Importantes obras de impresionistas y modernos en Londres, y en Madrid la subasta de Segre
Se avecinan los grandes eventos de febrero en el mundo del arte; una auténtica cascada de cantidad y calidad. Desde las subastas de arte impresionista y moderno en un primer momento, pasando por las de posguerra y contemporáneo -con subasta benéfica incluida, RED, promovida por Bono y Hirst, el día de San Valentín- hasta la feria de arte por excelencia en España, ARCO. En apenas dos semanas, agitación y transacciones alucinantes.
Los datos económicos de las dos grandes casas de subastas, Christie’s y Sotheby’s, muestran asombrosos números en ventas -más de cuatro mil millones de euros de facturación en el ejercicio pasado-, en un crecimiento que parece no tener fin. En ello ha influido la ampliación de nuevos mercados, Asia y Rusia, especialmente -los grandes gigantes que comienzan a despertar-, muy por encima del mercado latinoamericano. Y a la cabeza, como viene siendo habitual en estos últimos años, el arte de posguerra y contemporáneo con algo más de unos mil millones de euros en ventas, por encima ya, aunque muy cerca todavía, del arte impresionista y moderno .
Cabe preguntarse si el mercado del arte -en un momento en el que las financieras e inmobiliarias están experimentando respectivamente un desplome y un parón muy significativos a nivel mundial- responderá
positivamente a la nueva oferta o si, como muchos auguran ya, las correcciones se harán en estos años venideros… De momento, los últimos datos muestran cómo en las subastas de octubre y noviembre pasados se batieron records en los Estados Unidos y se vendieron piezas por valores superiores a los esperados, si bien es cierto que por entonces los mercados bursátiles aún se encontraban atacando máximos históricos.
Da la sensación de que la crisis afecta en menor medida a este sector, con niveles de inversión tan altos, por encima de los vaivenes bursátiles, y de que las nuevas fortunas asiáticas y rusas -como los japoneses en su día- sostienen estas ventas. En las próximas semanas se podrá comprobar, tanto en Londres como en Madrid, con ARCO como epicentro de nuestro mercado nacional, cómo afecta esta situación de inestabilidad económica y financiera (algunos hablan de posible recesión en la economía norteamericana) al mercado del arte.
Los días 4 a 7 de febrero estarán rebosantes de citas, como continuación de las de los maestros del Renacimiento y el Barroco. Pero antes, merece la pena una parada en la licitación de Segre, con su habitual atractiva oferta de arte del siglo XX del
próximo martes, día 29. La obra más importante en precio es un lienzo del neoyorkino Julian Schnabel (Sin título, fechado en 1996, O/L, 152,5 x 122 cm, 72.000 euros). Obra menor si la comparamos con los estratosféricos precios de remate de algunas de sus obras o con las vistas en la extraordinaria exposición del pasado verano en San Sebastián, pero puede adjudicarse a un precio algo más alto. Esta misma casa, en marzo de 2004 sacó a pujas Monjas de calle con buen ojo nº 4 (Óleo y collage/L, 1993, 264,5 x 207, cm) en 93.000 euros, que finalmente se remató en 98.000 euros; y Sotheby’s Nueva York, en mayo de 2005, vendió en unos 92.400 euros La voz de Antonio Molina (O/lino, 177,8 x 149,8 cm).
En obra contemporánea destaca también una fuerte escultura en acero de Txomin Badiola -autor que sigue subiendo en sus precios-: Cabinet 010, pieza única firmada en 1987 (4.000 euros); Rinotalus (Tm/madera, 1977, 29.000 euros) de Lucio Muñoz debe subir, tras ver cómo se vendieron en 35.000
y 42.000 euros los dos que salían en Ansorena-; una de las oscuras Brown flower (óleo sobre cuatro módulos de lienzo, 1996, 19.000 euros) de José María Sicilia; y un delicado óleo de José Manuel Broto: Sin título (O/L, 1996, 10.000 euros). Deberían subir algunas pujas.
Y para gustos más tradicionales, un atractivo Bodegón con cacharros, jaula, libros y botas (O/L, 65 x 81 cm) en 36.000 euros de Celso Lagar, que seguramente encontrará más de un interesado. Vendrá bien recordar cómo en diciembre de 2006, en esta misma casa, El Desayuno (O/L, 60 x 78 cm), se disparó
de los 47.000 euros de salida y terminó adjudicándose en 137.000 euros.
En Londres, las subastas de arte impresionista y moderno tienen una figura llamada Pablo Picasso. Un año más vuelve a acaparar las miradas en este tipo de arte por delante de los impresionistas franceses y de los expresionistas alemanes o austriacos.
Christie’s ofrece tres obras del maestro malagueño. La más interesante es la Danseuse espagnole (O/T, 49,5 x 33,6 cm): fechada en 1901, cuando todavía Picasso no se había instalado definitivamente en París y acaba de descubrir los avances postimpresionistas, se relaciona de una manera evidente -temática, color, aplicación de la pincelada…- con La Nana o Margot, dos de sus lienzos más famosos de ese año. Apenas hay obra en el mercado de esos años, anteriores a
sus periodos azul y rosa, por lo que la estimación de tres a cuadro millones de libras esterlinas (unos 4,4-5,8 millones de euros) quizá se quede escasa.
