyo el interés de Rosetti por el medievalismo, la fantasía decorativa y la femme fatale, y así el pre-Rafaelismo entró en una segunda fase [… donde] pintaban mundos imaginarios o legendarios, y empleaban el simbolismo, el color apagado y la aplicación decorativa de la línea, el dibujo y la textura, para crear un arte más de evocación poética que de descripción precisa” (Julian Treuherz, Pintura victoriana. De Turner a Whistler, Madrid, 1993).
Y así es como debemos ver Love among the Ruins; no sólo como uno de los últimos trabajos de gran formato que quedan en manos particulares de Burne-Jones sino también como una de sus mejores acuarelas, celebrada ya como auténtica obra maestra en la primera exposición en que participó, en 1873, en la Dudley Gallery de Londres. Es más, no mucho tiempo después, mostrada en la Exposición Universal de París, en 1878, proporcionó al autor la fama internacional que buscaba. Y con el tiempo fue reclamada sucesivamente y mostrada en las mejores exposiciones como en la Birmingham Art Gallery in 1885-6, la Royal Jubilee Exhibition en Manchester, 1887, o la gran retrospectiva en la New Gallery, Londres en 1892.
Comprada en 1958 por 480 guineas (500 libras), y tras permanecer más de 50 años en la misma colección, veremos en qué precio termina vendiéndose pues se ofrece –recordemos la estimación de tres a millones de libras para una acuarela- a un mercado ávido de piezas sobresalientes en el momento perfecto: justo después del rotundo éxito de la exposición Pre-Raphaelites. Victorian avant-garde en la Tate Britain (sept. 2013 – enero 2013), ahora expuesta en la National Gallery of Art de Washington y dentro de poco en Moscú… Así al menos lo ve Peter Brown, Department Head & Director of Victorian Pictures, que comentó: “The market for Victorian art has expanded and seen increased international bidding from the US, Russia and Asia. Following the success of the Pre-Raphaelite exhibition at Tate London, which has opened in Washington before it moves to Moscow in June 2013, there could not be a more propitious time to bring this picture to the market”.
En este sentido, cabe preguntarse hasta qué punto una acuarela como la presente superará las ventas de los últimos lienzos vendidos… Christie’s Londres adjudicó en junio de 2005
A Sea-Nymph, 1881 (O/L, 122,2 x 122,2 cm) por 1.128.000 libras (2.040.522 dólares), por debajo de la estimación… y muy cerca del precio de venta de
The Prince entering the Briar Wood, 1869 (O/L, 107 x 183 cm), 1.158.750 libras (1.588.646 dólares), pagados en la misma casa pero en junio de 2001.
Dejados los óleos, otra referencia de acuarela: en junio de 2008, Christie’s Londres remató nada menos que por 457.250 libras (est.: 400.000-600.000 libras) una magnífica composición de cuatro acuarelas sobre lienzo sobre papel:
Fortuna, Fama, Olvido y Amor: The Triumph of Love, or Amor Vincit Omnia, realizadas en 1871. Por último, quizá sirva como dato también, el hecho que en mayo pasado, Christie’s Londres vendió, nada menos que por 2.169.250 libras (3.384.030 dólares) la que pasa por ser, hasta ahora, la pieza pre-Rafaelita más cara vendida en subasta: The salutation of Beatrice
, 1869 (O/L, 57,1 x 47 cm) pintada por Dante Gabriel Rosetti. Y esta pieza, aunque no será nada fácil, según la estimación de la casa de subastas, podría pulverizar este récord…
Al menos, Harriet Drummond, Senior Director & International Department Head of British Drawings and Watercolours, parece sugerir eso señalando la calidad de la pieza: “One of the most important works by the artist ever to come to auction, ‘Love among the Ruins’ is arguably the artist’s most Italianate, most intensely romantic, beautiful, and significant work to remain in private hands. This work dates to the same period as Burne-Jones’ celebrated Briar Rose series. We are proud to have been instructed to handle the sale which could set a new auction record for the artist”. Publicado por Daniel Díaz el 6 de abril de 2013.