Junto a la Santa Rufina, de Velázquez, se exponen piezas de Barceló, Millares o Picasso
Un año más, con motivo de las subastas en Londres de distintas piezas de arte español, la casa Sotheby’s organiza una exposición en Madrid para poder contemplar y estudiar las obras que saldrán a pujas. El
19 y el 20 de junio es la fecha para el arte Impresionista y moderno; el 21 y 22 del mismo mes, para las obras contemporáneas; y el 4 de julio para la pintura antigua.
Una de las sorpresas, y verdadera oportunidad para los españoles, será poder contemplar la Santa Rufina, atractiva pieza de Velázquez que, como ya adelantamos La Gaceta de los Negocios, será subastada de nuevo, tras permanecer ocho años en manos privadas, haber sido limpiada y restaurada, y expuesta en el romano Palacio Rúspoli en 2001. Con una estimación entre seis y ocho millones de libras, entre nueve y doce millones de euros, el 4 de julio saldrá a pujas la obra que fue comprada el 29 de enero de 1999 en Christie’s Nueva York por un coleccionista anónimo londinense. Pagó algo más de ocho millones de dólares (con comisiones e impuestos fueron 8,9 millones de dólares, unos siete millones de euros, sobre los mil doscientos millones de las antiguas pesetas), por una obra cuya autoría fue bastante discutida por dos de los grandes expertos: Jonathan Brown y Alfonso E. Pérez Sánchez. Veremos si la apuesta del inversor ha sido la correcta.
Junto a esta obra de enorme interés, las otras obras no se quedan a la zaga. Destaca,
por encina de todas, un buen óleo de Picasso: Le peintre (O/L, 81 x 100 cm, entre 3.250.000-4.100.000 euros de estimación ). Pintado entre el 22 y el 27 de marzo de 1967, un Picasso muy velazqueño aparece disfrazado como mosquetero delante del caballete, en actitud muy similar a la del sevillano en sus Meninas, que ya había estudiado el malagueño en los años 50. Junto a él, un bodegón tardío, Bol et livre, de Juan Gris ( 1926-27, 300.000-450.000 euros) y un gouache de Joan Miró: Lune Bleu, 1971 (150.000-220.000 euros).
La obra contemporánea tiene varias referencias. La más atractiva es el espectacular Cuadro 77, de Manolo Millares. Fechado en la mejor época del artista, 1959, es una obra de gran tamaño (130 x 162,5 cm, 300.000-450.000 euros) y tonos rojos -especialmente buscados- en combinación
con los negros y blancos, lo que hace que sea muy atractiva para los coleccionistas y que, muy probablemente, suba unas cuantas pujas.
De esa misma época, se ofrece un buen ejemplo de la obra de Rafael Canogar con Pintura Nº 74, 1960 (199 x 149,8 cm, 60.000-90.000 euros) y otro de Manuel Rivera con Metamorfosis (Petenera), 1959 (121,3 x 101,6 cm, 30.000-45.000 euros; no olvidemos el récord de Canogar en octubre pasado al rematarse su Pintura nº 48, de 1959, en 144.000 euros en Christie’s Madrid). Por encima de ellas, dos magníficas obras de Antonio Saura: Siri, 1962 (162 x 130,2 cm, 175.500-265.000 euros) y la temprana y descompuesta Los enigmas de la Gruta, 20 Autorretratos, fechado entre 1949-54 (170 x 170 cm, 220.000-300.000 euros).
En el arte contemporáneo, hay un interés especial por la escultura. Las clásicas piezas en barro cocido de Eduardo Chillida (Lurra, 1973, 60.000-90.000 euros, que subirá); una
pequeña Menina de Manolo Valdés a un atractivo precio (1998, 30.000-45.000 euros); una escultura del siempre buscado Pablo Palazuelo (Present I, 1997, 45.000-75.000 euros); y otra de Juan Muñoz, Chopping block, 2001 que es toda una oportunidad (26.500-36.500 euros). Por último, Pijuán y Barceló. Del catalán, Amb llum Blanca, 2002 (en unos atractivos 60.000-90.000 euros), y del mallorquín dos interesantísimas piezas: Vanitas borratxa, 1984 (200 x 200 cm, 265.000-365.000 euros) y Sic transit gloria mundi, 1985 (123 x 195 cm, 175.500-220.000 euros). Pasen, vean y disfruten.