Mercado de arte

Vamos a ver una vuelta a los precios de 2006, a precios mucho más asequibles

Detalle de Alexandra Schader, experta de Sothebys. Jorge Zorrilla

Entrevistamos esta semana a Alexandra Schader, asesora de arte contemporáneo de Sotheby’s, quien nos dice, entre otras cosas que “tras las ventas de estos últimos meses la conclusión es que el mercado reacciona muy bien a la calidad”

Detalle de Alexandra Schader, experta de Sothebys. Jorge Zorrilla 

 
 

Tras los habituales recuentos de los hechos más destacados del año, conviene mirar al futuro para adelantarse a los movimientos del mercado. El del arte tiene una  nota dominante: la incertidumbre; por eso hemos querido conocer la opinión de Alexandra Schader, asesora de arte contemporáneo de Sotheby’s, que nos recibe sonriente en su despacho.

– Tras años de bonanza económica, viene una época de incertidumbre y crisis… ¿Cómo ve la situación actual en el mercado del arte nacional e internacional?Alexandra Schader, asesora de Sotheby's. Por Jorge Zorrilla
Sotheby’s es bastante optimista, pero hay que ajustarse a la realidad. Las próximas subastas, las que estamos preparando ahora para febrero y marzo -hablo de mis campos de pintura impresionista, moderna y contemporánea-, tendrán una número menor de obras y las estimaciones serán más conservadoras; pensamos que el mercado y los compradores siguen activos, como se vio en las subastas del último trimestre pasado, tanto en Londres como en Nueva York, donde las obras buenas, de calidad y con precios razonables, se vendieron muy bien.
Por otra parte, muchos coleccionistas que no habían comprado en los últimos dos o tres años por los precios tan altos que hemos tenido, están volviendo a comprar, lo cual es bastante alentador y significativo.
Además, los dueños de las obras deben acoplarse a la nueva situación económica para ofrecer sus obras a precios más adecuados, más conservadores. Siempre hemos tenido unas estimaciones más atractivas que las que ofrecen las ferias o las galerías, pero debemos ofrecerlas más aún, convenciendo al dueño de la obra de esta conveniencia pues es el que finalmente decide.
La conclusión de estos últimos meses es que mientras el rango medio funciona cuando los precios de salida son atractivos, el mercado reacciona mucho mejor a la calidad. En estos últimos años han salido al mercado obras absolutamente extraordinarias, por las que se han pagado cantidades fantásticas pues los coleccionistas quieren lo mejor de cada artista y saben que eso se debe pagar.
En el mercado moderno e impresionista, cada vez hay menos obras maestras de los años más importantes de los grandes maestros porque ya están en museos y en manos de grandes coleccionistas, que no quieren volver a venderla. Las mejores obras van saliendo al mercado y desapareciendo para el resto de compradores. En ese sentido, cuando sale una obra maestra, alcanza unos precios astronómicos porque el mercado sabe que tardará años en volver a salir otra similar.

– ¿Qué Alexandra Schader, asesora de Sotheby's. Por Jorge Zorrillaopina sobre los precios de las obras de Damien Hirst y de otros jóvenes autores?
Damien Hirst es un caso casi único. Es extremadamente versátil e internacional, y su obra la coleccionan personas de todo el mundo. Ha sido un fenómeno; y no creo que su actuación se tome como tendencia. Su venta en Sotheby’s fue una oportunidad: Hirst quería mostrar toda la producción de sus últimos dos años -una galería no podría mostrar, de repente, cuatrocientas obras- y nosotros fuimos la vía para que él consiguiera esa salida al mercado.

– Cuatrocientas obras producidas en los dos últimos años, ¿no es, quizá, un alimento demasiado evidente para un mercado sediento de mitos?
Es inusual, desde luego. Pero se vendieron casi todas las obras, y las compraron coleccionistas de todo el mundo –además de sus galerías-, precisamente el día posterior a la quiebra de Lehman Brothers.
El mercado ha pagado precios muy altos por artistas muy jóvenes. Y, evidentemente, nosotros no sabemos qué pasará dentro de veinte o treinta años con esos artistas y esos precios….

