Un atractivo pseudo retrato Marie-Thérèse Walter, con una estimación entre 35 y 50 millones de dólares, será la atracción del 5 de noviembre en Sotheby’s Nueva York.
Publicado por Daniel Díaz el 26 de octubre de 2012.

En la ya cercana tarde del 5 de noviembre, en su evening sale de arte impresionista y moderno, Sotheby’s Nueva York ofrecerá un atractivo pseudo retrato Marie-Thérèse pintado en 1932 por Pablo Picasso (1881-1973). Y, dada la calidad y la estimación de la pieza, de 35 a 50 millones de dólares, el malagueño será nuevamente el centro de atenciones de esa semana, a la espera de la siguiente dedicada al arte de postguerra y contemporáneo y centrada en Warhol, Pollock y el resto de los expresionistas americanos.
Nature morte aux tulips
(O/L, 130 x 97 cm) fue una de las excusas que utilizó Picasso durante los primeros meses de 1932 para retratar subrepticiamente a su nueva musa y amante Marie-Thérèse Walter. Casado aún con Olga Khokhlova y cansado de sus continuas discusiones, se había cruzado con la suiza Walter a la salida de las galerías Lafayette, en París. Y aunque ella tenía apenas 17 años y él ya pasaba de los cincuenta, quedó atrapado por su físico nórdico y deportivo y por su cabellera rubia. Y comenzó su secreta relación, que duraría años, y de la que nacería Maya en 1935.
Pintado el 2 marzo de 1932 en una única sesión, de nueve a once y media, es una de las representaciones más interesantes de Marie-Thérèse. La fuerza y limpieza de sus colores hablan de ello: atrae especialmente la atención el bello azul, clásica referencia a la Virgen por otra parte, sobre el fondo oscuro en el que se levantan las sombras –que evidencian el trabajo nocturno, habitual en Picasso-, dejando limpia la imagen en blanco del busto de Walter.
Pero es sobre todo la inteligente síntesis, a medio camino entre la pintura y la escultura, la que lo hace especialmente atractivo. En esas fechas, Picasso ya había realizado varias esculturas monumentales de su busto, exagerando su nariz griega y su fuerte perfil. Y ahora, de forma sutil, la traía a las dos dimensiones convertida en objeto –y no sólo material o de deseo-, a este bodegón y a otras obras y grabados de esas fechas, que estaba ultimando para su importante retrospectiva en París y en Zúrich de ese verano. Como era previsible, Olga percibió la presencia de otra mujer en la vida de su marido en cuanto contempló los cuadros…
En este sentido, es interesante la reflexión que hace sobre ello Elizabeth Cowling: “Here, as in many paintings, drawings and prints of the Marie-Thérèse period, Picasso reflects on the relationship in his work between paintings and sculpture… The style of the painting as a whole seems intended to dramatise the oppositions between pictorial flatness and sculptural mass in the oppositions between pure line and bold areas of color on the one hand and gradations of light and dark on the other. The sculpted head is a synoptic reference to the earlier series of plaster heads inspired by Marie-Thérèse. The same head raised on a tall plinth and sometimes garlanded with vines, in a object of veneration in several of the etchings in the ‘Vollard Suite’” (E. Cowling en Picasso: Sculptor/Painter (exhibition catalogue), Tate Gallery, London, 1994, p. 272).
1932 es un momento cumbre dentro de la extensa producción de Picasso. En enero termina el delicado
La Lecture (O/T, 65,5 x 51 cm), que fue vendido en Sotheby’s Londres en febrero de 2011 por 40,6 millones de dólares (25.241.250 libras; 29.744.295 euros; est.: 12-18 millones de libras). El 2 de marzo realizó el que ahora sale a pujas con una estimación de 35 a 50 millones de dólares; fue comprado, por cierto, en mayo de 2000 por 28.606.000 dólares en Christie’s Nueva York… Apenas seis días más tarde, el día 8 de marzo de 1932, pintó la que ha sido la última gran venta del malagueño y actual récord mundial: Nude, Green Leaves and Bust (O/L, 162 x 130 cm), que alcanzó en Christie’s Nueva York, en mayo de 2010, 106.482.500 dólares. Al día siguiente, el 9 de marzo, pintaría Nu au fauteuil noir (O/L, 162 x 130 cm), que subió en Christie’s Nueva York en noviembre de 1999 hasta los 41.000.000 dólares más comisiones e impuestos (39.425.710 euros). Y poco más tarde, ya en Boislegoup, pintaría el 17 de mayo de 1932, un delicioso lienzo de reducidas dimensiones y curioso formato: Le repos (Marie-Thérèse Walter) (O/L, 27,3 x 46,3 cm), que se vendió en Christie’s Nueva York en mayo pasado por 9.882.500 dólares, lejos de la estimación de cinco a siete millones de dólares.
Como se ve, los retratos de Marie-Thérèse y las obras de ese periodo son especialmente buscados, y muy bien pagados. De hecho, Sotheby’s ofrece otro:
Femme à la fenêtre (Marie-Thérèse), pintado el 13 de abril de 1936 (O/L, 55 x 45,7 cm), con una estimación de 15 a 20 millones de dólares. Como comentó Simon Shaw, Head of Sotheby’s Impressionist & Modern Art department in New York, “we are honored to be entrusted this stunning image of Marie-Thérèse, one of the legendary series of pictures that made Picasso the most famous artist in the world. The young woman, with her Grecian profile and athletic, statuesque frame, inspired Picasso’s greatest achievements in a variety of media. Nature morte aux tulipes is exceptional within the series for its double-meditation on this subject, demonstrating the influence of Surrealism on his output: the artist builds a sculpture of Marie-Thérèse, and then paints that sculpture as a sexually-charged still life, allowing him to dissect her form on many levels. The work comes to auction from an important private collection, and was last seen at auction in 2000 when it sold for $28.6 million”, terminó diciendo.
Publicado por Daniel Díaz el 26 de octubre de 2012.