En la semana de los maestros antiguos, tres dibujos del genial aragonés saldrán a pujas junto a obras de Turner, Hals, Brueghel, Rubens o Ingres
Publicado por Daniel Díaz en La Gaceta de los Negocios el sábado 5 de julio de 2008.
Tras el atracón de ventas y de nuevos records en estas dos semanas pasadas en Londres, es el turno de la pintura y los dibujos clásicos, la hora
de los paladares exquisitos, por encima de los vaivenes de las modas y las rápidas y supuestas revalorizaciones.
La pregunta de por qué vale mucho más en el mercado el Study for head of George Dyer (O/L, 35,8 x 30,4 cm), de Francis Bacon, fechado de 1967 -8 a 12 millones de libras era la estimación y se adjudicó en 13.761.250 libras-, que el Portrait of an elderly bearded man, head and shoulders (O/L, 61,5 x 51 cm) de Jacopo Robusti, llamado Tintoretto, que parte desde unas escasas 200.000 libras, tiene una respuesta
sencilla. Porque, efectivamente, es un capricho, porque es el autor que está más de moda tras la compra de Abramovich, porque queda mucho mejor tener un bacon en casa cuya cotización todo el mundo conoce, y porque es una obra muy importante frente a otra aparentemente más anodina.
Pero, realmente, ¿el primero vale ese precio mientras el segundo se debe quedar en apenas 200.000 libras? Ésta es la pregunta que mucha gente se hace cuando hablamos de los precios de mercado de los viejos maestros, los del Renacimiento y Barroco, fundamentalmente. Y diferencias tan marcadas está claro que no obedecen a los patrones de la calidad sino a otros intereses, más o menos declarados. Si de calidades se tratase únicamente -como ocurre con la pintura antigua en una medida mucho mayor-, las prioridades y los precios serían otras.
Pero, tras esta breve digresión, repasemos las licitaciones de la semana que viene donde brillará con luz propia Francisco de Goya, pues Christie’s Londres saca a pujas tres dibujos de su mano, lo cual es siempre noticia.
Según Benjamin Peronnet, Director del Departamento Internacional de Dibujos Antiguos y del siglo XIX, “estos tres dibujos de Goya fueron incluidos en una subasta en 1877 en París titulada 105 dibujos por Francisco de Goya, y desde entonces se consideraron perdidos. Cada uno de ellos pertenece a un álbum del artista e ilustran a la perfección su fértil imaginación y la creatividad que le ha llevado a ser considerado el primer artista moderno de la historia. Estamos emocionados con la exhibición de estos dibujos al público por primera vez en 130 años, y con su subasta, atraeremos la atención de coleccionistas internacionales e instituciones para las
cuales actualmente no hay muchas oportunidades de adquirir obras de Goya de esta importancia”.
Subastados en París en el año 1877, representan el conjunto más importante de obra del artista en subasta de los últimos 30 años. Montados aún en los soportes que se crearon específicamente para la subasta de 1877 -se pueden ver los pequeños agujeros en la parte superior de cada dibujo producidos por los clavos con los que se colgaban en las paredes del Hotel Drouot-, estos dibujos nunca han sido enmarcados ni expuestos por lo que su estado de conservación es excepcional.
Bajar riñendo (aguada marrón y gris, 23,4 x 14,3 cm) es, sin duda, el mejor de los tres, y su venta se estima entre 800.000 y 1.200.000 libras. Goya presenta a cuatro mujeres que luchan entre sí mientras vuelan por el aire; una de ellas, con una enorme
sonrisa, tira del pelo de otra de las mujeres, que grita de dolor. Formaba parte del Álbum D, también llamado Brujas y mujeres , fechado entre 1819 y 1823, del que se conocen sólo 21 dibujos que están en instituciones públicas.
El alguacil Lampiños cosido dentro de un caballo (aguada marrón y gris, 20,5 x 14,2 cm, 600.000-800.000 libras) pertenece al Album F, también llamado Imágenes de España (1812-1820). Tiene una larga inscripción en la parte inferior donde explica la historia de la escena: “En Zaragoza, a mediados del siglo pasado, metieron a un alguacil llamado Lampiños en el cuerpo de un rocín muerto y lo cosieron; toda la noche se mantubo vivo”. El Museo Metropolitan de Nueva York tiene un dibujo de Goya que muestra la posterior
muerte de Lampiños mediante inyecciones de limón.
