El próximo día 2 saldrán a pujas obras de Susana Solano, Abraham Lacalle, Fernando Zóbel, Anselmo Guinea, José Guerrero y José Manuel Broto.
Antes de que lleguen las subastas de arte moderno y contemporáneo en Londres y de que Madrid acoja una nueva edición de ARCO, la feria más importante de arte contemporáneo en nuestro suelo, Segre aprovecha el momento y hace de nuevo una apuesta por el arte contemporáneo español con piezas que seguro interesarán a los coleccionistas más exigentes.
Con luz propia brilla la gran escultura en hierro, pieza única, de la valorada escultora barcelonesa
Susana Solano (1946): La mandorla (1986, 268 x 140 x 62 cm). Expuesta con otras piezas en la celebrada exposición del Reina Sofía en el Palacio de Velázquez allá por diciembre de 1992 y hasta octubre de 1993, los autores del catálogo, María de Corral, Teresa Blanch y Eugenio Trías, hablaban de que su escultura basaba “su poderío y personalidad en su carácter dinamizante e íntimo; aun siendo eminentemente una escultora organizadora de espacios, busca, además, la tensión expresiva entre el interior y el exterior, y la creación abstracta de los espacios simbólicos. (…) No hay objeto visible preciso, claramente identificable, como no hay apenas indicios de volumen en un sentido total y unitario; sus obras toman la apariencia de esculturas firmes, construidas y cerradas, pero si ahondamos en su verdadera cualidad veremos que en realidad se ocupan del plano múltiple, del límite abierto y del espacio como ausencia, con sus consecuentes efectos de incorporeidad, expansión e invisibilidad” (Del catálogo del MNCARS, Susana Solano, Madrid, 1992, nº 37, pág. 69).
La escultura más cara vendida de su mano fue Entre límites (metal, 1987-1986, 207 x 226 x 150 cm), por la que se pagaron en mayo de 2005 en Sotheby’s Nueva York 40.000 dólares (31.080 euros, sin comisiones; la estimación era de 20.000 a 30.000 dólares). Apenas cinco meses después, ya en nuestro país, Christie’s Madrid adjudicó La lluna nº 1 (hierro, 1985, 137 x 46 x 116 cm) por 30.000 euros (más comisiones), la estimación más baja; en esa misma subasta, Parcelación (técnica mixta, 1985, 174 x 78 x 174 cm) se vendió quedándose también en la estimación más baja, 20.000 euros (sin comisiones). Con una salida desde los 30.000 euros, La mandorla no será obra de fácil venta –como casi toda escultura de un cierto tamaño-, pero debería subir algunas pujas pues es importante dentro de la producción de la catalana.
En el apartado de pintura, sobresale el gran lienzo del almeriense
Abraham Lacalle (1962), Tejiendo España (O/L, 1998, 158 x 128 cm), la portada del catálogo de la subasta. Expuesto en la Galería Fúcares en la exposición Abraham Lacalle. Los jóvenes íntegros pasean su alma antigua, presente y futura (Madrid, noviembre, 1998 – enero, 1999), parte desde los 15.000 euros (los precios de las piezas de esta exposición estaban entre 200.000 y 900.000 pesetas, unos 1.200 y 5.600 euros). Un cifra ajustada si tenemos en cuenta que en la misma galería en julio de 2008 Tenemos el culo al aire (O/L, 1995, 114 x 146 cm) se quedó en los 10.000 euros de su salida, y que apenas tres meses antes, en marzo, Déjame salir a verlo (O/L, 1996, 134,5 x 92,5 cm) se vendió por 8.000 euros, apenas una puja más de la salida. En una línea superior, Christie’s Madrid remató en octubre de 2008, Paisaje de leche (O/L, 2004, 100 x 100 cm) por 11.000 euros (estimación 8.000 a 12.000 euros), y un año antes se habían pagado 19.000 euros por Desbandada (O/L, 2003, 150 x 150 cm).
Las obras de Lacalle, desde luego, impactan por personal suntuosidad de color, su vital ironía y las constantes referencias a los grandes movimientos artísticos y literarios del siglo XX; en este caso, las referencias a Malevich o Picasso, pasadas por la visión expresionista contemporánea, resultan evidentes. En palabras del propio pintor: “Estoy intentando llevar la pintura a una situación extrema, saturada, donde la figuración está brutalmente sobredimensionada; el color y las formas se amontonan; no son nada pero tienen algo de energía sexual. Radicalmente diferenciadas, formas y colores, sin embargo, se funden en un solo elemento que es el cuadro”.
