Se subastarán piezas de artistas impresionistas y también modernos
Se acercan unos días de tremenda agitación en el mercado del arte nacional e internacional, en subastas y en ferias. Este fin de semana, en Madrid, la feria DeArte; la semana del 5 al 9 de febrero, tras las multimillonarias ventas de obras antiguas
en esta semana, las grandes subastas de Sotheby’s y Christie’s, fundamentalmente, en Londres, de arte impresionista, moderno y contemporáneo; y la semana del 12 al 18, en España, distintas subastas que siempre prometen, como Alcalá o Segre, y, por encima de todo, ARCO. Hablaremos de ello conforme se vayan aproximando.
Como curiosidad, y para posibles futuras inversiones, la subasta de Christie’s en Dubai el primer día de febrero. Junto a piezas de Sam Francis Untitled (SFP83-173, 400-600.000 dólares) o de Andreas Gursky (Untitled IV, Prada I, 240-280.000 dólares), destacan los indios Ram Kumar (1924), Jagdish Swaminathan (1928-1993) y Francis Newton Souza (1924-2002), y Ahmed Moustafá (Egipto, 1943) y, por supuesto, Shirin Neshat (Irán, 1957). Serán referencia en nuestro mercado occidental antes de lo que pensamos…
El lunes día 5 comienza la semana grande, y casi todos los grandes nombres del final del siglo XIX y comienzo del XX, como Cézanne, Dufy, Munch, Morandi, Van Gogh, Leger y un largo etcétera, estarán presentes con alguna obra.
Sotheby’s abre fuego con la esperada subasta de arte impresionista y moderno. Junto a obras de una altísima calidad destacan, con un mayor
precio estimado de remate: Renoir, con un delicado Les deux soeurs (seis a ocho millones de libras esterlinas), un bello pastel de bailarinas de Degas (Trois danseuses jupes violettes, cuatro a seis millones), un moderno L’Homme au foulard rouge de Soutine (tres y medio a cinco), o un temprano paisaje, de 1884, de Monet: Maison du jardiner or Bordighera, la Mediterranée (dos y medio a tres millones y medio de libras ).
La contrapartida de Christie’s será al día siguiente, con dos autores especialmente atractivos. De Egon Schiele, uno de los pintores que más se ha revalorizado en estos últimos años, Prozession, de 1911 (con una estimación entre cinco y siete millones de libras), y Selbstbildnis mit gespreizten Fingern (cuatro a seis millones).
Y de Amedeo Modigliani, un especialmente atractivo retrato en tonos rosas: La fillette au Beret, de 1918 (entre tres y cuatro millones), que seguro sube unas cuantas pujas, pero no se espera que supere su récord de 31 millones de dólares de Le fils du Concierge (noviembre de 2006 en Sotheby’s Nueva York).
También el mundo surrealista tiene subasta propia: Sotheby’s el 5 y Christie’s el 6, con René Magritte como gran atractivo: L’okapi
(dos y medio a tres millones y medio de libras esterlinas) en Sotheby’s y La prêtre marié (dos a tres millones) en Christie’s. Ya hablaremos.
Remates
La noticia por excelencia de la semana es la nueva adquisición por el Estado español de un dibujo de Francisco de Goya, del que ya hablamos. La compra por un importe de 1.048.000 dólares (unos 827.920 euros) de A young woman arranging her hair beside a bed on which another woman is resting y en el reverso A young woman sweeping in a tavern, marca un nuevo hito en la lista de las ventas del aragonés, quedando en un
honroso tercer puesto tras el Toro mariposa comprado el pasado año en 2,16 millones de euros. El dibujo antiguo de calidad sigue obteniendo grandes resultados y prueba de ello es la facturación de 4.154.260 dólares USA, unos 3,28 millones de euros en la subasta de Sotheby’s Nueva York del día 24. Otros resultados interesantes fueron: Jacques-Louis David: The ghost of Septimus Severus appearing to Caracalla, after the murder of his brother Geta (poco más de 379.000 euros); Gustave Moreau: Devineresse à l’oiseau bleu (unos 246.480 euros); o Jean-Honoré Fragonard: A river god (algo más de 160.000 euros).
En nuestro país, destacó la venta del Jenaro Pérez Villamil, San Juan de los Reyes, Toledo (O/L, 1839, 89 x 114,2 cm) en Durán. Con una
salida de 65.000 euros, se remató en 154.050 euros. Pieza destacada, ya comentamos que la obra merecía unas cuantas pujas más. En 82.950 euros se remataron dos obras con el casticismo y el historicismo propio del final del siglo XIX: una de Vicente March, Un bautizo en España, y otra de Ignacio León y Escosura, En el estudio de Vermeer. Por su parte, Ansorena no vendió las grandes piezas. Destacó el Pijoán (de 21.000 subió a 27.000 euros), el paisaje de Francisco Llorens se remató en la salida, 15.000 euros, la acuarela de Tapiró se adjudicó en 5.500 euros y el Gutiérrez de la Vega en 9.000 euros (buena compra).