Mercado de arte

La pintura antigua en Nueva York y en Madrid

En la capital destaca la oferta de un bodegón de Juan van der Hamen, mientras en la ciudad americana hay obras de Lucas Cranach, Gestileschi, Veronés, Gainsborough o David

 

Publicado por Daniel Díaz en La Gaceta de los Negocios el sábado 12 de abril de 2008.

 

Tras la semana dedicada a la fotografía, el mercado gira ahora su cabeza hacia la pintura antigua, con piezas de gran calidad y a unos precios relativamente bajos si los comparamos con las obras más contemporáneas. Y es que tanto en la subasta de Christie’s Nueva York como en la de Ansorena hay muy interesantes ofertas.

El lunes día 13, maratoniana sesión en Ansorena, donde se subastan 500 lotes. La pieza estrella es un bodegón inédito atribuido a Juan van der Hamen (1596-1631): Vendedora de pescado (O/L, 117,5 x 102 cm), por Ansorena, Juan van der Hamen, Vendedora de pescadoel que la casa de subastas espera una venta en torno a los 400.000-500.000 euros, pero que probablemente se remate en un precio inferior. La obra recuerda en ciertos aspectos a La vendedora de aves, de Alejandro de Loarte, y a algunos personajes de Velázquez (Dos jóvenes comiendo, entre otras).

Algunos datos de mercado que puedan servir de referencia: Balcli’s Barcelona, en diciembre de 2007, vendió en 65.000 euros San Juan Bautista (O/L, hacia 1620-1630, 154 x 112 cm), que había salido a pujas en 45.000 euros. Hace ya unos cuantos años, en mayo de 2000, Finarte adjudicó en 253.774 euros San Juan Bautista en oración (O/L, 184 x 143,5 cm). De todas formas, la especialidad de Van der Hamen fueron los bodegones, que se venden en otros precios, muy superiores: en junio del pasado año, Sotheby’s Nueva York sacó a pujas Still life with cardoon, decanter of wine, apples and other fruit (O/L, fechado en 1623, 67 x 104,5 cm) con una estimación de 200.000-300.000 dólares, pero no encontró comprador. En octubre de 2004, Christie’s Madrid ofertó dos obras fechadas en 1629 de igual tamaño (O/L, 79,2 x 99,6 cm ) con una estimación, para cada uno de ellos, de 800.000-1.200.000 euros. Vendió en 800.000 euros Bodegón con un jarro de cristal, alcachofa, un cesto de cerezas y albaricoques, un cesto con higos y un plato de plata con manzanas, sobre repisa de piedra en tres alturas, pero no consiguió comprador para Bodegón con cuenco de cerámica china azul y blanca con ciruelas.

En una línea similar, Bodegón de cocina (O/L, 80 x 104,5 cm) con la firma del napolitano afincado en Madrid Mariano Nani, y que estuvo en la colección del Marqués de la Remisa y del Infante Don Luis, se ofrece en 18.000 euros.

En obra más cercana en el tiempo, sobresalen el Retrato de Isabel Herraud (O/L, 107 x 84,5 cm) fechado en 1898 de Joaquín Sorolla en 120.000 euros; una temprana Joven acariciando sus cabellos (O/L, 72 x 57 cm) firmada por José Gutiérrez Solana Ansorena, Jorge Oteiza, Par móvil, 1957siendo alumno de la escuela de Bellas Artes de San Fernando (90.000 euros); y un pequeño y luminoso Paisaje con olivos en Mallorca (O/L, 33,5 x 44,5 cm) de Anglada-Camarasa, de hacia 1936 (60.000 euros). En ningún caso es de lo más buscado y representativo de cada uno, pero son piezas interesantes.

Y en obra contemporánea, muy por encima del resto de las obras, una magnífica escultura en bronce Par móvil (16 x 21 x 13 cm, 60.000 euros) de uno de los mejores escultores españoles del siglo XX, Jorge Oteiza. La obra fue presentada en la Bienal de Sao Paulo de 1957, anunciando su posterior estilo y estudio de la desocupación de la esfera. Para coleccionistas menos Bonanova, Carlos Nadal, Paisaje con casaavanzados, su Composición (madera, pieza única, 12 x 15 x 14 cm, 27.000 euros) será una buena pieza, aunque debería subir algunas pujas.

Antes de pasar a la pintura antigua, una breve referencia a la subasta de Bonanova del día 15. Entre otras obras de marcado acento catalán, hay un Paisaje con casa (O/L, 60 x 73 cm) de Carlos Nadal (1917-1998) que destaca por su calidad y precio de salida, 19.000 euros; su Bassin du Nord (O/L, 65,5 x 81,2 cm) se adjudicó en Christie’s Londres en 35.271 euros (comisión ya incluida). Además, un óleo de Pere Creixams, Suerte del picador (O/L, 38 x 46 cm) en 3.000 euros.

