Tras los medianos resultados de las subastas en Nueva York, la atención se desplaza al viejo continente y se refugia en autores nacionales.

Concluidas las dos importantes semanas neoyorquinas, donde se han subastado obras desde el impresionismo hasta nuestros días, algunos datos nos pueden servir para hacer balance.
La venta de arte impresionista y moderno de Christie’s la semana pasada ascendió a 102.767.000 dólares; cifra escasa si la comparamos con los 277.276.000 dólares de la misma cita pero de 2008. En esta ocasión, la venta del Mousquetaire à la pipe, 1968, de
Pablo Picasso, por 14.642.500 dólares, y el récord para el Portrait de Madame M.
, 1932, por 6.130.500 dólares, de Tamara de Lempicka, maquillan un poco las cifras.
Recordemos que el pasado año batieron sus propios récords cuatro artistas: Monet con Le Pont du chemin de fer à Argenteuil (41.481.000 dólares), Alberto Giacometti con Grande femme debout II (27.481.000 dólares), Auguste Rodin con Eve, grand modèle-version sans rocher (18.969.000 dólares) y Joan Miró con La caresse des étoiles, 1938 (17.065.000 dólares).
En arte de posguerra y contemporáneo, como comentábamos la semana pasada, las cifras han sufrido aún más los efectos de la crisis. En la cita del día 12 de Sotheby’s las ventas ascendieron a 47.033.500 dólares, una cifra realmente exigua si la comparamos con la del pasado año: nada menos que 362.037.000 dólares. En aquella ocasión, verdaderamente excepcional y que ha pasado a la historia, se batieron muchos récords comenzando por la venta por 86.281.000 dólares del Triptych, 1976, de Francis Bacon; y continuando con los del suntuoso dorado Monochrome, MG 9, circa 1962 (23.561.000 dólares) de Yves Klein, o los de Takashi Murakami, Rauschenberg, Wesselmann o Piero Manzoni, por citar sólo unos pocos.
Esta semana, ninguna obra de las importantes ha superado la estimación más alta. El
Baroque egg with bow (turquoise and magenta) (acero metalizado, 212,1 x 196,9 x 152,4 cm, 1994–2008, 1/5 cada una de las versiones en distinto color) de Jeff Koons (1954) alcanzó los 5.458.500 dólares; y Untitled (O/L, 2988, 240 x 200 cm) de Martin Kippenberger (1953–1997) llegó a los 4.114.500 dólares. Mientras, Red man one (Tm/L, 1982, 193 x 121,3 cm) de Jean-Michel Basquiat (1960–1988) se adjudicó por 3.554.550 dólares, y el papel de Mark Rothko (1903–1970), Black, red-brown on violet (A/papel, 1969, 99 x 64,7 cm) se remató por 1.650.500 dólares. Sin embargo, no encontraron compradores ni Cane chair-outside (O/L, 1959, 81,3 x 68,6 cm, est.: 1,8-2,5) de Richard Diebenkorn (1922–1993) ni el Transom (O y serigrafía/L, 1963, 142,2 x 127 cm, est.: 4-6) de Robert Rauschenberg (1925-2008). Para los españoles, la buena noticia es el nuevo récord obtenido para una escultura de nuestro
Juan Muñoz (1952–2001); esta vez, Two seated figures (mouth) (resina, poliéster y madera, 152,4 x 152,4 x 94 cm) fechada en 1996 y procedente de la Marian Goodman Gallery, llegó a los 698.500 dólares, superando por poco los 692.367 dólares del anterior. En ese sentido, también fue muy bien la venta de la pieza que sacaba Pillips de Pury & Company: Untitled (Balcony) (acero, madera pintada y otros metales, 71,1 x 105,4 x 35,6 cm). Firmada en 1991 y de la Galerie Konrad Fischer, de Düsseldorf, salía con una estimación un tanto conservadora: 60.000-80.000 dólares. Pero el efecto de la venta de la obra de Sotheby’s se hizo notar y las pujas subieron hasta alcanzar los 152.500 dólares, comisiones ya incluidas. Y sus piezas seguirán subiendo de precio, al pasar a ser un artista que aparece cada vez más frecuentemente en las colecciones internacionales.
