En la casa de subastas catalana Balcli’s, el Estado ejerció su derecho de tanteo y retracto y compró, por el precio de salida, tres piezas sobresalientes por un total de casi 180.000 euros.

El lote más esperado de la velada era el último de la licitación: un conjunto sobresaliente de diez dibujos realizados en 1930 por Federico García Lorca para su obra de teatro La zapatera prodigiosa, que llevaba años en paradero desconocido. Realizados a
tinta y lápices de colores (27,7 x 21,5 cm), eran los figurines donde el dramaturgo definía los trajes de los personajes principales, explicando cómo se debía hacer el traje, qué tipo de tela es, etc. Uno de ellos, por ejemplo, dice así: “Segundo acto. Traje plegado. Traje rojo violento. Rosa roja. Sin pendientes. Más vuelo que en el traje anterior. Un brazo desnudo. Franjas al cuello y cintura de rojo distinto”.
Estrenada en el Teatro Español de Madrid el 24 de diciembre de 1930, La zapatera prodigiosa fue protagonizada por
Margarita Xirgu i Subirà (Molins de Rei 1888 – Montevideo 1969). Margarita Xirgu era, junto a María Guerero, la mejor actriz catalana de su tiempo. De hecho, García Lorca estrenó casi todas sus obras importantes con ella: ya antes, en 1927 había estrenado Mariana Pineda, con decorados de Salvador Dalí; y posteriormente estrenaría Yerma (1934), Doña Rosita la soltera o El lenguaje de las flores (1935) y el reestreno de Bodas de sangre (1935).
Con motivo de la gran amistad entre la actriz y el escritor granadino, éste le hizo obsequio del lote de
figurines de La Zapatera prodigiosa; la actriz regaló el conjunto de dibujos a su hermano Miquel Xirgu i Subirà (Girona 1892 – Barcelona 1954) y éste, siendo profesor, a su vez lo regaló a uno de sus alumnos.
Aunque nadie pujó por el lote, el Estado ejerció su derecho y compró los diez dibujos por la salida, 100.000 euros, más las comisiones y los impuestos, por un total de 120.600 euros.
Los otros dos lotes que ha comprado el Estado son dos piezas debidas a la mano del Maestro de Astorga (activo desde 1512-1530). La primera de ellas es un esbelto
San Antonio de Padua (O/T, 140 x 72 cm) que estuvo presente en la exposición Al amparo de las Musas, en Córdoba, Obra social CajaSur, 2002. Matías Díaz Padrón y Aída Padrón Mérida, en su ‘Miscelánea de pintura española del s. XVI’, en Archivo español de arte, nº 223, 1983, p. 198, hablan ya de la pieza, que salía a pujas por 16.000 euros. Al no haber pujadores, el Estado compró la pieza por 19.296 euros.
La segunda, una delicada
Santa Bárbara y Santa Lucía (pintura al temple y óleo/T, 45,5 x 86 cm), realizada hacia 1530, pertenece al retablo de la capilla del cementerio de Astorga; de este retablo, el MNAC de Barcelona conserva una Sagrada Familia con San Juan (nº inv. 063936-000). Ch. R. Post, en su conocido A History of Spanish painting, vol. IX, part II, y vol. X, Cambridge (Mass.), 1947, pp. 559 y 448, estudió y publicó predelas muy similares de las mismas santas: Santa Catalina y Santa Lucía, y Santa Bárbara y Santa Ágata, con ligeras variantes, respecto a la tabla actual. Tras su salida por 30.000 euros, el Estado la compró finalmente por 36.180 euros. Publicado por Daniel Díaz el 22 de octubre de 2011.