El día 15 es la cita en Christie’s Nueva York con la pintura antigua. Como siempre, Christie's, Lucas Cranach, Portrait of Princess Sybille of Cleves, wife of Johann Friedrich the Magnanimous of Saxonyel nivel de las piezas es muy alto. Como decíamos al inicio del artículo, los precios son bastante asequibles si los comparamos con los de la obra más contemporánea. Así, con una estimación de cuatro a seis millones de dólares, sale a pujas Portrait of Princess Sybille of Cleves, wife of Johann Friedrich the Magnanimous of Saxony (O/T, 53,3 x 38,1 cm) de Lucas Cranach (1472-1553). Como es habitual en el pintor, la obra consigue conjugar su minuciosidad característica con la captación psicológica, alcanzando unas cotas de calidad verdaderamente altas en un tamaño relativamente reducido. Su anterior remate de 4.500.000 dólares (la estimación era de 1.500.000-2.000.000 dólares), en Sotheby’s Nueva York en enero pasado, fue por su magnífico Portrait of a young lady holding grapes and apples (O/T, 1528, 81,6 x 55 cm).

De la época barroca hay tres lotes que merece la pena resaltar: The stigmatization of Saint Francis (165,1 x 116,2 cm, 2.000.000-3.000.000 dólares) de Oracio Gentileschi (1563-1639): una de las cuatro versiones que Christie's, Paolo Caliari, el Veronés, Allegory of the city of Venice adoring the Madonna and Childrealizó sobre este asunto, muy inferior, sin duda, a su Moisés salvado de las aguas del Museo del Prado; Hercules and Achelous (O/L, firmado y fechado en 1590, 192 x 244 cm, 1.500.000-2.000.000 dólares) de Cornelis van Haarlem (1562-1638), quizá un tanto duro y oscuro; y una delicada y exquisita en las telas Allegory of the city of Venice adoring the Madonna and Child (O/L, 103 x 139 cm, 1.000.000-1.500.000 dólares) procedente del Palazzo dei Camerlenghi de Venecia, de la mano del desigual, pero tantas veces magistral, Paolo Caliari, Christie's, Jacques-Louis David, Portrait of Madame Ramel de Nogaretllamado el Veronés (1528-1588), y que sin duda, debería subir el precio estimado.

Por último, tres piezas del siglo XVIII: un relativamente atípico pero buen ejemplo de su capacidad para el paisaje, de Thomas Gainsborough (1727-1788), A wooded landscape with a herdsman, cows and sheep near a pool (O/L, 63,5 x 76,2 cm, 3.000.000-5.000.000 dólares); y dos retratos de Jacques-Louis David (1748-1825) que pueden contarse, sin temor a equivocarnos, entre los mejores de su mano: Portrait Christie's, Jacques-Louis David, Portrait of Ramel de Nogaretof Ramel de Nogaret (O/L, firmado y fechado en 1820, 59,4 x 46,5 cm, 4.000.000-6.000.000 dólares) y Portrait of Madame Ramel de Nogaret, de iguales medidas y fecha, pero algo inferior en calidad, con una estimación entre dos y tres millones.

Desde luego, la calidad está presente. Veremos cómo responde el mercado a esta invitación.

Remates

En la licitación de Subastas Gran Vía de Bilbao, del pasado día 2, destacó la venta Subastas Gran Vía de Bilbao, Anselmo Guinea, Fiesta en la playa de Nápolesen el precio de salida, 55.000 euros, de la Fiesta en la playa de Nápoles (O/L, realizado en Roma, 85 x 59 cm) de Anselmo Guinea (1855-c.1906). Aunque no fuese de sus obras más modernas, se esperaba alguna puja más.

Sorprendió el remate en 32.500 euros, tras una salida en 25.000 euros, de Mujeres y niños en un parque de París (O/L, 75 x 101 cm) de Benito Barrueta (1873-1953). La atípica Piedad (O/L, 1963-64, 81 x 65 cm) de Emilio Grau Sala (1911-1975) se adjudicó en su salida, 11.000 euros; y el pastel sobre lienzo de Juan de Echevarría (1875-1931), Retrato de Juan Ramón Jiménez (68 x 47 cm) se vendió en los 5.000 euros de la salida. En cambio, se quedaron sin comprador el gouache (37 x 47 cm, 7.000 euros) de José Arrúe (1885-1977), las dos acuarelas (71 x 45,5 cm, 6.500 euros cada una) fechadas en Roma en 1881, y ya altas de precio, de Daniel Hernández Morillo (1856-1932), y el óleo romano de Mamerto Seguí (1862-1908), Napolitanas cogiendo agua (O/L, 58 x 73,5 cm) que partía desde los 30.000 euros.