La venta de Christie’s del día 13 fue algo mejor, pero refleja una situación muy similar: 93.734.500 dólares frente a los 348.263.600 del año anterior. En aquel día se establecieron ocho nuevos récords mundiales, entre los que destacó la venta por 33.641.000 dólares del cuadro de Lucian Freud Benefits Supervisor Sleeping, que partía de una estimación de unos 12 millones de dólares. Además, hubo magníficas ventas como el Nº 15, 1952, de Marc Rothko, que llegó a los 50.441.000 dólares, el Double Marlon, 1966 de Andy Warhol, hasta los 32.521.000 dólares, o el remate por 28.041.000 de los Three studies for self-portrait, 1976, de Francis Bacon.
En la cita de esta semana, hubo buenas ventas, es cierto, pero estamos muy lejos de las ventas y de los precios de años pasados. El atractivo
Beverly Hills Housewife, 1966-1967, de David Hockney (1937) llegó a los 7.922.500 dólares, dentro de la estimación de seis a diez millones, estableciendo un nuevo record en la cotización del artista. Y el luminoso y trabajado
Ocean Park Nº 17, 1979, de Richard Diebenkorn (1922-1993) se adjudicó por 6.578.500 dólares, superando la estimación más optimista y quedándose a las puertas de un nuevo récord mundial pues la pieza más cara está en 6,76 millones de dólares. La obra de Jean-Michel Basquiat (1960-1988), Mater, 1982, fue otra de las protagonistas de la noche al rematarse por 5.850.500 dólares (est.: 5-7 millones). También el joven Peter Doig se sumó a las ventas con su Night fishing, 1993 -con su canoa en el agua, uno de los asuntos preferidos por sus coleccionistas-, que se vendió por 4.674.500 dólares.
A la espera de las subastas de arte latinoamericano en Nueva York la última semana de mes, la próxima tendremos interesantes citas. La primera, el día 19 en Segre, Madrid; el día 20, Sotheby’s Milán ofrece arte contemporáneo, italiano sobre todo; y el 21 en Christie’s Londres arte británico. Veamos.
La oferta de Segre es especialmente interesante en la obra contemporánea. Una
Flor blanco (O/L, 1987, 300 x 300 cm) de José María Sicilia se ofrece por 30.000 euros, y Aire (A/L/T, 1999, 200 x 200 cm) de José Manuel Broto por 22.000 euros. Además, obras de los años 60 de Hernández Pijuán o un óleo de Juan Uslé, Kusaikinda 2 (O/L/T, 1990, 40,5 x 55,5 cm) por 14.000 euros. Entre los más jóvenes, sobresalen las obras de Jordi Teixidor (1941), El estudio rojo, 3 (O/L, 1999, 120 x 150 cm, 7.000 euros),
Alberto Reguera (1961) y su buen Velours (O/L, 1996, 200,5 x 200,5 cm) por tan sólo 7.500 euros, y de
Ángel Mateo Charris (1962) El desvelado de Seatle (O/L, 1999, 130 x 162 cm) por 8.500 euros; autores ya de reconocido prestigio nacional e internacional a precios aún asequibles. Buenas inversiones a medio plazo, desde luego.
Dentro del arte italiano de Sotheby’s Milán (día 20), tienen voz propia la
Natura morta (O/L, 1940, 35 x 63 cm, est.: 900.000-1.200.000 euros) de Giorgio Morandi, o Colonne e foresta nella stanza (O/L, 1928, 130 x 97 cm, est.: 600.000-800.000 euros) de Giorgio de Chirico.
El mismo día 20, Christie’s París tiene una interesante con obras de impresionistas y modernos. Dos piezas: un interesante y oscuro Pierrot (O/L, 1932-1937, 196 x 130,5 cm) de Francis Picabia (300.000-400.000 euros), y una buena y grande escultura de Baltasar Lobo: Femme pensive à genoux (bronce, hacia 1968, 6/, 138,9 cm) con una interesante estimación: 50.000-70.000 euros. Y en la misma casa, al día siguiente, pintura británica; donde destacan las piezas de
Laurence Stephen Lowry (1887-1976) como A market place, Berwick-upon-Tweed (O/T, 1935, 38 x 50,2 cm, est.: 300.000-500.000 libras).
Publicado por Daniel Díaz en La Gaceta de los Negocios el sábado 16 de mayo de 2009.