– ¿Y los precios de ese mercado son correctos y lógicos, comparados con los que se pagan por obras maestras de pintura antigua? Como especialista en arte contemporáneo, creo en ellos, aunque a veces pienso: ¡qué barbaridades se pagan por este o ese otro autor! No obstante, vamos a ver una vuelta a los precios de 2006, precios mucho más asequibles. Esto no ha pasado sólo en el mundo del arte; es un reflejo de lo que ha sucedido en muchos otros sectores.
En el mercado del arte contemporáneo hemos visto un aumento increíble de coleccionistas, ¡y cada día hay más! Se ve también en el aumento de las ferias, de las galerías, del propio número de artistas… En pintura antigua, en cambio, los coleccionistas son más tradicionales y aceptan menos el posible juego de las revalorizaciones. Es muy difícil, y quizá ni se debería siquiera intentar, comparar los mercados de pintura contemporánea con la antigua o con otras secciones como los muebles o las joyas. Pero, sí, es evidente que los precios de pintura antigua son más asequibles que los de pintura contemporánea en estos momentos…

– ¿Cómo ve la internacionalización de nuestros artistas?
Nosotros llevamos obra española moderna y contemporánea a Londres y Nueva York; y esas obras las compran coleccionistas internacionales. A veces algunas vuelven a España, pero muchas veces no. Picasso, Miró, Dalí y Juan Gris son absolutamente internacionales; Chillida, Tàpies, Millares, Valdés, Barceló o Juan Muñoz son también muy internacionales, y sus obras las compran coleccionistas extranjeros porque en muchos casos las aprecian más que nosotros mismos.

– Sin embargo, Manzoni, Fontana, Burri o algunos más de la vanguardia y transvanguardia italiana, ¿no es curioso que tengan unos precios muy superiores a los asemejables en España?
Estoy totalmente de acuerdo en que, efectivamente, tienen un valor muy superior. ¿Por qué? Pues porque llevan mucho más tiempo vendiendo su arte. España, no lo olvidemos, estuvo cerrada durante décadas al mercado internacional, y en ese sentido, llevamos años de retraso.
En la actualidad, en cambio, tenemos muchos artistas viviendo y trabajando fuera de nuestro país, que exponen en galerías extranjeras, que se ven en ferias internacionales… Los italianos nos llevan mucha ventaja, y nosotros tenemos muchos artistas que se cotizan mucho menos de lo que deberían. Pero llegaremos a esa paridad, con tiempo y más ventas en el mercado internacional. Por eso creo que es tan importante no hacer las subastas en España sino sacar las obras importantes, tanto del siglo XIX como las contemporáneas, a Londres o  a Nueva York, donde las compran, en un alto porcentaje, extranjeros. Y se ven más si la subasta es en Londres que si se celebra en Madrid.
Otros artistas como Lucio Muñoz, Mompó o Rivera, del grupo El Paso, se cotizan menos que los anteriores quizá porque expusieron en vida en muchas menos galerías internacionales (europeas, americanas o japonesas) que Saura o Millares. Chirino es un caso un tanto diferente pues apenas había salido obra suya y lo poco que ha salido en estos últimos años se ha vendido extraordinariamente bien; el mercado reacciona ante las obras buenas de los artistas.

– ¿Señalaría algunos valores en alza del mercado español?
Juan Uslé es uno de los artistas más internacionales. Cerca, estarían autores jóvenes pero ya internacionales como José María Sicilia o Jaume Plensa; y, en menor media, Gordillo o Susana Solano, por citar sólo dos nombres. La generación algo más joven –podríamos hablar de Txomin Badiola y Pello Irazu– aún no ha entrado en el circuito de las subastas internacionales, y quizá estos cinco o diez años siguientes pueden ser buen momento para comprar obra suya. Alexandra Schader, asesora de Sotheby's. Por Jorge Zorrilla
Aunque lo principal es comprar por pasión y no por inversión, es importante conocer la trayectoria de los artistas jóvenes, ver si están incluidos en las ferias internacionales, que no sean artistas que sólo se muestran en España. Las exposiciones institucionales son fundamentales. Tienen que tener exposiciones en museos extranjeros; es la manera más influyente para dar a conocer a nuestros artistas.
Ahora hay muchísimos que están viviendo fuera, en Alemania, Londres, Nueva York…, y su arte, quizá no es reconocible como arte español. Se aprecia ya una cierta globalización en la creación; los límites no están tan marcados como cuando se formó El Paso, que sí se podía notar la marca de lo hispano; ahora, esa marca es mucho más débil; no hay un grupo similar.

– ¿Qué recomendaría al que ya invierte o al que quiere comenzar a coleccionar?
En estos últimos años, los coleccionistas se peleaban por comprar; ahora habrá más oferta y se podrá tener más tiempo para pensar las compras. Lo cual creo que es bueno para el mercado.
Debería estudiar el mercado del artista o artistas en concreto que le gusten, ver su trayectoria, y asegurarse de que el precio con otros artistas de su generación sea equiparable. Pero, sobre todo, que ese artista tenga una solidez en su trabajo. Y este consejo vale tanto para esta época más incierta como para las de bonanza, que volverán.

Publicado por Daniel Díaz en La Gaceta de los Negocios el sábado 10 de enero de 2009.