Mercado de arte

Ofertas millonarias en España

En la semana de ARCO, Segre ofrece obras contemporáneas de alto precio y calidad

Tras las noticias de las excelentes compras de pintura impresionista, surrealista, moderna y contemporánea (el siglo XX, a fin de cuentas) en las subastas de Londres y apenas unos días antes de que comience la semana de ARCO, el evento por excelencia del arte contemporáneo en nuestro país, Segre y Alcalá presentan sus obras a pujas.

La de Segre del martes día 13, puede ser calificada, sin temor a equivocarnos, como la mejor subasta (exceptuamos la de Christie’s Madrid por ser casa de origen extranjero) de arte contemporáneo en nuestro país. Y es qSegre Miquel Barceló Sin tituloue, al menos en unos cuantos lotes, las obras tienen un altísimo nivel. Comencemos por la pieza estrella, una obra de Miquel Barceló, fechada en 1983. Sin duda es una magnífica obra, buen compendio del estilo precedente del mallorquín, que ese año había comenzado su serie de pinturas en las que se representa trabajando encima del cuadro: composición con ecos clásicos -la influencia de Velázquez es evidente y sorprendente-, color y fuerza tremendos, collage… Mejor obra, sin duda, que el Juicio de Salomón del Centre Georges Pompidou, de París, y que el Pintor damunt el quadre, del Museo de Arte Contemporáneo Español Patio Herreriano, tiene un precio de salida en un millón de euros, quizá ya excesivo para particulares y poco atractivo para las instituciones, que deberían hacer un esfuerzo y pujar por la obra. Será el momento de ver si el mercado español o extranjero acepta el precio de salida, en continuación lógica a la venta en Christie’s Madrid, en octubre del pasado año -récord inesperado y fuera de mercado, para muchos- en 1.244.000 euros (comisiones incluidas) de su Bibliotheque avec Poe. La obra que sale a pujas fue comparada hace justamente dos años, en Sotheby’s Londres en 429.120 euros… ¿Simple especulación o buena compra? En cualquier caso, una buena obra. Para coleccionistas del mallorquín con menor alcance, un bello paisaje (pintura y técnica mixta sobre papel) pintado desde su refugio en los Alpes Suizos, donde estuvo dos semanas en 1990 (155.000 euros).

Las otras dos grandes obras de la subasta pertenecen al catalán Antoni Tàpies. Composición con ropa y cuerda (1975, 700.000 euros)Segre Antoni Tápies Composición con ropa y cuerda es una de las piezas más espectaculares del artista que hemos visto en subastas. Realizado a base de pintura, arena, cera, clavos y demás objetos como un ensamblaje de cuerda y lienzo sobre tabla, es obra atractiva, y propone un sutil contraste de cualidades materiales y de espacios vacíos y ocupados. Tras la etapa matérica de los años 60, realizará obras con la realidad misma, por medio de estos ensamblajes, menos cotizados aunque más aparentes. La obra fue comprada también en febrero de 2005 en Sotheby’s Londres en 228.864 euros, y ha estado expuesta ya en una decena de exposiciones. La otra pieza es una escultura, Tubo y tela marrón (1970, 250.000 euros), de las que apenas salen a la venta en el mercado español. Es, por tanto, una ocasión especial, aunque sale ya también muy ajustada en el precio.

Otras piezas interesantes son, como suele ser habitual en la casa, del siglo XX. De los inicios, destacaríamos una obra de primera época, casi surrealista (42.000 euros) de Francisco Bores y un buen bodegón de su mano (Las frutas maduras, de 1955, 65 x 81 cm en 48.000 euros); Ibiza, de Menchu Gal (O/L, de 1969, 73 x 60 cm, 48.000 euros). De mediados de siglo: una bella Composición azul, primera época de Luis Feito (1955, 17.500 euros); y Pintura verde, de Gerardo Rueda, inmediatamente posterior a El Paso (1963, 24.000 euros). Y más cercanas en el tiempo, todavía a buenos precios, tres obras de Bonifacio, un magnífico Chema Cobo (Sinfonía gastronómica, 1983, 150 x 170 cm, 7.000 euros) y El sueño de la Razón, con elementos creados por el pensamiento (O/L, 1988, 21.000 euros), de Guillermo Pérez Villalta.