Otra interesante es Homme assis au fusil (O/L, 146 x 114 cm, 5.000.000-7.000.000 libras), de 1969. A pesar de ser una obra tardía -contaba ya con 88 años-, se nota una vitalidad en las pinceladas y en el color brillante asombrosa. Y Femme au chapeau (O/L, 61,5 x 47,6 cm, 2,5-3,5 millones de libras), fechado el 16 de abril de 1938, que representa a Dora Maar, la fotógrafa con la que convivió en la década de los treinta y comienzo de los cuarenta.
Apenas tres días más tarde pintó un más colorista pero no menos intenso Tête de femme (La Lectrice) (O/L, 66 x 51 cm): la misma Dora Maar con evidentes similitudes, pero leyendo. Esta vez será Sotheby’s la encargada de venderlo, con una estimación entre 6,5-8,5 millones de libras. Retratos psicológicos penetrantes, con cierta melancolía, comparemos luego los precios de venta.
Además, La Fille du concièrge tenant une poupée (O/L, 92 x 73 cm, entre dos y tres millones de libras), del verano de 1947. Picasso acababa de ser padre de Claude, su tercer hijo, y parece despertar nuevamente a la vida, con unos colores y una temática de niños que parecían ya olvidados. Por último, un pequeño Minotaure et femme (O/L, 1937, 33 x 22 cm) en 900.000-1.200.000 libras.
Completan la oferta atractivas obras de Giacometti (Buste, 1947, 2-3 millones de libras), Henry Moore (Draped reclining mother and baby, 1983, 3-4 millones), Cézanne (Poires et couteau, 1877-78, 2-3 millones), Odilon Redon, Renoir, Signac y un largo etcétera.
Pero antes de terminar, dos apuntes más: Christie’s ofrece ocho importantes obras de Egon Schiele, que esperan vender en unos 7,6 millones de libras, entre las que destaca:
Mutter und Kind (1910, 1,5-2 millones), metáfora de la vida, marca un punto de inflexión en su pintura, con evidentes recuerdos de una obra de su maestro, Klimt; o un más colorista y provocativo Liegende Frau mit roter Hose und stehender weiblicher Akt (1912, 2-3 millones).
Sotheby’s, en cambio, propone una magnífica colección de expresionistas, con obras de Jawlensky, Kirchner, Nolde, Pechstein o Beckmann. Como siempre, los trazos gruesos, duros y negros serán los protagonistas, junto a perspectivas forzadas y colores oscuros. Destaca por su fuerza un magnífico paisaje de Kirchner: The Sawmill in Königstein,
O/L, 1916, 1,4-1,8 millones de libras); y Schokko (Schokko with wide-brimmed hat, O/T pegado a lienzo, 75 x 61,5 cm), de Alexej von Jawlensky (6,5-8,5 millones): fechado en 1910 y uno de los más atractivos y delicados retratos de mujer realizados por su mano. En noviembre pasado, Christie’s Nueva York adjudicó en unas 2,2 millones de libras Mädchen mit Zopf (O/L, 69,4 x 49,5 cm) de hacia 1909, mientras Blasse Blüten (O/T, 1911, 54 x 49,5 cm) se remató en 1.900.000 libras en febrero pasado.
La semana que viene hablaremos de los surrealistas y del arte de posguerra y contemporáneo.
Remates
Antes de adentrarnos en las subastas españolas, unos breves datos de las celebradas recientemente. En Christie’s Londres, el pasado miércoles, tres obras menores, pero de autores importantes muestran la fuerza de determinados nombres. De Darío de Regoyos se ofrecían dos lienzos: Landscape (O/L, 1881, 45,1 x 54 cm) se remató en 64.505 euros (comisión ya incluida), y Rural church (O/L, 54 x 45, 1 cm) en 51.737 euros. Y del paisajista catalán Joaquín Mir, Nightfall in Spain ( O/L, 75,7 x 101 cm) alcanzó las 78.500 libras (104.404 euros), muy por encima de las 60.000 de la estimación más alta.
En Nueva York, se pueden hacer buenas compras. El día 15, un dibujo a lápiz de 1973
de Martin Chirino, Study for Mediteranea (38,7 x 55,2 cm) se vendió en sólo 2.680 euros, y el día anterior White Flower (acrílico y lápiz sobre papel, 1987, 64,8 x 49,6 cm) de José Maria Sicilia, se quedó en la salida, en 5.443 euros.
En Durán, se vendieron en la salida (120.000 euros) el Martirio de
San Felipe. Ribera como pretexto, de Manolo Valdés, al igual que las obras de Mariano Andreu (75.000 euros) y Wssel de Guimbarda (24.000 euros), y en una puja más (100.000 euros) los Campos de Castilla de Ortega Muñoz y Figura femenina con jaula (45.000 euros) de Emilio Grau Sala.
En Ansorena, no encontraron comprador ni los dos óleos de Cristóbal Toral, que salían a precios ya ajustados, ni el óleo 1960 de Luis Feito. En cambio, las dos obras de Lucio Muñoz subieron una puja (35.000 euros) Sin título de hacia 1960, y dos (42.000 euros) La muerte del coadjutor. Además, un collage de Jorge Oteiza, que salía en 18.000 euros, subió hasta los 28.000 euros, demostrando el interés que casi siempre tiene este autor.