En obra más moderna, la acuarela de Benjamín Palencia (1894-19980), La era (46 x 54 cm, fechada en 1972) salía en unos altísimos 7.500 euros, y no se vendió. Más contemporáneos, el Unicornio (O/L, 1944, 30 x 24 cm) de Maruja Mallo (1908-1995) se adjudicó en una puja más de la salida, 7.500 euros, y el óleo Soledad (75 x 170 cm) de Agustín Ibarrola (1930), en 2.500 euros; pero no se vendieron ni el óleo (69 x 95 cm, en 6.500 euros) de Rafael Ruiz Balerdi (1934-1992), ni la Cabeza (O/T, 41 x 30 cm) de Juan José Aquerreta (1946) que partía desde Artcurial, Joan Hernández Pijuán, Paisatge a Folquer, 1988unos altísimos 8.500 euros.

Los días 3 y 4 de abril nos dejaron también interesantes datos en la subasta de Artcurial. Salían varias piezas de españoles y sólo algunas se vendieron. La que obtuvo mejor venta fue el Paisatge a Folquer (óleo sobre papel pegado a tabla, de 1988, 93 x 130 cm), de Joan Hernández Pijoán (1931-2005) que, tras una tímida salida en 12.000 euros, se alzó hasta los 44.611 euros (comisión incluida), adjudicándoselo un comprador por teléfono. Pieza de grandes dimensiones, expuesta en la galería Joan Prats de Barcelona, es ya obra madura, de su última etapa, la más buscada por esencialidad y claridad. De José María Sicilia (1954) se ofertaba una Table a repasser (O/L, 1985, 190 x 260 cm); típica obra suya de esos años un tanto oscuros. Al final, y con comisión Artcurial, José María Sicilia, Table a repasser, 1985incluida, se remató en 43.371 euros.

En cambio, de Jaume Plensa (1955) se ofertaban dos piezas. Es un autor que en los últimos años se ha revalorizado notablemente, pero no por ello se debe comprar cualquier cosa sin ajustar mucho el precio de la inversión. Prueba de ello es que Interior IV (Tm y collage/papel cartón, fechado en 1990, 120 x 195 cm, expuesto en la Galerie Philippe Guimiot, Bruxelles) no encontró comprador con una estimación relativamente, baja dado el tamaño y el año: 20.000-30.000 euros. Obra menor, Portratit IV (tm y collage sobre papel marouflé pegado a cartón, 1991, 45 x 32 cm) se adjudicó en 4.337 euros (2.000-3.000 euros era la estimación).

Por último, de Luis Feito (1929) podríamos decir lo mismo: dos obras con cierto tamaño y buen precio, no fueron adquiridas dado, quizá, el año de ejecución, 1970 y 1074, época mucho menos interesante -y, por ese, mucho menos buscada por los coleccionistas- que la de finales de los cincuenta y comienzo de los sesenta; Sin título (O/L, 1970, 55 x 38 cm) salía en 7.000-9.000 euros, y Sin título (O/L, 1974, 80,5 x 80,5 cm) entre 15.000 y 20.000 euros. Lo mismo ocurrió, como dijimos hace un par de semanas, con las que ofertaba Durán.

La licitación del lunes 7 de la Quillam Colecction de fotografía Sotheby's, Edward Weston, Nudeen Sotheby’s Nueva York obtuvo unos excelentes resultados, con unas ventas finales, incluida ya la comisión, de 8.901.350 de dólares.

La obra que sobresalió muy por encima del resto fue el Nude de Edward Weston. Ya avanzamos que era obra emblemática en el recorrido del autor, pero la ascensión en los precios hasta llegar a 1.609.000 dólares no se esperaba, pues la estimación fue de 600.000-900.000 dólares.

La Rebecca, de Paul Strand se quedó, en cambio, en la estimación más baja, rematándose en 645.800 dólares. Otras fotografías cuyas ventas sorprendieron fueron: de August Sander, Werkstudenten, que subió hasta los 493.000 dólares tras salir Sotheby's, Paul Strand, Rebeccaen 150.000; y, por supuesto, Marilyn Monroe, may 6, 1957, New York City, de Richard Avedon (número 2 de una edición de 4 ejemplares en ese formato de 39,7 x 39,1 cm) que desde los 70.000 dólares ascendió rápidamente hasta los 457.000 dólares.

Por último, Photogram, de Laszlo Moholy-Nagy se adjudicó en 301.000 dólares, y una revalorizada Untitled film still #53 de Cindy Sherman, fechada en 1980, la más reciente de la colección, en 313.000 dólares, cuando su estimación era de tan sólo 60.000-90.000 dólares.

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