Y una breve referencia a Fernando Zóbel (1924-1984)
, pues se oferta un atractivo y típico Estudio (O/L, 79 x 79 cm) de hacia 1970 por 13.000 euros. En esta sala, en junio pasado La Cascada II (O/L, 1976, 100,5 x 100,5 cm) se adjudicó por la salida de 15.000 euros, mientras en diciembre de 2008 Marina gris, estudio (O/L, 1976, 40 x 70 cm) y Marina gris II (O/L, 1976, 40 x 70 cm) se vendieron por 18.000 euros cada uno, su salida. Para coleccionistas de Zóbel de menor alcance, la acuarela con grafito de 1977 De Richard sentado en la tapia. Boceto para la Serie Ciclista (33 x 24,5 cm, fechada en Cuenca, el 31 de julio 1977) que parte de los 1.900 euros, quizá sea una buena compra.
Antes de pasar a la pintura antigua, dos piezas más. Un interesante gouache sobre papel del granadino José Guerrero (1914-1992), titulado Comienzo (65 x 50 cm), expuesto en la extinta Galería Buades, de Madrid y fechado en 1983, su etapa más comercial y buscada por muchos coleccionistas, sale con un atractivo precio de 11.000 euros. Y un gran lienzo del zaragozano José Manuel Broto (1949), Desierto (O/L, 162 x 130 cm), firmado y fechado en París en 1986. Expuesto en la Galería Maeght, de Barcelona, y en 1987 en el Museo Español de Arte Contemporáneo, MEAC, y en la Lonja de Zaragoza, sale a precio más que interesante: 12.000 euros.
Por último, dos apuntes de obra más antigua. La primera es la salida por 12.000 euros de la segunda edición de Los Proverbios o Los Disparates, 1875, de Francisco de Goya (1746-1828). Tras la venta en esta misma sala el pasado diciembre de la primera edición de Los desastres de la guerra por 38.000 euros (45.053 euros con comisiones), cuando habían salido por apenas 18.000 euros, quizá el dueño se haya animado a vender su edición. Publicada por iniciativa de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, está compuesta por 18 grabados al aguafuerte, numerados, realizados con tinta sepia oscura casi negra sobre papel grueso muy absorbente con trama, de 24 x 35,5 cm (plancha). Como referencia, podría servir –aunque claro, habría que poder ver bien el estado de conservación de ambas piezas para que la comparación fuese equivalente- la venta de una edición similar por 48.000 euros en junio de 2007 en Hauswedell & Nolte, Hamburgo; o los 14.812 euros pagados en junio de 2006 en Kornfeld Galerie, Berna.
El plato final es una interesante obra del bilbaíno
Anselmo Guinea (1854-1906). Se trata de una Dama en un jardín (O/T, firmado y dedicado en el extremo inferior derecho: “Al inteligente doctor Sr Fonton // A Guinea”, 40,5 x 32,3 cm) por 5.000 euros. No es, sin duda, de lo más buscado de su mano, pero como el precio es más que interesante y apenas hay piezas suyas en el mercado, seguro que varios coleccionistas pujarán por ella. Playa de Baquio (O/L, 1881, 56,5 x 84 cm) subió en diciembre de 2008 de 15.000 a 32.500 euros (más comisiones) en Alcalá Subastas. Algo más de un año antes, en noviembre de 2007, Chicas bailando junto al mar (O/L, 86 x 58 cm), pieza de calidad, se adjudicó por 43.000 dólares (29.072 euros, más comisiones), superando la estimación de 20.000 a 30.000 dólares en Naon & Cía, Buenos Aires. Y en octubre de 2004, en Christie’s Nueva York se pagaron 55.000 dólares (43.098 euros, sin comisiones) por Women on terrace, Capri (O/L, 1887, 75 x 111,8 cm), mostrando la fuerza en el mercado de este tipo de obras de su mano.
Es el momento de tomar el pulso al arte contemporáneo en nuestro país antes de las grandes citas.
Publicado por Daniel Díaz para la web de Ars Magazine el 27 de enero de 2010.