Se ofrecen obras muy distintas, desde artistas consagrados que llegan y sobrepasan los diez millones de euros, a pequeños dibujos de jóvenes artistas en 200 euros
Como se ha dicho, la 26ª edición de la Feria de ARCO ofrece 271 galerías de 29 países, con más 3.000 artistas, entre los que figuran desde consagrados hasta emergentes. No debemos olvidar que es una feria, un local cada vez más profesional donde realizar transacciones de compra y venta. Los coleccionistas y los profesionales han tenido dos días y medio -lo cual es otra mejora- para poder hacer sus compras, y ya desde ayer puede visitar la feria el público general. Aunque hay que esperar a los datos oficiales, se puede hablar ya del buen momento económico que atraviesa el arte en España.
Con voz propia destaca la exposición monográfica de la galería mexicana Hilario Galguera a Damien Hirst , fenómeno artístico
internacional, impulsado por Saatchi y su Young British Artists (YBA) . Presenta varias piezas: la escultura Himno, modelo anatómico en bronce pintado y propiedad del artista, es la pieza más espectacular (6 millones de dólares); El Señor los hizo a todos, vitrinas con auténticos esqueletos de animales en su interior (5 millones); y otras piezas, como dos cabezas de vacas en formol o Historia del dolor, mueble repleto de cuchillos con un ventilador y una pelota… (4 millones de euros).
Para coleccionistas menos transgresores, pero de piezas de calidad máxima, la galería Edward Tyler Nahem Fine Art (NY) ofrece magníficas obras de grandes clásicos como Calder, Lichtenstein o una obra de Jackson Pollock (2.500.000 euros); en Jan Krugier destaca un Picasso, Homme à la pipe assis et amour (1969), en un precio superior, sin duda, a los nueve millones y medio del Study from the human body figure in movement,
1982, de Francis Bacon de la Marlborough (hace unas semanas en Christie’s Londres se remató en 21 millones de euros su Study for Portrait II, de la serie papal inspirada en Velázquez). La también suiza Karsten Greve Gallery ofrece magníficas obras de Cy Twombly, John Chamberlaine -apuesta también de Elvira González-, y Louise Bourgeois.
En fotografía, desde clásicos en Helga de Alvear como James Casabere (Red room I, 2003, 182 x 227 cm, 5 ejemplares) en 65.000 dólares; Alfredd Jaar (Double vision, 2006, caja de luz, 124 x 250 x 19 cm, PA) en 50.000 euros en Oliva Arauna; y las espectaculares y pixeladas fotografías de Thomas Ruff en 60.000 euros (Jpeg Ki01, 2004, 188 x 243 cm) en Johnen & Schötte (Colonia); o los españoles Aitor Ortiz (Muros de luz 013, 2007) en 13.000 euros en Max Estrella; Bleda y Rosa, Accidente topográfico II, 1994 (85 x 98,5 cm) en 2.000 euros en la galería Fúcares; o Joan Foncuberta (Orogénesis, Le Gray, 2004, 75 x 100 cm) en 4.600 euros en la Galería Bacelos (Vigo).
Jaume Plensa es uno de los artistas españoles que más se ha revalorizado en estos últimos años. La Galerie Lelong (París) presenta una
magnífica escultura en bronce, Alchemy, 2006 (5 ejemplares, 205 x 158 x 120 cm) con las huellas de los grandes literatos en el cuerpo del personaje (200.000 euros), mientras su obra gráfica se puede encontrar, por ejemplo, en Polígrafa: Domestic propensities-5, 2002 (62,5 x 47,5 cm, 1/50) a 1.200 euros.
De entre los artistas, más o menos jóvenes y conocidos, que más nos han sorprendido destacaría a Philipp Frölich -apunten este nombre y sigan su pista y su trabajo-. Presente en la galería Soledad Lorenzo -habíamos visto su exquisita exposición en el MUSAC, con sus delicadas y pausadas témperas sobre lienzo (la de Soledad Lorenzo, 280 x 210 cm, en 17.000 euros)-, ha recibido
ya varias ofertas de galerías europeas… En Carlier Gebauer (Berlín), la pequeña obra de Robin Rhode -joven artista que ha expuesto en el MoMA de NY sus acciones pintadas en la pared-, Bench Press, 2001 (9 digital prints, 20,25 x 27 cm c/u) se ofrece en 15.000 dólares. En la galería Projectesd (Barcelona), destacan dos artistas con obra de gran calidad por su sutileza: Peter Vermeersch (Untitled, 2007, seis piezas O/L, 65 x 50 cm, en 9.000 euros) e Iñaki Bonillas (Intervención en el pabellón Mies de Barcelona, seis duratrans, cajas de luz y filtros, 26,5 x 67,5 cm c/u, en 7.400 euros). Y en la galería Marisa Marimón (Orense), Javier Viver (fotografía de la serie Celebrities) 1.200 euros o Antón Cabaleiro (Gleason Avenue module 12, Bronx, NY, entre 900 y 1.400 euros).