Arrepentimiento (lápiz y tinta marrón, aguada marrón y gris, 21 x 15,2 cm, 700.000-900.000 libras) también procede del Álbum F, por lo que de debe fechar entre 1812 y 1820. Un hombre sentado está rezando frente a una cruz, con los ojos mirando al cielo y una expresión en su cara que nos recuerda a El Grito de Edward Munch.
Los tres últimos dibujos ofrecidos del maestro aragonés han sido los siguientes: en marzo de 2007, Hútiles trabajos fue retirado de subasta en extrañas y no explicadas circunstancias; el lote formado por Young woman arranging her hair y Young woman sweeping se adjudicó en enero de 2007 en Sotheby’s Nueva York en 1.048.000 dólares, muy lejos de la estimación entre 200.000-300.000 dólares; y, por último, en diciembre de 2006, en Christie’s Londres, el Museo del Prado compró El toro mariposa, que subió de las 400.000-600.000 libras hasta 1,46 millones
de libras (2,16 millones de euros), convirtiéndose en la obra sobre papel más cara del artista.
Estos dibujos son, con gran diferencia, los más caros de la subasta. Destacan, también, por su calidad las obras de tres italianos: de Giovanni Domenico Tiépolo, un sencillo pero de buen tamaño A peasant family on their way to church (tinta negra y marrón, aguada, 37,9 x 50,7 cm, 80.000-120.000 libras); de Carlo Maratti, una dibujada sacra conversazione The Madonna and Child with Saint James and Saint Francis attended by angels (sanguina, aguada y tinta negra y marrón, 36,5 x 23 cm, 70.000-100.000 libras); y de Francesco Solimena, un estudio para
pechina Temperance, Prudence and Fortitude: design for a pendentive (aguada y tinta negra y marrón, 42,5 x 32,2 cm, 50.000-70.000 libras).
De los franceses: de Antoine Watteau, unos delicados Studies of two girls: one seen from behind looking over her right shoulder, the other seated, holding a basket (sanguina y grafito, 12,8 x 13,9 cm, 40.000-60.000 libras), y de François Boucher, un
magnífico retrato de mujer A young woman, bust-length (carboncillo y clarión, 1754, 26,9 x 18,9 cm, 40.000-60.000 libras).
La réplica de Sotheby’s será al día siguiente. Destacan especialmente las obras de Peter Paul Rubens y de Jean-Auguste-Dominique Ingres. Del primero, un grandioso, abigarrado y barroco
diseño, que no es de lo mejor de su mano, pero sí tiene su fuerza, Scipio welcomed outside the gates of Rome, after Giulio Romano (técnica mixta, 41,9 x 57,3 cm) con una estimación entre 120.000-160.000 libras, y un más sencillo y abreviado Saint Lambert (lápiz, carboncillo y tinta negra, 29,6 x 16,3 cm, 80.000-120.000 libras).
Y del gran dibujante francés Ingres, dos exquisitos retratos fechados
y dedicados, de lo mejor de su mano aunque no sean de lo más buscado: Portrait of Aristide-Laurent Dumont in uniform, holding an elaborate helmet (lápiz, 1830, 36,2 x 28 cm, 100.000-150.000 libras), y el de su mujer: Mme. Aristide-Laurent Dumont, born Pauiline-Joséphine Dufresne (lápiz, 1834, 35,7 x 28 cm, 80.000-120.000 libras).
Ese mismo día 9, Sotheby’s Londres ofrece una interesante licitación de pintura
de maestros antiguos. Sobresaliente es el paisaje de J. M. William Turner (1775-1851) que sale a pujas: Pope’s villa at Twickenham (O/L, firmado, 91,5 x 120,5 cm), donde los personajes aparecen junto al rebaño en la orilla del lago, con el castillo al fondo y una luz de atardecer que tiñe de dorado cuanto toca. La estimación de cinco a siete millones parece incluso atractiva…
De Amberes, un pequeño pero buen Portrait of Willem van Heythuysen, seated on a chair and holding a hunting crop (
O/L, firmado, 47 x 36,7
cm) del gran retratista de la escuela de Haarlem Frans Hals: tres a cinco millones es la estimación; y de Bruselas, una espléndida fiesta campestre del cotizado Jan Brueghel el viejo (1568-1625): The edge of a village with figures dancing on the bank of a river and fish-seller and a self portrait of the artist in the foreground (O/cobre, 1616, 25,5 x 37,5 cm). La estimación es de 2,5-3,5 millones; pequeña pero gran obra, sin duda.
Por último, un dibujado siguiendo las pautas de los hermanos Carracci de la escuela de Bolonia, The martyrdom of Saint Appolonia (O/cobre, 44 x 33,5 cm, 1,5-2 millones) de Guido Reni.