A pesar de contar con piezas interesantes, de autores como Hockney, Basquiat o Koons, el nivel medio de las subastas neoyorkinas de Sotheby’s y Christie’s ha descendido notablemente respecto al año pasado.

La crisis también afecta al mercado del arte. Y también a los ricos. Bien porque no tienen suficiente liquidez como para adquirir piezas importantes, bien porque las obras que están saliendo no tienen la suficiente calidad como para gastarse ese dinero.
Al menos, esa es la conclusión que se puede deducir al cierre de esta edición tras estudiar los resultados de la venta de arte impresionista y moderno en Sotheby’s Nueva York del pasado día 5, y que ascendió a 61.370.500 dólares, lejos de la estimación entre 81,5 y 118,8 millones, y a millones luz de los 235,3 alcanzados en esa misma sesión en 2008. Las principales piezas, el retrato de Maya de Picasso de 1938 (estimación 16-24 millones) y Le chat de Alberto Giacometti (edición 7 de las 8 que existen; estimación 16-22 millones), no encontraron comprador.
Sin embargo, como era previsible, la
Composition in black and white, with double lines de Piet Mondrian, subió de una baja estimación de tres a cinco millones hasta los 9.266.500 dólares. Se vendieron muy bien también las cuatro obras de Tamara de Lempicka de la colección de Wolfgang Joop, que alcanzaron un total de 13.826.000 dólares, destacando el Portrait de Marjorie Ferry que se vendió por 4.898.500 dólares, estableciendo así un nuevo record para obra del artista en subasta. También hubo buenas ventas para los impresionistas como Monet, Renoir o Pisarro, algunas de cuyas piezas oscilaron entre los 2,5 y los 3,5 millones.
Con el fortalecimiento de la pintura impresionista, cabe preguntarse qué será del arte de posguerra y del contemporáneo que saldrá a pujas la semana que viene. La mayor parte de los coleccionistas opina que sus precios deben bajar, equiparando los valores de precio y riesgo. Y es sintomático el hecho de las que piezas más caras en su estimación sean en Sotheby’s (día 12) un
Baroque egg with bow (turquoise and magenta) (acero metalizado, 212,1 x 196,9 x 152,4 cm, 1994–2008, 1/5 cada una de las versiones en distinto color) de Jeff Koons (1954) por el que se espera una venta entre seis y ocho millones de dólares, y en Christie’s (día 13) el Beverly Hills Housewife (A/L, 1966-1967, 183 x 366 cm) de David Hockney
(1937), entre seis y diez millones.
Son obras interesantes, desde luego, pero es evidente que el nivel medio ha descendido notablemente. Y así, los resultados de este año estarán lejos de los obtenidos en estas mismas sesiones de arte de posguerra y contemporáneo el año pasado: Sotheby’s alcanzó los 362 millones de dólares, con la venta del famoso Tryptich de Bacon por 86,3 millones de dólares, mientras Christie’s llegó a los 348,3 millones, cuando el Benefits Supervisor Sleeping de Lucian Freud llegó a los 33,6 millones. Esta época ha pasado ya a la historia.
Destaquemos, por último, la lucha que habrá entre varias piezas. Por un lado, Jean-Michel Basquiat (1960-1988). Sotheby’s oferta un agresivo y duro, incluso en el formato,
Red man one (Tm/L, septiembre de 1982, 193 x 121,3 cm, est.: 3-5 millones); quizá algunos prefieran la versión aparentemente más amable de
Mater (Óleo y acrílico sobre lienzo, 1982, 182,8 x 213,3 cm, est.: 5-7 millones de dólares), que ofrece Christie’s.
De Richard Diebenkorn (1922-1993) también tendremos una obra en cada uno de los lados de la batalla. Sin duda, es otro de los pintores buscados en estos últimos tiempos, que han subido notablemente sus precios. Por ejemplo, en mayo de 1998, su Ocean Park nº 9 (O/L, 1968, 213,5 x 198 cm) se vendió en Christie’s Nueva York por 780.000 dólares (707.373 euros) más comisiones, lejos de la estimación de 1-1,5 millones; y un año después, a misma casa, remató por 550.000 dólares (517.747 euros) más comisiones (est.: 600.000-800.000 dólares) Ocean Park nº 59. Ahora, Christie’s oferta un cálido y atractivo de su conocida serie:
Ocean Park nº 117 (Óleo, lápiz y tiza sobre lienzo, 1979, 114,3 x 114,3 cm) con una estimación de venta entre cuatro y seis millones. La oferta de Sotheby’s es una pieza bastante anterior, fechada en 1959, de la colección de Morgan y Betty Flag:
Cane chair-outside (O/L, 81,3 x 68,6 cm) con una estimación de 1,8-2,5 millones.
Por último, otro duelo interesante será el protagonizado por Mark Rothko (1903-1970). En Sotheby’s sale
Black, red-brown on violet (A/papel pegado a table, fechado en 1969, 99 x 64.7 cm), realizado poco antes de morir y con unos tonos tonos muy apagados, que hablaban ya del pesimismo vital del autor que poco más tarde se suicidaría; su estimación: entre 1,5-2 millones de dólares. Como referencia puede servir el hecho de que en febrero pasado, el Green, blue, green on blue (A/papel/L, 1968, 102,9 x 67,3 cm) que sacó a pujas Christie’s Londres con una estimación entre 2,5 y 3,5 millones de libras, no encontró comprador. Esta casa, en cambio, aporta ahora un luminoso
Untitled (O/papel pegado a tabla, 1959, 75,9 x 55,6 cm) sobre papel con una estimación de tres a cuatro millones. La pieza, realizada en el año de los famosos murales Seagram, es una de esas escasas obras que el pintor realizó sobre papel en esa década. Dos referencias de precio: Composition (O/papel/cartón, 1958, 75,6 x 57,2 cm) se adjudicó en Christie’s Nueva York en noviembre pasado por 3.200.000 dólares (2.252.000 euros) más comisiones (est.: 4-6 millones); y Red black (O/papel/L, 1958, 74,9 x 56,8 cm) se remató en Sotheby’s Nueva York ese mismo mes por 3.650.000 dólares (2.842.620 euros) más comisiones (est.: 4-6 millones). Desde luego, aunque no hay piezas soberbias, sí nos ofrecen un segundo mercado muy interesante.
Y no se olviden de la subasta de Ansorena del día 11, con piezas especialmente interesantes como las de Eduardo Chicharro, Campano, Broto o Plensa, o los retratos de Houasse.
Publicado por Daniel Díaz en La Gaceta de los Negocios el sábado 9 de mayo de 2009.