El cuadro fue declarado Tesoro Nacional y retirado de una subasta
“Siguiendo la decisión de la Comisión del Tesoro Nacional, el Ministerio de Cultura ha decidido no conceder el permiso de exportación del dibujo. Por eso, el dibujo ha sido retirado de la subasta”. Con este comunicado, publicado en su página Web, la casa de subastas Christie’s, en su sede de París, zanjaba una cuestión difícil de explicar y sobre la que no han dado más explicaciones hasta el momento.
Desde luego no es el procedimiento de funcionamiento normal en las casas de subastas. Que una obra sea declarada Tesoro Nacional (en el caso español sería Bien de Interés Cultural, BIC) y que no quieran conceder el permiso de exportación, no quiere decir que no pueda ser subastada.
Y esto es lo extraño.
A las personas consultadas a lo largo del día de hoy, que conocían ya la inexportabilidad del dibujo, les ha sorprendido el hecho, insólito, de su retirada de subasta (día 21) un día antes de la subasta (el jueves 22). Y parece lógico pensar que hay una serie de intereses, más o menos ocultos, en este hecho: una cosa es no permitir su exportación -y eliminar así las posibles ofertas desde el extranjero que, indudablemente, aumentarían su precio de compra-, y otra no subastarlo, lo cual perjudica notablemente los intereses del vendedor. El Estado francés, a partir de ahora, tiene treinta meses para hacer una oferta de compra al propietario del dibujo, dice Christie’s.
La Gaceta de los Negocios ha podido saber del interés por parte de una institución española, la Academia General de Bellas Artes de San Fernando, en la adquisición de este dibujo. La obra que salía a pujas es un bello dibujo del aragonés Francisco de Goya (Fuendetodos 1746 – Burdeos, 1828), titulado Hutiles trabajos y numerado en el propio papel (263 x 186 mm), con una estimación que rondaba el millón de euros (el Toro mariposa, subastado en Christie’s Londres en diciembre del pasado año se remató en 1.464.000 libras esterlinas). Más que un dibujo, es una acuarela, realizada en tonos grises y negros, con un enmarcamiento de la escena realizado por el propio pintor. Representa a dos lavanderas arrodilladas que hablan mientras lavan la ropa, mientras una tercera, de puntillas, cuelga una tela en una cuerda. Un soplo de aire mueve ligeramente los cabellos de una de las lavanderas arrodilladas y pega al cuerpo la falda de la que está tendiendo la ropa, de espaldas al viento.
Tras permanecer en el inventario patrimonial de la familia de Goya, el dibujo integró después la colección del pintor Federico de Madrazo (1815-1894). Hutiles trabajos constituía la página número 37 de un álbum ensamblado por Goya que se conoce como Álbum E o de bordes negros, que fue confeccionado entre 1815 y 1820. Ese álbum, que es el más grande de los álbumes privados de Goya, recoge dibujos de personajes del pueblo tratados con realismo y una fuerte carga emotiva. Posteriormente, el 3 de abril de 1877 se vende en Paris, en el Hotel Drouot, en pública subasta con el número 17 como Grand travail. Además, la acuarela había sido publicada en distintas ocasiones (figura en la cobertura de la edición francesa del libro del historiador del arte Pierre Gassier, Les Dessins de Goya, de dos gruesos tomos, publicado en 1973 y 1975) y expuesta en París en dos ocasiones.