Mercado de arte

El nuevo Velázquez, a pujas en Bonhams Londres

Detalle del nuevo cuadro de Velázquez, que se ofrece en Bonhams con una estimación entre dos y tres millones de libras

En la semana de arte antiguo londinense, se ofrece el día 7 esta novedosa obra con una estimación entre dos y tres millones de libras.
Detalle del nuevo cuadro de Velázquez, que se ofrece en Bonhams con una estimación entre dos y tres millones de libras

Hace apenas dos meses, a comienzos de octubre, la prestigiosa revista ARS MAGAZINE dirigida por Fernando Rayón, publicaba un interesante artículo del reconocido especialista Peter Cherry donde daba a conocer el último velázquez descubierto: ‘Poniéndole cara a un Velázquez, Face to face to a new Velázquez portrait’ (Ars Magazine (Madrid, octubre de 2011), pp. 54-65, 147-151, con varias ilustraciones, también en la portada).
Se trataba del Retrato de un hombre, de medio busto, túnica negra y golilla, de Diego de Velázquez entre 1632 y 1635. Se ofrece en Bonhams con una estimación entre dos y tres millones de librasRetrato de un hombre, de medio busto, túnica negra y golilla (O/L, 47 x 39 cm) realizado por Diego de Velázquez (1599-1660) muy probablemente entre 1632 y 1635.
Como tal, la noticia fue un auténtico bombazo y comenzaron entonces las lecturas y las puestas en duda de lo que allí se atribuía. Sin embargo, el mismísimo Jonathan Brown, el gran gurú de los estudios velazqueños, el que con su sí hace que una pieza pase de valer apenas unos miles de euros a varios millones, y con su no, lo contrario, comentó en la presentación del Aula del Prado que los únicos velázquez interesantes aparecidos recientemente eran el de Yale (La educación de la Virgen) y esta cabeza…
Según Peter Cherry, la “forma de describir los distintos planos del rostro conserva algo del modelado estructural de los retratos de Velázquez pertenecientes al periodo sevillano. El enfoque puede contemplarse en otros retratos pintados poco después de su primer viaje a Roma, como el de Diego de Corral. En sus retratos de la siguiente década, el pigmento se extiende en zonas más amplias, con transiciones menos abruptas entre diferentes zonas de color y tratamiento. El de los párpados y sus desiguales puntos de luz en el retrato que nos ocupa, resulta de especial interés ya que no puede decirse que el manejo del pincel describa los contornos ni la forma en sentido lineal. En efecto, la pincelada del párpado del ojo izquierdo invade en realidad el blanco del propio ojo, pintado debajo de dicho párpado. Una técnica tan libre y pictórica de estos rasgos caracteriza la mayoría de los retratos de Velázquez posteriores a su primer viaje a Italia”.
Pieza tan interesante desde el punto de vista periodístico, por haber salido recientemente a la luz es, sin embargo, un retrato de tamaño más bien pequeño y que no supone una gran aportación al catálogo de piezas del sevillano. Quizá por eso, tiene una estimación relativamente atractiva, entre los dos y los tres millones de libras (2,3-3,5 millones de euros), que a buen seguro subirá bastantes pujas. Como decimos, ello se debe no sólo a la prudencia de la sala de subastas dada la pieza sino al estado de conservación de la misma. El mismo Peter Cherry comenta que “la pintura no ha sido limpiada ni conservada profesionalmente en época moderna. Hay zonas retocadas y la superficie presenta un estado general de desgaste. Una zona evidente de desperfecto, ocasionado por un pequeño desgarro en el lienzo sobre la ceja izquierda, aparta nuestra atención de la penetrante mirada del retratado. Las sombras de las órbitas de los ojos parecen haberse reforzado. En el barniz de encima de la oreja hay alguna raspadura. El desteñido de este afecta al colorido y a la iluminación de la cabeza; su tonalidad general amarillenta, por ejemplo, oculta el valor del toque de luz aplicado por medio de un empaste ancho en la parte superior de la frente. La iluminación del fondo alrededor de la cabeza apenas puede distinguirse. La suciedad acumulada alrededor de las zonas de empaste también compromete el modelado de los rasgos; en particular, en la zona de los ojos. Los llamativos toques de luz de las bolsas bajo los ojos parecen perfilados» en negro debido a una acumulación de mugre en sus bordes. Esto hace que las pinceladas floten; una limpieza debería reintegrarlas y restaurar su debido valor cromático con relación al conjunto. Los puntos de luz blanca de la parte superior de la barba carecen en cierta medida de sutileza y parecen haber sido retocados. Además, la suciedad que se ha acumulado en los intersticios de las pinceladas del pigmento más denso ocasiona que la superficie parezca costrosa”.
Localizada en el Reino Unido, procedía de la antigua colección del pintor Matthew Shepperson (1787-1874); de hecho, para ser estudiada en mayor profundidad, fue retirada de la subasta de Bonhams celebrada en Oxford el 4 de agosto de 2010 (lote 45), donde aparecía con otras obras de este pintor, unas pintadas por él y otras compradas.
Andrew Mckenzie, Director of Old Master Paintings at Bonhams, comentó: “This is an extraordinarily beautiful portrait which after extensive research we believe to be by the hand of Velázquez.  We expect there to be great interest from around the globe as works by this master so rarely come to auction (…). Velázquez is one of the greatest geniuses in the entire history of Western art. The discovery of this lost treasure is a once in a lifetime experience and it is tremendously exciting to be able to bring it to the world’s attention”.