La oferta de Alcalá no tiene la calidad de otras citas. Destacan, en pintura antigua tres piezas. Un Capricho arquitectónico con la expulsión de los mercaderes del templo, de Matías Jimeno, que recuerda a lo ya visto, pero sin su calidad, en Matías de Arteaga y a los bodegones flamencos, con una alta salida: 60.000 euros. Un Retrato de Fernando VII con el hábito de la Orden del Toisón de Oro, de Vicente López, boceto para el pintado en 1831 y que se encuentra en la Embajada de España ante la Santa Sede (30.000 euros). Y de Nicolas L. de la Riva, pintor francés activo en España entre 1792 y 1800, una pareja de óleos: Baile en un parque cerca de una fuente y Concierto campestre junto a una estatua, en 15.000 euros. Destaca, en pintura del siglo XX una buena obra, a buen precio todavía: Sansón y Dalila, de Guillermo Pérez Villalta. Fechado en 1981, es obra cuidada, muy manierista y plagada de detalles de calidad, aunque no fácil gusto (27.000 euros). Buena inversión. Por último, dos grandes tapices de Bruselas o Amberes, de hacia 1540, con la historia de David (del círculo de Bernard van Orley y de la Colección del marqués del Fresno) en 60.000 y 70.000 euros, y una amplia oferta de relicarios, de dos colecciones, con piezas desde el siglo XVI al XIX.

Remates

Si la semana pasada dábamos algunos datos sobre los remates en pintura antigua, es el turno de la pintura impresionista, moderna y contemporánea. Viendo los resultados obtenidos, se comprueba el buen estado del mercado internacional: Christie’s Londres facturó en su subasta de arte impresionista, moderno y surrealista 135,8 millones de euros, mientras Sotheby's Venta de Chaim Soutine Homme au foulard rougeSotheby’s Londres superaba los 141 millones; y eso, sin contar la subasta de arte contemporáneo…

De los resultados podemos sacar algunas conclusiones. El coleccionista medio, ya sea por inversión, ya por gusto, ha dejado un tanto de lado la pintura antigua, con sus escenas de santos, paisajes y bodegones, y prefiere comprar arte del siglo XIX y del XX, sin acercarse demasiado a la vanguardia; y el auge producido en los años noventa en la pintura impresionista parece haber cedido paso paulatinamente a la pintura expresionista y de entreguerras; es decir, el gusto se ha modificado ligeramente y el coleccionista prefiere obra de artistas un tanto más actuales. Klimt, Schiele o Modigliani, o Warhol, Bacon y Rothko, parecen confirmarlo.

En la subasta de Christie’s Londres, destacaron varias obras. La venta más alta fue para Les maisons dans les arbres de Fernand Léger vendida en 9,5 millones de euros, mientras los retratos de Amedeo Modigliani se vendían en 9,2 millones de euros (La fillette au beret, 1918) y en casi 6 millones (Homme au chapeau, ca. 1915), superando las expectativas. En cuanto a obras surrealistas, destacó la venta en ocho millones de Le prêtre marié, 1961 de René Magritte, el segundo mejor precio pagado por el artista en subasta, y de Fin de combat I (Gladiatori), 1930-31, de Giorgio de Chirico que superó los 1,3 millones de euros. Al cierre de la edición, todavía no se tenían los datos de las ventas de la subasta del arte contemporáneo.

Sotheby’s Londres ha tenido también una semana fantástica. Su L’Homme au Foulard Rouge, de Chaïm Soutine alcanzó los 13 millones de euros, revalorizándose notablemente pues hace tan sólo diez años se había comprado en 2,3 Sotheby's Peter Doig White canoemillones de euros. De Charles R. Lachman, de los cosméticos Revlon, se vendieron Les Deux Soeurs, de Renoir en 10,2 millones de euros y La Foire aux Oignons, de Dufy, en seis millones, récord del artista. Y, por último, un pastel de Degas, Trois danseuses jupes violettes, de 1898, se adjudicó en 6,2 millones de euros. En arte contemporáneo unos apuntes: la obra White canoe de Peter Doig, vendida en 8,7 millones de euros, es el nuevo récord de venta de una obra de un artista vivo. La fotografía Cent II, Diptych de Andreas Gursky estableció un nuevo record para fotografía vendida en subasta al alcanzar un total de 2,58 millones de euros. Destacaron también: Abstraktes Bild, de Gerhard Richter, en 4,2 millones (su récord en subasta); Still Life with Oysters, Fish in a Bowl and Book, de Roy Lichtenstein, en 4,1 millones; y Untitled (Black Skull), de Jean-Michel Basquiat, en 2,86 millones de euros.