Los resultados parecen decir que el gusto del mercado se desplaza hacia la pintura moderna.

De interesantes podemos calificar los resultados de la semana pasada en las licitaciones de arte impresionista y moderno que tuvieron lugar en Nueva York, tanto en Sotheby’s como en Christie’s. Algo más de 300 millones de dólares de facturación entre ambas casas, algún que otro récord, la reafirmación de la figura de Picasso y el declive de la pintura impresionista son algunas de las conclusiones más evidentes.
Pero vamos por partes.
El martes 3 de mayo, Sotheby’s facturó 170.478.000 dólares; y aunque la cifra que quedó cerca de la estimación más baja pues se esperaba una venta entre 158,9 y 229,7 millones de dólares, 37 obras se adjudicaron por más un millón de dólares. La estrella de la velada fue Pablo Picasso; ocho de las diez obras del artista malagueño encontraron comprador, alcanzando un valor total de casi 37 millones de euros y cuatro de ellas fueron de las diez más caras. Se establecieron nuevos records para Paul Delvaux y las esculturas de Gauguin.
La obra más cara de la velada fue el delicado
Femmes lisant (deux personages) (O/L, fechado en Boisgeloup el 27 de marzo de 1933, 92 x 73 cm), de Pablo Picasso (1881-1973). Procedente de la testamentaría del pintor y en posesión de Bernard Picasso y sus descendientes hasta su compra por The Pace Gallery, Nueva York, es un exquisito y colorista retrato de Marie-Thérèse Walter, su amante durante la década de los años 30 y sustituta posterior de Olga Khokhlova. Las sinuosas líneas, la composición formando una especie de arabesco y el atractivo de la retratada hizo que se estimase su venta por un precio entre 25 y 35 millones de dólares; sin embargo, el precio final, con comisiones e impuestos ya incluidos, se quedó en unos escasos 21.362.500 dólares (14.371.000 euros).
Del malagueño, hubo otras dos ventas especialmente interesantes. La primera, por 9.602.500 dólares (6.468.212 euros), aunque por debajo de la estimación más baja (10 a 15 millones) fue Couple à la guitare, un óleo de grandes dimensiones (162 x 130 cm) firmado el once de enero de 1970: una pareja de amantes entrelazados, pintada cuando el artista cumplía 88 años, nos habla de su mujer, Jacqueline, y de él mismo. La segunda, una
Femme (O/T, 64 x 47 cm), con un marcado carácter surrealista fechada el primero de febrero de 1930, salía al mercado con una estimación entre tres y cinco millones de dólares. Desde luego, hay poca obra de esta época en el mercado -conocida como la época de los huesos e inspirada en la obra del pintor del siglo XVI Andreas Vesalius– y, a pesar de sus relativamente pequeñas dimensiones, la pieza superó con creces la estimación y se disparó hasta los 7.922.500 dólares (6.465.616 euros). Femme, un retrato de Olga pintado dos días después de Baigneuse assise (Olga) y realizado sobre tabla –algo relativamente inusual en su producción salvo en esta serie de huesos-, fue seleccionado por el mismo Picasso para su exposición de 1932 en el la Galerie Georges Petit de Paris y en the Kunsthaus de Zürich.
En general, la producción del malagueño sigue siendo de las más codiciadas por los coleccionistas e inversores, pero se nota que una parte de ellos busca obra más contemporánea, quizá con una afán de revalorización más fuerte. Lo que sí parece evidente es que, salvo piezas verdaderamente excepcionales, la demanda de obras de impresionistas y postimpresionistas ha caído y, con ella, los precios; de ello parecen hablar los nuevos records.
De Paul Gauguin (1848-1903), la pequeña y primitiva escultura, pieza única, titulada
Jeune tahitienne (24,5 cm), se vendió por 11.282.500 dólares. Realizada sobre madera a finales de la primera estancia del artista en la isla de Tahití, entre 1890 y el verano de 1893, pocos meses más tarde Gauguin retornó a París y regaló la talla a la hija de nueve años del crítico y coleccionista Jean Dolent, a la que había prometido traer algún regalo del trópico… En 1961, su descendiente Fournier confió la venta de la pieza al padre Celas Rzewuski, de la orden de los dominicos, que la subastó en Sotheby’s Londres (28 de junio, lote 46) y fue comprada por su actual propietario. Venta dentro de la estimación de 10 a 15 millones, supuso sin embargo, como decíamos, un nuevo récord para su producción escultórica.
Y así como la escultura no fue una sorpresa,
Les cariátides (O/masonite, 122 x 183 cm), de Paul Delvaux (1897–1994), pintada en febrero de 1946, sí que lo fueron pues desde una estimación baja de tres millones de dólares subieron hasta los 9.042.500 dólares, batiendo su anterior récord. Sin duda, es uno de los mejores ejemplos surrealistas del pintor, con su paisaje alucinado y su característica aproximación a lo extraño y asombroso de una manera sutil y elegante; efectivamente, la imaginería de ascendencia griega perfectamente compuesta y coherente es rota por las tres figuras desnudas, de corte mucho más moderno y realista, con con recuerdos renacentistas evidentes.
