Semana grande en las subastas por la abundante obra, especialmente del siglo XX, que sale a pujas
Semana especialmente intensa la que se avecina pues en ella prácticamente todas las casas de subastas tiene su cita mensual. Y si nos referimos a la pintura, el martes 18 será el día más importante. Segre (con su sección especial de dibujos, como ya anunciamos la semana pasada), Durán, Fernando Durán, Ansorena…
El lunes 17, sin embargo, Lamas Bolaño Madrid tiene una oferta especialmente interesante. Destaca una colección perteneciente a dos o tres propietarios de dibujos y obras sobre papel de pintores cubanos
tan conocidos y valorados como Wifredo Lam, Mario Carreño, René Portocarrero o Amelia Peláez, y del chileno Roberto Matta.
Sorprende ver esta venta en España tras las buenas ventas en Nueva York, pero quizá la fuerza del euro vía España atraiga más en estos momento que el dólar. Si siempre hay que tener cuidado en la compra de obras y buscar un especialista que asesore, en el caso de la pintura sudamericana es más recomendable aún.
De Matta, cinco pequeñas obras (15 x 30 cm, y 30 x 40 cm), de calidad, a precios atractivos, con sus figuras surrealistas: 2.000 a 4.000 euros; de Lam, una figura como un tótem (gouache, 38 x 23 cm) de 1961 en 10.000 euros; y de Mario Carreño, varios dibujos de los setenta (1.500 euros), un óleo de 1949 (Músicos con guitarra y maracas, 35 x 51 cm, 18.000 euros).
Por último, una obra de Eduardo Naranjo. Pintor siempre buscado por su calidad en el dibujo, la obra que sale a pujas es una magnífica técnica mixta (lápiz y difumino,
según se lee en la etiqueta de la galería Biosca, sobre tabla preparada, 104 x 81 cm) titulada y fechada en 1978: Posible retrato de viejo anónimo I. Su salida ya en 35.000 euros es un precio ajustado y, aunque sea una obra dura, es una de las importantes en su trayectoria.
Segre tiene también una atractiva cita, preparada con esmero, con el arte contemporáneo. Como pieza estrella, un óleo Antoni Tàpies, Marrón-Mauve (O/L, 162,5 x 130 cm, 190.000 euros) fechado en 1984, con sus rayaduras y gestos habituales. La presencia inquietante de la parte inferior contrasta con el cálido color de la superior, en su juego típico de contrastes formales y materiales. Buena pieza, ajustada en el precio.
Destaca, además, una Crucifixión de Antonio Saura (O/papel adherido a lienzo, 1961, 73,5 x 100 cm, 55.000 euros), un difícil Retrato de Federico García Lorca (O/L, 37,4 x 56 cm,
70.000 euros) de Joaquín Torres García, fechado en 1944, o un buen dibujo de María Blanchard (Le jeune paysanne, etude, lápiz, 78 x 60,5 cm, 28.000 euros).
Otra pieza especialmente interesante es un gouache (52 x 35 cm, 45.000 euros) de hacia 1970 del recientemente fallecido Pablo Palazuelo. Tras los altos precios, que a todos sorprendieron, en que se remataron los dos gouaches en la subasta de Christie’s Madrid el pasado octubre, veremos ahora si aquello fue algo puntual o debemos hablar de la consolidación de sus precios y su revalorización. A ello ayudará
también otro gouache (52,5 x 37 cm) que ofrece el mismo día Fernando Durán: Cristalografía VII, de 1985, expuesto en la extinta galería Theo. Magnífico también, sale en unos extraños y escasísimos 10.000 euros y subirá, sin duda, muchas pujas.
En la licitación de Fernando Durán, es digna de mención la colección de obra gráfica, así como la colección de Manuel Reina, con obras de Nicolau Cotanda, José Benlliure, José Villegas o Joaquín Agrasot. Pero habría que citar también una obra de alta calidad de Francisco Bores (Nature morte de l’auberge, fechado en 1931, O/L, 81 x 100 cm, 80.000 euros) y dos buenos retratos, uno de Fernando Álvarez de Sotomayor (Señora con frutas, O/L, 79 x 70 cm, 28.000 euros) y otro de Raimundo de Madrazo (Retrato de dama, O/L, 76 x 69,5 cm,
50.000 euros).
