El inicio de la esperada feria se presenta con buenas piezas pero con cierto temor por las escasas ventas de los últimos meses.
Desde hoy hasta el próximo día 23 abre sus puertas la XXXII edición de Feriarte, la feria de arte más importante en España junto con ARCO. Tendrá lugar, como es habitual, en el recinto ferial de IFEMA de Madrid (pabellones 12 y 14, de 12 a 21 h.). Más de 19.000 piezas entre antigüedades y obra contemporánea a disposición de los visitantes y coleccionistas, de la mano de 170 profesionales del sector, 14 de ellos de Alemania, Francia, Portugal, Siria, Irán y Bélgica.
Como novedad, y para atraer a un público joven que busca otras alternativas de inversión, se ha instalado la Galería del Joven Coleccionista, donde se pueden encontrar piezas por debajo de los 3.000 euros. Y es que según
Previendo quizá un interés menor del público dada la situación económica, se ofrece una entrada por diez euros con la que se puede visitar el certamen todos los días.
Y como la experiencia de la pasada edición fue muy positiva, habrá también visitas guiadas por profesionales.
Con un volumen de negocio estimado de unos once millones de euros, la feria supone en torno al 25% de la facturación anual de las galerías, además de facilitar un gran número de gestiones y contactos que se concretan posteriormente en ventas adicionales a lo largo del año; cita importante, pues.
Según Daniel Cardani, presidente de
El mercado del arte y las antigüedades es un sector estable, de peso y cuyas ventas a nivel internacional aumentaron en un 95% entre los años 2002 y 2006, pasando de 22,2 billones de euros, a la cifra récord de 43,3 billones de euros en 2006, según un informe elaborado por la empresa Art Economics que fue presentado este año. El informe, titulado The International Art Market, A survey of Europe in a global context (El Mercado Internacional del Arte, una visión de Europa en un contexto global) señalaba que, el mercado europeo del arte cuenta con más de 220.500 empleados directos y genera un número considerable de empleos indirectos a través de empresas auxiliares y servicios de apoyo. El documento destacaba, además que, pese al protagonismo de las casas de subastas en los titulares de prensa, los galeristas y anticuarios acaparan el 52% de las ventas mundiales, y las ferias están cobrando cada vez más importancia como canal de venta.
A pesar de todos
estos datos, que nos hablan de crecimiento y de revalorización de los últimos años, lo cierto es que el coleccionista medio en nuestro país ha dejado de comprar con la alegría de otros años y en bastantes casos, como no sabe lo que ocurrirá el año próximo, se piensa mucho estas compras. Esta edición de Feriarte se presenta, pues, con cierto temor tras las escasas ventas en las recientes ferias de Estampa y Artemanía en nuestro país, o como la feria de Verona en Italia, por poner otro ejemplo de feria, esta vez en el extranjero, que bajó sus precios cerca de un 30%.
Es curioso, por tanto, el optimismo que muestran tanto el presidente del Comité Organizador de Feriarte, José María Álvarez del Manzano, como la directora de la Feria, Ana Larrañaga, y el presidente del Comité Ejecutivo de Ifema, Luis Eduardo Cortés, que habla de que se celebra “en un momento apasionante porque no se sabe qué va a ocurrir aunque intuimos que va a ser una gran feria y que la crisis no tendrá una incidencia fuerte“. Cardani, en cambio, no comparte ese optimismo. En su opinión, “lo primero que hay que hacer es lograr que la gente vaya a la feria y luego que compre. Yo creo que va a ser muy difícil porque, como decía Keynes, la economía necesita kilos de dinero y toneladas de confianza“. Y, en este sentido, varios de los galeristas consultados hablan de que “hemos procurado ajustar los precios al máximo” y “a pesar de la situación financiera
por la que atraviesa el país, que no es ni mucho menos la mejor, esperamos que las piezas sean atractivas y hagamos nuevos clientes”.
Como siempre, habrá piezas antiguas como un relieve egipcio de Imperio Nuevo (XIX Dinastía), los cartuchos reales del faraón Ramses II fechado en torno a 1279-
La estética medieval estará presente en piezas como
El barroco nacional cuenta con una pieza especial: un atractivo San Agustín (O/L, 138 x 105 cm) de José de Ribera; está en Artemisia Arte-Antia y su precio es de unos 450.000 euros. Pero si buscamos
piezas europeas, en la galería Ana Chiclana encontraremos un Interior de una galeria de pinturas, una de las pocas colaboraciones de temática no religiosa realizadas entre Frans Francken el joven y Hendrick Steenwyck el joven, o una Adoración de Pastores de Jan Cossiers.
Pero la apuesta de la mayor parte de los galeristas es la pintura del siglo XX; de hecho, las piezas más caras son, probablemente, la Playa de Valencia, de Joaquín Sorolla (1,5 millones de euros, en la Galería Dolores Camargo), y un desnudo femenino titulado Suzane au Bain, de la pintora polaca Tamara de Lempicka (un millón de euros, en Freijo Fine Art).
Manuel Mayoral presenta un atractivo óleo sobre papel de hacia 1901 de Pablo Picasso, titulado Retrato de mujer, mientras Manuel Barbié ha optado
por un óleo sobre cartón de Joan Miró: Personnage et oiseau, de 1977.
Podríamos continuar nombrando obras, pero les invitamos a que vean ustedes mismos la feria. Obras de distinto formato y calidad de Valdés, Plensa, Tàpies, Antonio López, Millares, Barceló, Lucio Muñoz, Rafols Casamada, Sicilia, Pijuán o Chillida completan la oferta contemporánea; la finisecular aporta piezas de Rusiñol, Mir, Matilla, Iturrino y tantos otros, de gran calidad. Veremos cómo responden los coleccionistas.
Publicado por Daniel Díaz en La Gaceta de los Negocios el sábado 15 de noviembre de 2008.