Y por último, la buena venta de
Alexaj von Jawlensky (1864-1941): Woman with a green fan (O/T, 65 x 54 cm), realizado en 1912, una de sus épocas más buscadas, cuando se relaciona con el grupo expresionista Der Blaue Reiter, El jinete azul, y comienza a notarse la influencia de Kandinsky. No en vano se pagaron 11.282.500 dólares, dentro de la estimación entre 8 y 12 millones de dólares. Y la de Salvador Dalí (1904-1989), el misterioso retrato de
Princess Arthchild Gourielli – Helena Rubinstein, 1943 (O/L, 89 x 64 cm), firmado Gala Salvador Dalí. Encargo de la famosa empresaria de los cosméticos, cuando ya era la mujer más rica del mundo, muestra también el poder magnético del de Figueras, que atraía con sus excentridades conocidas a la yet-set de la sociedad americana, como avida dolllars. En 1942 le encargó la decoración de tres espléndidos murales para decorar el comedor del tríplex que tenía en Park Avenue. Un año más tarde, pinta este atípico retrato, donde el rostro ocupa una pequeña parte de la tela, quizá como símbolo de la empresa o quizá porque ella ya tenía 73 años de edad… Con una estimación entre un millón y millón y medio de dólares, se pagaron finalmente 2.658.500 dólares.
Analizada la subasta de Sotheby’s, pasemos a Christie’s que facturó la noche siguiente, el día 4 de mayo, nada menos que 155.995.500 dólares (104.516.985 euros) con la venta de tres piezas por más de 20 millones de dólares, 4 por más de diez y 19 por más de un millón.
Sorprendentemente, la obra estrella de la velada fue un lienzo colorista, absolutamente fauve, de
Maurice de Vlaminck (1876-1958): Paysage de banlieue (O/L, 1905) que subió desde la estimación de 18 millones hasta los 22.482.500 dólares (15.063.275 euros), lo que la convierte en el nuevo récord del artista. Realizada en 1905, su época más buscada pues es precisamente ese año cuando sus trabajos, en relación directa con Henri Matisse y André Derain, muchas veces en Colliure, se vuelven extremadamente fuertes y coloristas, fauves, en contraposición con el postimpresionismo de moda en el momento. Dos datos interesante; el primero es que lo compró la galería Acquavella, muy probablemente para vender posteriormente a un comprador que prefería permanecer en el anonimato; el segundo es que fue comprado en 1994 por 6,8 millones de dólares, obteniendo una más que interesante revalorización…
Y digo que fue una sorpresa porque muchos coleccionistas tenían los ojos puestos en obras en principio mucho más sabrosas, sobre todo si tenemos en cuenta la estimación de la que partían: entre 20 y 30 millones de dólares. Se trata de
Les Peupliers (Los álamos) de Claude Monet (1840-1926) y de Les femmes d’Alger, version L (160 x 130 cm), de Pablo Picasso (1881-1973).
La primera, un atractivo y colorista óleo del francés, dentro de su conocida y celebrada serie de piezas realizadas por el pintor en Giverny, en este caso a plena luz del día, en el verano de 1891. Los 22.482.500 dólares (15.063.275 euros) pagados por ella están lejos de los siete millones de dólares pagados en Christie’s en el año 2000. Tampoco ha estado nada mal la revalorización en estos diez años…
La segunda,
Les femmes d’Alger, version L (O/L, 160 x 130 cm), del malagueño, pintada en el número 7 de la Rue des Grands-Augustins, el 9 de febrero de 1955, pertenece a la serie de 15 obras versionando a Delacroix y que realizó entre el 13 de diciembre de 1954 y el 14 de febrero de 1955, y que fueron designadas posteriormente con letras desde la A hasta la O. Fue ésta la primera serie en que Picasso se enfrentó a los grandes maestros; más tarde, en 1957, sería el turno para las Meninas de Velázquez (más de cuarenta lienzos), y entre 1959 y 1962 la del Desayuno sobre la hierba (Le déjeuner sur l’herbe), de Manet. Roland Penrose vio la serie completa en el estudio de Picasso y escribió posteriormente: “Bringing them out one after another he showed me the rich variety of style and fantasy to which Les Femmes d’Alger had been subjected. My first sight of the Moorish interiors and the provocative poses of the nude girls reminded me of the odalisques of Matisse. ‘You are right,’ he said with a laugh, ‘when Matisse died he left his odalisques to me as a legacy, and this is my idea of the Orient though I have never been there’” (tomado de Picasso: His Life and Work, Berkeley, 1981, p. 396). Finalmente, se pagaron 21.362.500 dólares (14.312.875 euros) por la pieza.
Interesante fue también la venta de la atractiva escultura Homme au mouton (acero, 54 cm), realizada en Cannes en 1961. Pieza única, se vendió por encima de la estimación (4 a 6 millones): 7.138.500 dólares.
Y hablando de Henri Matisse (1869-1954), del francés se adjudicó por 15.762.500 dólares (10.560.875 euros)
La fenêtre ouverte (La ventana abierta) (O y lápiz/L, 72,7 x 60,3 cm), lejos de la estimación que esperaba una venta entre 8 y 12 millones de dólares. Realizado en 1911, el año de los interiores matissianos, Pierre Bonnard, el primer propietario de la obra comentó: “He knows what he is doing and he manages to do it the first time“. La alegría de vivir, tan característica del artista, se manifiesta en el tono alegre de los colores, de un rosa verdaderamente inusual, la ventana abierta al futuro y en la impresionante luz que refresca el interior, además de la frescura técnica.
Marc Porter, Chairman of Christie’s Americas, concluyó diciendo que “Tonight’s results demonstrate the lasting appeal of great works in this global marketplace. Impressionist and colorist works performed very well, as did Modern and Surrealist works from important private collections. It was fascinating to see this marked increase in value play out across multiple genres tonight, from Monet’s Poplars, to the record-breaking Vlaminck landscape, Paysage de Banlieue, which sold for $6.8 million in 1994 and went on to achieve more than $22.5 million in our saleroom tonight”.
Publicado por Daniel Díaz el 10 de mayo de 2011.