Pero el artista que brilla en estas las subastas de diciembre es Julio Romero de Torres, quizá por la buena acogida en el mercado de su obra Fuensanta. Retiro vendió su Carmen de Córdoba en 425.000 euros y tanto Fernando Durán como Durán sacan buenas obras de su mano. En Fernando Durán, Semana Santa, Retrato de Raquel Meller con mantilla, hacia 1910 (Oleo y temple/L, 164 x 103 cm, 150.000 euros) es un retrato de cuerpo entero de la famosa actriz Francisca Marqués López. Lo atractivo de la actriz se corresponde con el precio, que debe subir. Camino a las bodas (76 x 56 cm, 200.000 euros), en Durán, es una obra más tardía y oscura, aunque con un colorista bodegón en primer plano.
La oferta de la casa no tiene la altura de otras convocatorias, aunque siempre hay piezas interesantes. Un óleo de Francis Picabia (Marina, 79 x 108 cm, 140.000 euros) es su pieza estrella. Pintor muy valorado por su importante papel en el dadaísmo y en el surrealismo, la obra de hacia 1938-1940 tiene una difícil salida en nuestro mercado, poco internacional. Además, una temprana obra de Luis Feito, de 1958 (O/L, 92 x 73 cm,
45.000 euros), y dos sencillos táblex de Menchu Gal (Paisaje, 16,5 x 59,5 cm en unos atractivos 9.000 euros; y Bajamar, 33 x 41 cm, 24.000 euros) que deberían subir.
Ansorena, por último, parece haberse decantado en estas últimas citas por el arte más contemporáneo. En pintura antigua, un óleo de Juan de Arellano (O/L, 55 x 44 cm) que sale a un alto precio, 140.000 euros, si lo comparamos con el de Christie’s Londres vendido en unos 158.760 euros (comisión incluida) el 6 de diciembre pasado: una exuberante cesta de flores, de 57,2 x 71 cm, firmada.
En obra del siglo XX, destaca un cercano Retrato de dama con abanico (O/L, 85 x 73 cm, 80.000 euros) de Ignacio Zuloaga, y un paisaje muy temprano y colorista de Godofredo Ortega Muñoz (O/L, 60,5 x 80,5 cm,
en 20.000 euros). Ambos deberían venderse algo más caros. Además, obras de Antón Lamazares, Luis Canelo, Ferrán García Sevilla o Antonio Murado a buenos precios. Una oportunidad pues son autores que siguen subiendo sus precios.
Por último, queríamos hacer referencia a un hecho un tanto desagradable. La obra Romería en Cedeira (O/L, 99 x 142 cm), de Álvaro Alcalá Galiano, vuelve a salir a pujas, esta vez en Fernando Durán, en 70.000 euros. Dos veces ha salido recientemente en Durán, donde supuestamente se había vendido: en septiembre pasado se adjudicó en 65.000 euros (salida 60.000), aunque unos meses antes, en enero ya se había rematado en 75.000 euros (salida 65.000). La pieza se había comprado en Christie’s Londres en noviembre de 2006 en 32.000 libras (estimación 20.000-30.000 libras), unos 47.443 euros. La sinceridad y la independencia son siempre las mejores compañeras de venta.
Remates
Mucha expectativa se había creado con el Retrato de Felipe IV que salía pujas en Sala Retiro el pasado día 12. La obra, a pesar de los buenos informes de Carmen Garrido, Alfonso Pérez Sánchez y Peter Cherry, no encontró comprador. Quizá los dos millones y medio de euros de salida fuese un
precio demasiado alto, al que había que añadir la comisión, el iva y el coste de la restauración posterior. Quizá los coleccionistas han visto más la mano del taller que la del propio Velázquez en esta réplica…
En cambio, Carmen de Córdoba, de Julio Romero de Torres sí obtuvo una muy buena venta. Tras las distintas pujas, se remató finalmente en 425.000 euros que, con la comisión y el iva, asciende a 498.950 euros. Buena venta, sin duda, que confirma el interés por la obra del cordobés y la revalorización de su obra.
Si el belén napolitano del siglo XVIII se quedó en el precio de salida y fue adjudicado en 150.000 euros, no encontraron comprador ni las obras de Hernando Viñes ni las de Antoni Clavé ni el Sassoferrato ni Caballos, de Agustín Redondela en unos altísimos 40.000 euros. Sin embargo, el Paisaje de primera época de Hernández Pijoán se adjudicó en los 8.000 euros de salida, al igual que el de Beulas (11.000 euros). Y Lecho en llamas, de Eugenio Granell, subió de 10.000 a 14.000 euros, lo mismo que el óleo de Francisco Mateos, Personajes de carnaval, de 7.000 a 9.000 euros.