Será la pieza más interesante, junto a un Rey David de Guercino, en la subasta de Old Masters de Christie’s del día 6.

Con los buenos augurios de la lenta recuperación económica y con el éxito de la anterior convocatoria, Christie’s ofrece un total de 68 piezas entre dibujos, acuarelas y óleos que saldrán a pujas la próxima semana y por las que espera obtener unas ventas entre 33 y 50 millones de libras.
La cifra no parece descabellada si tenemos en cuenta que en la Old Masters and 19th Century Art Evening Sale en Christie’s Londres de diciembre de 2009 se alcanzaron los 68,4 millones de libras (75.491.796 euros) gracias a los records obtenidos, entre otros, por la venta del cuadro de Rafael (29,2 millones de libras; 47,9 millones de dólares), el de Rembrandt (20,2 millones de libras; 33,2 millones de dólares) y el de Domenichino (9,2 millones de libras; 15,2 millones de dólares).
En la actual del día 6 de julio, dos piezas brillan por encima del resto, pertenecientes a la colección Spencer. Se trata del Portrait of a commander, three-quarter-length, being dressed for battle, de Peter Paul Rubens (1577-1640), que parte con una estimación de ocho a doce millones de libras, y del King David, de la mano de Giovanni Francesco Barbieri, llamado il Guercino (1591-1666), con un precio ligeramente más bajo pues la estimación es de cinco a ocho millones de libras.
Richard Knight, cabeza del departamento internacional de Old Masters en Christie’s, comentó: “The market for classical art continues to show resilience and growth as it attracts new international collectors. Prompted by the strong results realised at our auction in December, and the high-profile prices realised by the Raphel, the Rembrandt and the Domenichino in particular, we have gathered an impressive group of works for the evening sale in July. We are particularly excited to be offering the Rubens and the Guercino from the Spencer Collections, both of which are of the highest quality, and also the masterful and exceptionally rare portrait by Georg Pencz”.
El cuadro
A Commander being armed for Battle (O/T, 122,6 x 98,2 cm) de Sir Peter Paul Rubens presenta el momento en que dos pajes están poniendo al caballero la armadura para la batalla y, según Christie’s, es un momento de “implacable determinación moral”. El pintor flamenco aprovecha la oportunidad al más puro estilo barroco para mostrar el juego de luces y reflejos en la brillante y pulida armadura; al mismo tiempo, mientras los rostros de los jóvenes que arman al militar quedan recogidos con su habitual asombrosa destreza, el del militar queda recogido en el reflejo del casco. Y así, asistimos a un interesante juego de miradas, de gallardía, respeto y ensimismamiento, y que termina por incluir la del espectador, que queda interpelado. La pieza llegó tarde a la colección Spencer, pues se sabe que en 1803 entró en la colección Althorp y fue descrito en el inventario de la misma como de la “Escuela de Rubens”.
Christie’s va vendido varias piezas importantes de su mano en los últimos tiempos. La más cara fue en diciembre de 2007 cuando su atractivo y fresco boceto de Two studies of a man, head and shoulders (O/T, 48,3 x 67,2 cm) se quedó en 3.828.500 libras (6.280.221 euros), por debajo de la estimación entre cuatro y seis millones. En julio de 2000, en cambio, un sencillo pero trabajado boceto Diana and her nymphs hunting – a modello (O/T, 26,6 x 57,2 cm), cuya atractiva estimación era de setecientas mil a un millón de libras, se adjudicó finalmente nada menos que por 3.083.750 libras (3.780.148 euros). Por último, en diciembre de 2006, un pequeño Saint Michael subduing Lucifer (O/T, 64,8 x 49,6 cm) se vendió por la estimación más alta: 1.800.000 libras (2.875.301 euros). Muy lejos, por tanto, del récord del maestro obtenido por Sotheby’s Londres allá por julio de 2002, cuando
The massacre of the innocents (O/T, 142 x 182 cm) se disparó de la extraña estimación de apenas cuatro a seis millones de libras y se terminó comprando la escalofriante cifra de 49.506.650 libras; en esa misma cita, A portrait of a man as the god Mars (O/T, 82,6 x 66 cm), mucho más cercana a la obra que sale ahora a pujas, se vendió por 4.406.650 libras.
