Las obras de Rufino Tamayo, Alfredo Ramos, Fernando Botero, Roberto Matta o Remedios Varo esperan batir sus propios récords
Tras las grandes ventas de obras de arte dedicadas al arte de posguerra y contemporáneo en Nueva York, y al siglo XIX español en Londres, comienza en nuestro país una semana con la feria más importante para galeristas y anticuarios: FERIARTE.
Del 17 al 25, en el recinto ferial de IFEMA de Madrid (pabellones 12 y 14), la XXXI edición de Feriarte reúne a 177 profesionales del sector, que exhiben para su venta directa más de 18.000 piezas entre antigüedades y obra contemporánea. Pensando en un público que cada vez acude con más interés a este tipo de ferias, se organizarán por primera vez dos recorridos guiados por profesores titulados, en horario de mañana y de tarde, que irán mostrando lo más destacado.
Como suele ocurrir, la feria es una atractiva combinación de piezas antiguas -desde un bajorrelieve de capilla funeraria
egipcia o una escultura romana-, modernas y contemporáneas -como una arpillera de Manolo Valdés fechada en el año 2000, la obra más reciente-.
Pero hablaremos más adelante de la feria porque esta semana hay subastas de arte latinoamericano en Nueva York y, como siempre, Sotheby’s y Christie’s marcan la pauta. Y podemos ver las tendencias del mercado latinoamericano.
En la de Christie’s, del lunes día 19, destaca una pieza colorista, fechada en 1945 por el mexicano Rufino Tamayo: Trovador (O/L, 153,4 x 127 cm, 2.000.000-3.000.000 dólares en su estimación). Aunque tiene las mismas preocupaciones pictóricas que los otros grandes pintores mexicanos, los muralistas Diego Rivera, Siqueiros y Orozco, se distancia de sus ideologías y procura hacer una pintura de lenguaje más universal, de la esencia de lo mexicano. Sotheby’s, en cambio, saca a pujas una obra más tardía, de 1970,
titulada Tres personajes (O/L, 96,8 x 130,2 cm, 750.000-1.000.000 dólares). Su última obra importante, vendida en mayo pasado en Christie’s en 456.119 euros, fue The frog, de 1946; en mayo de 2005, Sotheby’s adjudicase en 884.000 dólares (unos 618.800 euros actuales) Mujer llamando (O/L, 1941, 91,5 x 61 cm). Un apunte más: aunque en mayo de 2003, Sotheby’s remató en 988.000 dólares Sandías (O/L, 1953, 99,7 x 81,3 cm).
Alfredo Ramos Martínez tuvo una magnífica venta en las subastas de mayo pasado: Christie’s vendió su Flowers of Mexico en 4.072.000 dólares -récord de venta para el artista- cuando su estimación era de 600.000-800.000 dólares. Animados con esta venta, Christie’s ofrece una obra con claros ecos de aquélla, fechada hacia 1933: Las Floreras (O/L, 91.5 x
76.3 cm, 800.000–1.200.000 dólares) que, en buena lógica, debería subir unas cuantas pujas.
El colombiano Fernando Botero es otro de los artistas siempre presentes pues es el artista latinoamericano más valorado. Si Christie’s ofrece, entre otras piezas, El domingo por la tarde (O/L, 1967, 177 x 177.8 cm, 1.400.000-1.800.000 dólares) o The Bedroom (O/L, 1979, 193 x 132 cm, 800.000-1.200.000 dólares), Sotheby’s ofrece una transposición de la historia del arte, sin duda más interesante que las otras piezas: Le déjeuner sur l’herbe (O/L, 1969, 180 x 190.3 cm, 1.400.000-1.600.000 dólares), con la serpiente presente, incluso. Las comparaciones sobran, como parece evidente, pero es interesante comprobar cómo este artista sigue vendiendo a precio de oro. 
Dos apuntes más, de Roberto Matta y de nuestra catalana Remedios Varo. Del chileno, una grandiosa composición en Sotheby’s. Su título Et At It (Trípico, O/L, 86 x 246.7 cm), es el modo duchampiano de Matta (Rrose Sélavy; Eros, c’est la vie; Eros es la vida, de Duchamp); pintado en 1944, es la pieza más cara de ambas subastas: 2.500.000-3.500.000 dólares.
Y de la catalana, que tras sus inicios surrealistas, emigró a México en 1941, dos obras: Sotheby’s Au bonheur des dames (Au bonheur des citoyens)
(O/masonita, 1956, 88,8 x 60,3 cm, 600.000-800.000 dólares) y en Christie’s un magnífico pero de menor tamaño y precio Exploración de las fuentes del río Orinoco (O/L, 1959, 45,7 x 40 cm, 400.000-600.000 dólares) que, a buen seguro, subirán unas cuantas pujas.
Para el resto, Joaquín Torres-García, Claudio Bravo, Ribera, Lam, Siqueiros, Carrington, etc. no hay espacio.
Remates
Comentados los resultados de las piezas españolas en la subasta de Sotheby’s Londres, volvemos a casa donde Ansorena ofrecía el pasado día 6, una apuesta por lo contemporáneo.
De dispares cabe calificar los resultados: no se vendieron las obras de Pancho Cossío (Figura, 93 x 73 cm, de 1931, en 31.000 euros; Bodegón con botella, Tm/cartón, 33 x 38 cm, en 12.000 euros) ni ninguno del cacereño Luis Canelo. En cambio, en la salida se adjudicaron Retrato de
niña, de Zacarías González Velázquez (50.000 euros); El patio de la casa, de Amalia Avia (9.000 euros); o Ales, 1989, de Tàpies (65.000 euros).
Se vendieron en su salida (2.200 euros) los óleos de Antón Patiño de 1989, titulados ambos Campo magnético; el de Jorge Galindo (4.500) y el de Menchu Lamas (4.500). Y destacó la venta de los de Antón Lamazares: en 17.000 euros Eidos de Rosalía (Tm/cartón, 1996, 193 x 339 cm); Desazón de vagabundos (Tm/cartón pegado a madera, 1995, 250 x 250 cm) que subió de 5.000 a 17.000 euros; y Desazón de vagabundos (Tm/cartón, 1994, 118 x 85 cm) que subió de 3.000 a 7.500 euros. Enhorabuena.