Junto a este lienzo, hay otro en esta misma cita en Bonhams que ha suscitado un cierto interés en el mercado español. Se trata de un óleo atribuido al burgalés Matero Cerezo (1635-1666) con la Bonahms ofrece esta atractiva Magdalena penitente, atribuida a Mateo Cerezo, con una estimación entre 10.000 y 15.000 librasMagdalena penitente (O/L, 82,5 x 60 cm) como motivo. No es una Magdalena como tantas de las que realizó y que produjeron un enorme entusiasmo, como la fechada en 16661 del Rijksmuseum de Amsterdam (O/L, 103 x 85 cm), o la exquisita de la Hermandad del Refugio, en Madrid, de sus últimos momentos. Presenta sólo la figura de la santa, con la mirada perdida hacia arriba (al lugar donde habitualmente aparece un Crucificado) y con una única mano, dejando la otra cortada (normalmente aparecen completas y con otros objetos como un libro, un cilicio, una calavera o unas disciplinas).
La cabeza tiene una alta calidad, pero el resto de la figura no se encuentra en buenas condiciones y ha sufrido varias restauraciones. Quizá por ello, y porque debe haber mano de taller, la estimación se queda en unas atractivas 10.000 a 15.000 libras (12.000-17.000 euros). De hecho, en diciembre de 2000, Sotheby’s Londres ofreció una versión muy parecida sobre tabla de 41,5 x 32,5 cm.

El día anterior, 6 de diciembre, Christie’s París sacará un elegante De Francisco de Goya, Christie's ofrece Portrait of Don Juan López de Robredo, Embroiderer to King Carlos IV of Spain, seated, half-length, holding an embroidery design; estimación de cuatro a seis millones de eurosPortrait of Don Juan López de Robredo, Embroiderer to King Carlos IV of Spain, seated, half-length, holding an embroidery design (O/L, 108,3 x 82,3 cm) de la mano del aragonés Francisco de Goya y Lucientes (1746-1828). Vista la abundante literatura y la movida procedencia, es pieza interesante, pero no sobresaliente. La estimación de cuatro a seis millones de euros habla de ello y quizá resulte excesiva.


Pero me temo que el protagonismo se lo ha robado el cuadro de Velázquez.
Veremos cómo respira el mercado de la pintura clásica, en general mucho menos azotado por las agitaciones y volatilidades de los mercados. Publicado por Daniel Díaz el 5 de diciembre de 2011.