De la misma colección Spencer, se ofrece un fantástico y monumental King David (O/L, 223,5 x 170,2 cm) de Giovanni Francesco Barbieri, llamado el Guercino
(1591-1666), con una estimación entre cinco y ocho millones de libras. Encargado en 1651 por Giuseppe Locatelli para el Palazzo Locatelli en Cesena, junto a The Samian Sybil, la obra fue adquirida en 1768 en Roma por el pintor y dealer escocés Gavin Hamilton (1723-1798) para John Spencer (1734-1783), primer Conde Spencer, que quería ponerla en el gran dormitorio de la casa Spencer en St. James Place, en Londres, en claro contraste con la opulencia de la residencia, decorada entre 1759 y 1765 por James Stuart. Pieza de grandes dimensiones, la calidad de los ropajes y de la anatomía, además del atractivo colorido, son impresionantes, dentro siempre de la contención de la escuela boloñesa de los Carraci, especialmente de Ludovico, de marcado clasicismo.
Algunas referencias de mercado: Sotheby’s, en julio de 2005 vendió por 1.352.000 libras, lejos de la estimación de 500.000 a 700.000 libras, Semiramis called to arms (O/L, 130 x 152 cm), pintado para el Cardenal Federico Cornaro en 1645; tres años antes, en julio de 2002, la misma casa había adjudicado por 1.216.650 libras –la estimación más baja era de 1.200.000 libras- un espectacular The toilet of Venus (O/L, 149,9 x 190,3 cm), pintado para otro Cardenal, esta vez Ludovico Ludovisi, sobrino de Alessandro Ludovisi, el que fuera el papa Gregorio XV. Más recientemente, Palais Dorotheum, Viena, adjudicó por 900.000 euros (más comisiones e impuestos) un Rinaldo hält Armida ab, sich mit einem Pfeil zu töten (O/L, 1664, 113,5 x 153,5 cm), lejos de la estimación de 400.000 a 600.000 euros. La mejor venta de Christie’s de una obra del Guercino fue en Roma, en el Palazzo Massimo Lancelloti, allá por junio de 2003, cuando una Sibilla (O/L, 69 x 79 cm) alcanzó los 825.550 euros.
Por último, sólo falta citar algunas otras piezas especialmente interesantes.
La primera de ellas es una pieza maestra del Renacimiento del norte de Europa: el
Portrait of Sigismund Baldinger, de Georg Pencz (circa 1500–1550). Pintado en 1545, es una pieza de museo, con los ecos evidentes de la producción del su maestro, Alberto Durero, y que sale a pujas con una estimación entre cinco y ocho millones de libras. Las obras de Pencz en colecciones particulares son verdaderamente escasas; esta pieza, restituida recientemente a los herederos del conocido coleccionista húngaro, el Barón András Herzog, fue objeto de un amplio estudio en el catálogo de su colección que publicó en 1927 el gran historiador de pintura antigua antigua Ludwig von Baldass, comisario del Kunsthistorisches Museum, de Vienna.
Otra pieza, sin duda exquisita, es
The Madonna and Child in a landscape, de Giovanni Bellini (1431/6-1516), uno de los grandes pintores primitivos italianos. Estuvo en la colección de William Ward, primer Conde de Dudley (1817–1885), uno de los grandes coleccionistas del siglo XIX, que exponía sus obras en su galería de pinturas de en su residencia londinense, en Dudley House, Park Lane. La última vez que se expuso fue en 1955, donde se confirmó que era una de las grandes composiciones del pintor veneciano del quattrocento. Se espera una venta entre 2,m5 y 3,5 millones de libras.
El
Portrait of Anne Sophia, Countess of Carnarvon (d. 1695), de Sir Anthony van Dyck (1599–1641), será otra de las atracciones. Lady Carnarvon era una dama admirada en la corte; por nacimiento, pues su padre Philip, cuarto Conde de Pembroke, había sido el favorito del rey Jaime I, y fue la figura central en la corte de Carlos I, manteniendo la posición influyente de Lord Chamberlain; y por matrimonio, pues su marido, Robert Dormer, primer Conde de Carnarvon, con quien se casó en 1625, fue un importante personaje bajo los Tudors. La estimación de 1,5 a 2 millones de libras habla de ello.
Además, la Niña en la playa de Joaquín Sorolla y Bastida (1863-1923), pintada en 1910 y con una estimación entre 800.000 y 1,2 millones de libras, y de la que ya hablamos por extenso en un artículo anterior (leer).
Por último, coincidiendo con la exposición en el museo del Prado de Madrid, se ofrecerán cinco obras de
Joseph Mallord William Turner, R.A. (1775-1851), incluyendo View of Dunbar, East Lothian, una acuarela realizada para ir a página completa en The Provincial Antiquities and Picturesque Scenery of Scotland, junto a otros trabajos de su mano y unos textos compuestos por Walter Scott (estimación: 200.000 a 300.000 libras).
Publicado por Daniel Díaz el 30 de junio de 2010.