Publicado por Daniel Díaz en La Gaceta de los Negocios el jueves 8 de mayo de 2008.
Las ventas por valor de 277.276.000 dólares en Christie’s el día 6, y de 235.333.000 dólares en Sotheby’s al día siguiente hablan, una vez más, del saneado mercado internacional de obras de arte. Y es que, como se dice en el argot del mercado, no hay que dejar pasar las grandes piezas.
La velada del día 6 nos deparó varios récords entre los que
destacó, con voz propia, la venta de Pont du chemin de fer à Argenteuil de Claude Monet adjudicado en 41.481.000 dólares (26.761.935 euros). La pieza, ya lo habíamos comentado, contaba no sólo con la calidad y la temprana fecha de ejecución, sino con los juegos lumínicos propios del impresionismo y con la modernidad de la locomotora sobre el río Sena en la localidad de Argenteuil. Fechado en 1873, era uno de los últimos grandes lienzos en manos privadas; y aunque se esperaba una buena venta, no se aspiraba a que fuese el nuevo
récord para una obra impresionista.
La misma licitación deparó una buena venta para otra obra del famoso impresionista: Nymphéas, de 1908, se remató en 11.689.000 dólares (7.541.290 euros).
En el apartado de escultura, dos artistas superaron sus mejores marcas: Auguste Rodin, con su Eve, grand modèle-version sans rocher (escultura en bronce, fundida en 1897) que se adjudicó en 18.969.000 dólares (12.238.065 euros), y Alberto Giacometti cuya Grande femme debout II (1959/60, 274 cm, 6 ejemplares) fue vendida a la Gagosian Gallery en nada menos que 27.481.000 dólares (17.729.677 euros), superando la estimación más optimista en 18 millones de dólares y pulverizando
su anterior mejor venta que estaba en 9 millones de dólares. Además, La Place II (bronce, 1/6, 64,7 cm, concebida en 1948 y fundida en 1949), por la que se esperaban unos 12 millones, terminó adjudicándose en 14.601.000 dólares (9.420.000 euros), confirmando la pujanza del artista en el mercado.
También el español Joan Miró participó de la fiesta y su obra pintada durante la guerra civil española, en 1938, La Caresse des étoiles se vendió en 17.065.000 dólares (11.009.677 euros). Buena
venta, desde luego, pues en noviembre de 2004, en Christie’s Nueva York la había comprado el actual vendedor en 10,5 millones de dólares. En menos de cuatro años, más de seis millones de beneficio. ¡Todo un lujo!
Por último, aunque no por ello menos importante, de Henri Matisse, se vendió su Portrait au manteau bleu (O/L, 1935, retrato de su asistente y modelo Lydia Delectorskaya)
en 22.441.000 dólares (14.478.065 euros), y de Fernand Léger, su Les femmes à la toilette (O/L, 1920) en 10.121.000 dólares (6.529.677 euros).
Llamó la atención el hecho de que el 52% de los compradores hayan sido europeos, frente al 32% de americanos (2% asiáticos, 2% latinoamericanos y 12% otros). No obstante, según comentó Christopher Burge, uno de los máximos responsables de Christie’s, “no creo que haya que extraer grandes conclusiones, aparte de lo que ya sabemos, que la debilidad del dólar en relación al euro y a la libra anima a los compradores del otro lado del Atlántico a venir aquí a competir con los aficionados al arte estadounidense”.
La cita con Sotheby’s también obtuvo magníficas ventas; la sorpresa, si comparamos los compradores con los del día anterior en Christie’s, fue que 67% de los lotes los compraron coleccionistas americanos, lo que parece poner en entredicho
la tendencia que se apuntó el día anterior. Dato destacable, sin duda, dadas las recientes incertidumbres sobre la economía americana.
Como era de esperar, se batieron algunas marcas. Las más llamativas fueron, sin duda, las ventas de Étude pour La Femme en bleu de Fernand Léger, vendido por 39.241.000 dólares, dentro de la estimación que rondaba los 35 millones pero superando su anterior marca de 22,4 millones, y la de Girls on a bridge, de Edvard Munch vendido finalmente por 30.841.000 dólares, algo
por encima de la estimación más alta en 28 millones.
Eran dos obras especialmente importantes en la producción de cada uno de ellos -y no sólo por fecha y tamaño-, especialmente la de Léger que pertenecía a los herederos del legendario coleccionista Herman Lange, que a su vez la adquirió a finales de la década de 1920. Y, efectivamente, así lo han visto nuevos los coleccionistas
que las han adquirido.
Se estableció un nuevo récord para pintura de Alberto Giacometti, al adjudicarse su óleo Portrait de Caroline, en 14.601.000 dólares, cifra nada desdeñable, aunque lejos de la espectacular cifra alcanzada por la Grande femme debout II vendida en 27.481.000 dólares, como mencionábamos arriba.
Y, en el apartado de los españoles, tres cifras: La Grue (1951-52), escultura con materiales de deshecho realizada por Picasso, superó con creces la estimación y se terminó adjudicando en 19.193.000 dólares. Lo mismo sucedió con el monumental óleo de 1969, Le Baiser, vendido finalmente en 17.401.000 dólares.
La obra de Joan Miró, Femmes dans la nuit, alcanzó los 6.761.000 dólares. Y, por último, también se vendió Las tres velas, del pintor valenciano Joaquín Sorolla. Los 4.521.000 dólares pagados por ella (unos 2.927.348 euros al
cambio actual), por encima de la estimación alta de cuatro millones, muestran que para sacar rentabilidad a una obra importante hace falta no sólo que haya habido antes una buena compra sino tamboén un cierto tiempo, pues, como dijimos, la obra había sido adquirida en noviembre de 2004, en Sotheby’s Londres en 1.900.000 libras (la estimación era de 1.500.000-2.500.000 libras), unos 2.711.110 euros.
Además, cabe destacar la excelente venta de las obras del italiano Giorgio Morandi, cuyos precios siguen subiendo en el mercado, superando las mejores expectativas. Una de sus obra, Natura morta (1956) se vendió en 1.609.000 dólares, llegando las cuatro a sumar un total de 4.363.600 dólares.