Muchos de los coleccionistas se preguntan si la feria mantendrá el nivel de ventas de años pasados o se aceptarán importantes rebajas dada la actual situación.

El próximo miércoles día 10 comienza la gran feria de Art Basel, referencia indudable de primer nivel en el mercado del arte. Y es que las mejores galerías del mundo se dan cita en esta breve feria que cerrará sus puertas a sus selectos clientes el próximo día 14. Apenas cinco días para hacer las compras del año, para ver lo último del artista que se lleva tiempo siguiendo, para encontrar la pieza que falta en la colección y luchar por un buen precio.
Las expectativas, como es obvio, no son buenas, aunque el ambiente que se respira no es, ni mucho menos pesimista. La crisis, lo hemos comprobado estos meses pasados en el mundo de las subastas, termina afectando incluso a los grandes coleccionistas. Pero quizá este tipo de eventos sea diferente en cuanto a las ventas, como lo fue la edición pasada de Maastrich; porque las obras que se exponen son verdaderamente lo mejor de la última producción, porque los artistas son absolutamente internacionales y porque muchos llevan más de un año esperando esta cita para comprar obras de este nivel.
Es cierto que allá por el mes de diciembre del pasado año, en Miami Art Basel se escucharon ofertas y propuestas de descuento que, en los oídos de los europeos, sonaban casi insolentes; pero, como también es conocido, la mentalidad americana es más comercial y fueron aceptadas, en más de un caso, esas rebajas del 30 y de hasta 40%.
Desde luego, no deja de sorprender la lectura de la conocida galería alemana Klosterfelde: frente a la crisis, riesgo máximo. Y su propuesta consiste en una única pieza a la venta: eso sí, una instalación, Subject Driven, 2008, del brillante
Matt Mullican (Santa Mónica, 1951), que llena y se distribuye por todo el espacio y las paredes del stand según su habitual costumbre, con una mezcla de técnicas y medios.
Por supuesto, allí estarán nuestras galerías más vanguardistas como Juana de Aizpuru, Elba Benítez, Pepe Cobo, Elvira González, Soledad Lorenzo o Joan Prats, o Fúcares en The solo project, o la catalana ProjecteSD en Art Statements,. Todo un lujo que no deben perderse.
El martes día 9 tendrá lugar la subasta de Sala Retiro. Apenas un apunte: con voz propia, destaca un interesante y colorista lienzo de
Ramón Bayeu y Subías, La cocina (O/L, 126 x 199 cm, 100.000 euros); hermano del más conocido Francisco, desarrolló la mayor parte de su carrera como pintor de cartones de tapices para la Real Fábrica, como el presente, que es el modelo del tapiz que se encuentra en el Palacio de La Granja de San Ildefonso. Además, un lienzo, modelo original para la cenefa 12 de la Historia de José, David y Salomón del Palacio Real de Madrid, realizado por Corrado Giaquinto titulado Sirena y amorcillos con guirnalda (O/L, 84 x 241 cm) con un precio de inicio de pujas de 120.000 euros.
Por último, algunos de los remates más destacados de los últimos días. En París, el día 27, Christie’s adjudicó por 65.800 euros el
Sin título (O/L, 2000-2001, 112 x 198 cm) de Juan Uslé, superando la estimación de 40.000-60.000 euros, mientras el gouache de Pablo Palazuelo, Ton coeur de 1970 (66 x 50 cm) se remataba por 40.600 euros, lejos de los 20.000-30.000 euros de la estimación. Ese mismo día, la arpillera de
Manolo Millares fechada en 1962 y que procedía de la Pierre Matisse Gallery de Nueva York, Cuadro 193 (130 x 197 cm) se vendía dentro de la estimación en Sotheby’s por un precio final de 192.750 euros. El simple hecho de su venta muestra que el mercado, especialmente el español, sigue interesado en estas piezas, y que está dispuesto a pagarlas; hay coleccionistas con liquidez que buscan inversiones similares.
Respecto al mercado iberoamericano, unas breves pinceladas. En las esperadas subastas de Nueva York se obtuvieron unas ventas por valor de 13.826.787 dólares en Christie’s y 9.422.625 dólares en Sotheby’s. La gran venta se produjo el día 28 en Christie’s, al adjudicarse por 2.188.100 dólares (1.585.580 euros) la pieza de
Mario Carreño, fechada en 1943, Fuego en el batey (Tm/T, 123 x 166 cm), que partía con una estimación de 1 a 2 millones de dólares; en esa misma sala, una obra de Leonora Carrington se hizo con el primer puesto en la lista de las obras más caras al venderse The giantess, también conocido como The guardian of the egg (Témpera/T, hacia 1947, 120 x 69,2 cm) por 1.482.500 dólares (1.074.275 euros), superando con creces precio estimado, situado entre 800.000 y 1.200.000 dólares. Sotheby’s también obtuvo interesante remates, como la Niña con rebozo, de 1935, del mexicano Diego de Rivera, adjudicada por 794.500 dólares, lejos de la estimación de 350.000-450.000 dólares, y
Girl with yellow flowers, de 1946, de Rufino Tamayo. que alcanzó los 530.500 dólares, algo menos de la estimación más baja.
Publicado por Daniel Díaz en La Gaceta de los Negocios el sábado 6 de junio de 2009.