Fiel a su cita anual, la casa Sotheby’s subastará 87 lotes fechados entre 1850 y 1930
Publicado por Daniel Díaz en La Gaceta de los Negocios el sábado, 28 de octubre de 2006.
Como ya adelantamos el jueves pasado, Sotheby’s Londres acude, por séptimo año consecutivo, a su cita anual con la pintura española, esta vez con obras realizadas entre 1850 y 1930. Las previsiones son optimistas, y la casa espera superar las cifras de años pasados, en los que ya consiguió varios records para sus lotes subastados. Y, de este modo, consolidar la presencia del arte español en el mercado internacional. Eso será el miércoles 15 de noviembre.
Poco antes, el día 7, la misma casa pero en su sede neoyorkina ofrecerá a pujas una interesante obra de Sorolla, pintor aclamado y buscado por coleccionistas españoles y, cada vez más, extranjeros. María mirando los peces, La Granja tiene un precio estimado de dos a tres millones de dólares (aprox. 1.740.000-2.610.000 euros). La obra, fechada en el verano de 1907, cuando el pintor se desplazó a San Ildefonso (Segovia) para retratar a los monarcas, muestra a su hija ante una de las fuentes del palacio de verano, con los reflejos del a
gua y los juegos de luces propios de su pintura. Podremos comprobar si se ha revalorizado esta obra pues se vendió, el 25 de octubre de 1996, en Christie’s Nueva York en un precio de 1.900.000 dólares -1.653.000 euros aproximadamente-.
Pero volvamos a la subasta londinense. En las obras que salen a pujas podemos apreciar los distintos acentos y matices regionales en que se plasmaron en España las tendencias de finales del siglo XIX y comienzo de XX. Se abre la licitación con una serie de obras de autores valencianos: Mongrell, Plá, Cubells y Sorolla. Obras atractivas, de gusto luminista, donde brilla la luz, el mar y la pincelada amplia y empastada. Destacan, de Sorolla, un pequeño apunte para La vuelta de la pesca, obra del Museo D’Orsay, de París, fechada en 1894 (26.800-37.200 euros, aunque probablemente suba unas cuantas pujas), y Niños en el mar (298.000-446.000 euros), una vistosa escena en tonos azules típica del maestro y buscada por sus coleccionistas.
Frente a esa visión alegre, vitalista, se desarrolló la tendencia de la España negra, por seguir la denominación de Verhaeren y Regoyos, y luego de Solana. Eran los años de la Generación del 98, del debate sobre la esencia de lo español, de la intrahistoria de Unamuno y de la revalorización de Castilla. En esta tendencia de la
España negra, podrían encajar las obras de Zuloaga -un boceto para la Duqesa de Alba (44.600-74.500 euros) y En el balcón (74.500-104.000 euros)-, Valentín de Zubiaurre -un buen retrato de dos personajes de pueblo (89.500-119.000 euros)-, Gustavo de Maeztu -colorista y sorprendente Romería (59.500-89.500 euros)- y una de las estrellas de la subasta, la magnífica y castiza, pero dura obra también -como la mayor parte de su obra-, Cupletista (520.000-6
70.000 euros) de José Gutiérrez Solana.
Alrededor de estas tendencias, y como renovadores de la tradición, se sitúan los pintores catalanes. Y en esta subasta, tenemos varios ejemplos de su calidad. Nonell con dos obras: Mujer, de 1909, dos años antes de morir (446.000-745.000 euros) y Estudio de gitana, de 1904 (223.000-298.000 euros). Santiago Rusiñol, con una hipnótica L’abia (59.500-89.500 euros) y un magnífico y luminoso paisaje: Jardí de Muntanya, Sa Coma IV (119.000-179.000 euros). Y Anglada-Camarasa con unas coloristas y de última época Flores al aire libre (372.000-520.000 euros), La higuera (89.500-119.000 euros) y Madre gitana en un mercado
(179.000-268.000 euros), de hacia 1903-04.
Dos apuntes más. Dentro del simbolismo, que apenas tuvo influencias en España, Julio Romero de Torres presenta una Nieves (298.000-446.000 euros) que atrapa la mirada, la retiene y hace que vuelva una y otra vez. Como parece evidente, queda desligado de la escuela andaluza, que está bien representada en su acento anecdótico, efectista y
comercial con obras de Gallegos (Coro de los niños de Sevilla o La partida de ajedrez), Villegas (Patio de Lindaraja), Sánchez Perrier y sus paisajes o García y Rodríguez (Patio sevillano). Y, con luz propia, una exquisita en su color obra de Álvarez de Sotomayor: Retrato de Reresa Wilms Montt (104.000-134.000 euros).
Remates
El lunes comenzó su subasta Durán. En el apartado de libros, su primera sesión, destacaron dos remates comprados por el Estado. El ensayo de Joaquín Torres García La regla abstracta (escrito en 1946 y editado en Rosario en 1967) salió en 1.800 euros y tuvo dos pujas. Y El misterio de Hogarth (o los seis grabados quijotescos), publicados en 1738, con seis estampas de William Hogarth -en edición completa y rarísima-, que subieron de los 4.500 euros en su salida a los 8.500 euros. El mapa de Ulm, del que ya hablamos, se quedó en su precio de salida. En el apartado de pintura, tres breves notas. El cuadro de Eduardo Naranjo, La paternidad (O/T, 38 x 30 cm), subió de los 18.000 euros de salida a los 60.000 euros. La pequeña obra de Mariano Fortuny, Jarrón
de flores (O/T, 17,8 x 8,7 cm), regalo de Navidad realizada hacia 1870-72, dobló su precio de salida, y se remató en 19.000 euros. Por último, unas Cerezas (O/L, 45 x 55 cm, fechadas en 1976) de Cristóbal Toral, apenas subieron y se remataron en 13.000 euros. En objetos, cabría destacar el espectacular remate de la sopera ochavada de porcelana china, Compañía de Indias ca. 1770, que salía en 800 euros y subió hasta los 3.000 euros. Y un tapiz estilo Bruselas del S. XVII, Judith y Holofernes, con figuras y policromía (262 x 313 cm) en 5.500 euros.
Segre comenzó su licitación el martes 24. Como era previsible, la pieza estrella fue el b
ello óleo de Pijoán Tres fulles sobre negre (O/L, 1983, 130 x 100 cm), que se adjudicó en 34.000 euros. La obra de este pintor, fallecido el año pasado, sigue subiendo en el mercado. No encontraron compradores ni el bodegón del también recientemente fallecido Xavier Valls (O/L, 1975, 130 x 97 cm, en 40.000 euros) ni el dibujo de Saura (fechado en 1953 que salía ya ajustado de precio en 14.400 euros) ni el Barbasán (28.000 euros) ni los Gaya ni el Martínez Novillo. En cambio, Juan Navarro Baldeweg volvió a subir, y su Casa romana se vendió en 17.500 euros; el Uslé de la fotografía se remató en 15.000 euros, o los Redondela de primera época en 12.000 y 9.500 euros.