Los resultados de más de 447 millones de euros en ventas hablan del buen momento en las subastas del arte moderno y contemporáneo
Aunque el mes de las subastas por antonomasia continúa su curso, pues la semana que viene se subastas obras de arte latinoamericano, se puede cerrar ya el capítulo más importante, el del arte de posguerra y contemporáneo.
Las ventas, tanto en Nueva York como en Londres, han dado unos resultados extraordinarios mostrando la fuerza de este mercado, por el que las crisis parecen no surtir efecto. Y es que, muchas veces, en estas compras no se busca tanto hacer una inversión como un satisfacer capricho.
El volumen global de ventas de esta semana fantástica ha sido el siguiente: para la tarde del día 13 en Christie’s Nueva York, el total ascendió a 325 millones dólares (unos 227,5 millones de euros), el segundo de la historia de estas subastas ; para Sotheby’s Nueva York, a 315.9 millones de dólares
(unos 215,6 millones de euros); y de la subasta de Sotheby’s Londres, de arte español, a tres millones de libras esterlinas (unos 4,259 millones de euros). Si sumamos estas cifras, da un resultado de unos 447,42 millones de euros. No está nada mal, teniendo en cuenta que aquí no entran las ventas de las subastas de la mañana (obras de autores importantes pero sobre papel o formato menor).
Consecuencia de esa euforia, en Christie’s Nueva York batieron sus récords las obras de Lucian Freud, Gerhard Ritcher, Ed Ruscha o Richard Prince; en Sotheby’s Nueva York, las de Koons, Ellsworth Kelly, John Chamberlain, Richard Serra, Albers, LeWitt o Matthew Barney; y en Sotheby’s Londres, las de Julio Romero de Torres, Rafael Romero y Barros (padre de Julio) y Federico Beltrán Massés.
El autor destacado de la semana del arte de posguerra y contemporáneo ha sido, como se preveía, Francis Bacon. Por encima de Warhol, Basquiat, Freud o Koons, la venta en Sotheby’s Nueva York de su Study for Bullfight nº 1, second version, de 1969, en 45.961.000 dólares (31.376.337 euros) a un galerista americano, y de su Autorretrato, también de 1969, a un comprador anónimo por 33.081.000
dólares (22.583.508 euros), hablan de la potencia de sus ventas. La verdad es que las dos obras eran de una calidad muy alta, buen tamaño y año, y muy atractivas; de hecho, las estimaciones eran de 35 y 15 millones de dólares, respectivamente. Y, aunque no establecen ningún récord para el artista, sí hablan del buen momento de ventas de sus obras.
Otro de los artistas que ha destacado esta semana ha sido Jeff Koons: si en la subasta de Christie’s del martes, Diamond (Blue) se vendió por 11.801.000 dólares, convirtiéndose en nuevo récord de venta del artista, en la de Sotheby’s del miércoles, su Hanging Heart (Magenta/Gold) pulverizó las cifras, adjudicándoselo la galería
que dirige el prestigioso Larry Gagosian en 23.561.000 dólares (unos 16,49 millones de euros), pasando a ser no sólo la obra más cara del artista sino de cualquier artista vivo. Obra atractiva, es un buen ejemplo del interés por el neopop en el mercado.
Como no podía ser de otra manera, también Mark Rothko ha estado muy presente en los primeros puestos: Untitled (Red, Blue, Orange), de 1955, llegó a los 34,2 millones de dólares en Christie’s, superando la estimación más alta de 30 millones de dólares, pero lejos del vendido en mayo pasado de Rockefeller en 72 millones. Su Untitled (Black and Grey), de 1969, poco antes de su suicidio, sólo alcanzó los 10,68 millones de dólares, mientras Green, Blue, Green on Blue, vendido en seis millones es el nuevo récord para obras sobre papel del artista.
De Andy Warhol, dos buenas ventas, en Christie’s. Su atractiva Liz Taylor, de la serie de retratos
realizados en la década de los años 60, se remató en 23.561.000 dólares, mientras Elvis 2 Times, una de sus conocidas obras sobre El rey basada en la imagen de la película Flaming Star, se adjudicó en 15,7 millones de dólares.
Lucian Freud, con su Ib and her husband, de 1992, también se apuntó al carro de los nuevos records, pues por el retrato íntimo de su hija Isobel y su pareja, se pagaron en Christie’s 19,3 millones de dólares, nuevo récord para el artista. Asimismo, Gerhard Ritchter también obtuvo merecida recompensa: Düsenjäger -de una serie de obras de aviones militares-, de gran tamaño y movimiento, se adjudicó en 11,2 millones, nuevo récord para el artista en subasta.
La subasta de Sotheby’s Londres tuvo su espectacular remate en la venta del óleo Fuensanta, de Julio Romero de Torres, en 826.900 libras esterlinas
(1.173.375 euros). Hablamos ya el sábado pasado de la imagen impresa en el billete de 100 pesetas y de su fuerza como icono visual para una parte muy grande de los españoles. Y su venta en ese precio no hace sino reafirmar su valor.
La Vista de Girona II, de Santiago Rusiñol, vendida en 144.500 libras (205.046 euros) fue la segunda pieza más cara de la tarde, mientras Lavanderas de la Barceloneta alcanzaba los 153.962 euros.
Los otros protagonistas de la noche fueron los que batieron sus marcas personales: Rafael Romero y Barros, con Feria de Sevilla vendida en 205.046 euros; Antonio María Esquivel, con Niña tocando el tambor adjudicada en 119.906 euros; y Federico Beltrán Massés, cuya Alegoría de Carmen se remató muy por encima de la estimación, en 188.018 euros. Buenas ventas para importantes piezas de cada uno de los autores.
Por último, Orando a la Dolorosa, de Fernando Álvarez de Sotomayor se vendió en 188.018 euros, y La Inglesa, de Ramón Casas, en 170.990 euros. No obstante, los lotes más pujados fueron las obras de Mariano Fortuny, que salían con un precio muy atractivo. Destacó la Niña en el jardín del artista, Granada, que superó en diez veces su estimación y se adjudicó en 72.500 euros.