Mercado de arte

Un San Jerónimo de Cabezalero a la venta en Sotheby’s Londres

Detalle del San Jerónimo de Juan Martín Cabezalero. Sotheby's

El próximo día 29, saldrá a pujas en la cita con los maestros antiguos.

Detalle del San Jerónimo de Juan Martín Cabezalero. Sotheby's

Precisamente la única obra fechada del maestro que se conocía hasta hace poco es otra versión del Juan Martín Cabezalero, San Jerónimo. Estimación de 6.000 a 8.000 libras en Sotheby’s LondresSan Jerónimo (O/L, 103 x 83 cm) que sale a pujas en Londres con una atractiva estimación entre 6.000 y 8.000 libras.
La versión ya publicada parece algo más cuidada –al menos por fotografía-, está datada en 1666 y se encuentra en el Museo Meadows de Dallas. En la presente versión que se ofrece en Londres, procedente de una colección privada de Buenos Aires, las texturas y el color son de calidad aunque parecen aplicados de una manera más suelta y jugosa, y con unos toques más luminosos, en la de Dallas.
Juan Martín Cabezalero nació en Almadén (Ciudad Real) hacia 1633; pronto entró en el taller del gran pintor del barroco madrileño Juan Carreño de Miranda donde descubrió la pintura de Van Dyck gracias al entusiasmo de su maestro por él.
Parece ser que apenas tres años más tarde de la pieza que comentamos contrataría la realización de cuatro grandes lienzos para la capilla que poseía la Venerable Orden Tercera en el convento madrileño de San Francisco, lo más complejo y maduro que de él conocemos.
Aparte de la lógica influencia de su maestro y del citado Van Dyck, se observa en su aún poco estudiada y reducida producción la influencia de Herrera el Mozo, mostrando una vez el importante papel del sevillano en la formulación de la pintura barroca madrileña.
Un Crucifije, crucifije (O/L, 1658, 105 x 83 cm) se vendió por apenas 6.500 euros en Durán allá por septiembre de 2005, demostrando lo poco conocido que es aún este autor. Desde luego, la oportunidad de hacerse con una buena pieza para los coleccionistas de pintura antigua española está servida. El precio, entre 6.000 y 8.000 libras, es verdaderamente atractivo -a poco que el estado de conservación sea bueno-, dada la calidad de la obra y la dificultad de encontrar piezas del maestro en el mercado.
¿Habrá esta vez paladares dispuestos a pujar por esta pieza? Por dinero, desde luego, esta vez no será.

Publicado por Daniel Díaz para la web de Ars Magazine el 8 de abril de 2010.