A pesar de la crisis, las obras maestras siguen vendiéndose y alcanzado precios astronómicos
Publicado por Daniel Díaz en La Gaceta de los Negocios el miércoles 2 de julio de 2008.
Nuevas ventas millonarias nos depararon las subastas de arte impresionista y moderno de Sotheby’s y Christie’s Londres: 102.246.500 y 144.440.500
millones de libras, respectivamente, fueron las cifras de lo recaudado.
En una puja espectacular, Le bassin aux nymphéas (O/L, 1919, 100,4 x 201 cm), de Claude Monet, de la colección Miller, superó todas las expectativas y de los 18-24 millones de estimación se disparó hasta alcanzar la nueva cifra récord del artista en subasta, 40.921.250 libras (51.683.539 euros; 80.451.178 dólares). De esta manera, supera con creces la vendida el pasado día 6 de mayo en Christe’s Nueva York, Le Pont du chemin de fer à Argenteuil (O/L, 1873, 60 x 98,4 cm) en 41.481.000 dólares (26.761.935 euros), que se queda como la segunda pieza más cara
vendida en subasta en Europa. El óleo, como habíamos comentado, era un perfecto resumen de su evolución pictórica y, dado el gran tamaño, podía batir el récord del autor.
Destacó también la venta del pastel de Edgar Degas con sus estilizadas bailarinas Danseuses à la barre (circa 1880), que subió hasta los 13.481.250 libras, cuando la estimación era de 4-6 millones. De esta forma, pasa a ser la segunda pieza más cara del artista.
Además de estas magníficas ventas, sobresalieron la de Les fleurs (circa 1912, 3,5-4,5 millones de estimación) de Natalia Goncharova que se adjudicó finalmente en 5.529.250 libras, el precio más alto pagado por una obra suya y el más caro por una obra de
mujer artista; y la de Draped Reclining Woman (1957-1958, 2,5-3,5 millones) de Henry Moore, que se remató finalmente en 4.297.250 libras, récord del artista en subasta.
Se esperaba que las obras de Pablo Picasso subiesen algo más; al final, rebasaron en unas cuantas libras las estimaciones más altas, incluida ya la
comisión: su clásico Compotier et guitare (1924, 97,1 x 130,8 cm, 3-4 millones) se remató en 4.129.250 libras mientras La carafe (Bouteille et verre, invierno de 1911 a 1912, 55,2 x 38,1 cm, 2-3 millones) se quedó en unos más que aceptables -dado el tamaño- 3.737.250 libras.
De Alberto Giacometti, Yanaihara (circa 1958) se vendió en 4.297.250 libras. Y la acuarela de Egon Schiele, Liegende Frau mit grünen Hausschuhen fechada en 1917
(29,7 x 45,8 cm) mostró una vez más la revalorización de estas piezas del maestro austriaco al adjudicarse en 2.169.250 libras.
Por último, para los españoles sobresalió la venta del cuadro de Óscar Domínguez. Máquina de coser electro-sexual (O/L, 1934, 100,2 x 80,8 cm) es de las poquísimas obras de ese período; y, claro, los coleccionistas buscaban una pieza de esas características. Así, desde las 400.000 libras de partida, se remató en nada menos que
1.497.250 libras (1.891.027 euros), que pasa a ser el nuevo récord en la cotización del artista.
La licitación de Sotheby’s supuso el total más elevado registrado por la compañía para una venta de arte impresionista y moderno en verano. Las cinco obras que obtuvieron los mejores precios de la velada fueron las siguientes: Danseuse (O/L, 100 x 81 cm), una obra maestra moderna del italiano futurista Gino Severini pintada 1915, que partía con una estimación de 7-10 millones se adjudicó por 15.049.250 libras, siete veces más que el récord anterior del artista (2,17 millones de libras en Sotheby’s Nueva York en 1990). A pesar de ser de lo mejor de su producción, sorprendió el elevado remate.
La escultura en bronce Trois hommes qui marchent I (1948), de la mejor época de Alberto Giacometti, alcanzó los 9.449.250 millones superando en
más del doble la estimación de 4-6 millones, y mostrando una vez la fuerza de su cotización en la escultura. En cambio, su Tête noire (Diego) (O/L, 1951, 81 x 65 cm) no encontró comprador y la estimación de 3-4 millones se demostró excesiva.
De Pablo Picasso, Tête de femme (Dora Maar, O/L, fechado en Royan el 14 de octubre de 1939, 41 x 27 cm ) atrajo el interés de seis pujadores, adjudicándose finalmente por 7.881.250 millones, lejos de la estimación de 3-5 millones. Y Mousquetaire. Buste (O/L, 2 de octubre de
1968, 130 x 81 cm) un óleo mucho más tardío subió hasta los 5.529.250 libras, por encima también de la estimación de 3-5 millones.
Por último, la temprana y alegre obra de Claude Monet, La Plage à Trouville pintada en 1870 se vendió en 7.657.250 libras, superando muy ligeramente la estimación más baja: 7-10 millones. Buena obra, no debe compararse con las vendidas de su época impresionista o de su jardín en Giberny.
Sin embargo, fue una pena que el fantástico
pastel de Joan Miró Soirée snob chez la princesse (pastel y gouache, 1944, 31,4 x 51,4 cm
) no se vendiese. Evidentemente, los tres millones de la estimación más baja, a la que habría que sumar la comisión y los impuestos, fueron excesivos.
Buenas ventas, sin duda, que contrastan una semana más con las mediocres de nuestro país.