Mercado de arte

En épocas de crisis, se pueden encontrar magníficas oportunidades en las casas de subastas

Frente a la oferta de pintura antigua de Subastas Gan Vía de Bilbao, Balcli’s Barcelona o Subastas Bilbao XXI optan por el siglo XX con obras de Esteban Vicente, Pijuán o Barceló

 

Publicado por Daniel Díaz en La Gaceta de los Negocios el sábado 11 de octubre de 2008.

 

Si los resultados de Christie’s Madrid, termómetro del mercado del arte español, influyen de alguna manera en el coleccionismo, tampoco es bueno dejarse arrastrar acríticamente por ellos y no ver oportunidades donde las hay.

Es el caso de la subasta que tendrá lugar el próximo día 15 en la casa catalana Balcli’s, con un marcado acento contemporáneo y que ofrece varios lotes importantes a precios muy interesantes. El primero de ellos es un Interior (O/L, 1987, 91,5 x 162,5 cm) del español vinculado a la Escuela de Nueva York Esteban Vicente (1903-2001), que aunque algo tardío tiene una atractiva salida en tan sólo 20.000 euros. La conseguida vibración del color y su gran tamaño, deberían justificar unas cuantas pujas más sobre el precio inicial.

Otra pieza destacada es la Composición de Joan Hernández Pijuán (1931-2005). La obra destaca por el contraste entre su fondo, casi monocromo, y la geometría de su composición. Pijuán es, sin duda, uno de los artistas más poéticos del panorama del arte contemporáneo español. Su fascinación por la naturaleza y la simplicidad de sus composiciones lo sitúan entre la tradición paisajista y las corrientes minimalistas. Se trata de un acrílico sobre papel, firmado y fechado en 1989. Sus dimensiones son de 89,5 x 130 cm y su precio de salida es de 24.000 euros. Como referencia puede servir el vendido por 44.661 euros en abril pasado en Etude Art Curial, París: Paisatge a folquer (O/papel japón pegado a lienzo, 1988, 93 x 130 cm).

También merece mención especial una delicada obra en gouache sobre papel de Miquel Barceló (1957). Firmada y fechada el 7 de enero de 1991, puede relacionarse con su célebre serie de obras influidas por la luz africana. Con etiqueta en el reverso de la galería Salvador Riera de Barcelona, su precio de salida es de 30.000 euros y sus medidas son 50 x 65 cm. La cabeza de cabra y La cabeza de negrito en el agua (gouache, 1988, 50 x 65 cm) se vendieron en Christie’s Madrid por 37.000 euros cada una; éste, ajustado de precio y algo más atractivo, podría subir una o dos pujas.

De uno de los artistas catalanes con más proyección internacional en estos momentos, Antoni Tàpies (1923), se ofrece un barniz y pigmentos sobre papel. Las obras de esta serie, expuestas en el año 1992 bajo el título La celebració de la mel, son poco frecuentes en el mercado artístico y buscadas por los coleccionistas. La obra que será subastada tiene unas medidas de 78 x 53 cm y su preció de salida es de 30.000 euros.

Si continuamos con la oferta catalana, destacan de Jaume Plensa (Barcelona, 1955), una técnica mixta sobre papel, Sin título (firmada y fechada en 1988, 50 x 70 cm) que sale ya desde los 11.000 euros; y de Susana Solano (Barcelona, 1946), una escultura de hierro, Sin titulo (15 x 49,5 x 40 cm), en 6.000 euros. No es precio excesivo, si tenemos en cuenta que, en Segre, en mayo pasado, Patena nº 1 (hierro, ejemplar único, 1986, 51 x 35,5 x 2 cm) se adjudicó por 7.000 euros. En el mercado internacional, se cotiza algo más: en febrero, Christie’s Londres adjudicó por 6.250 libras FV 3689 (from serie Paisatge d’interior, bronce, 14 x 57,4 x 39 cm) o por 8.750 libras FV 3690 (from serie Paisatge d’interior, bronce, 7 x 55,4 x 36,8 cm).

De Gerardo Rueda (1926-1996), una Composición (A/L, 130 x 97 cm) en tonos verdes, típica de su mano, y de 1962, muy buena fecha, desde 6.000 euros. Y de pintores más jóvenes, con un amplio recorrido aún dada su buena proyección nacional: NM-46 (O/L, 78 x 83 cm, 7.000 euros), fechado en París en 1988, del madrileño Miguel Ángel Campano (1948), y Sama 18 (O/L, 162 x 130 cm, 12.000 euros), fechado en 1990 y expuesto en la Galería Lelong de Nueva York, del mallorquín Ferrán García Sevilla (1949).

La licitación de Subastas Gran Vía de Bilbao el día 14 tiene sabor más antiguo. Entre las piezas destacadas está un pequeño pero atractivo lienzo, atribuido por Ismael Gutiérrez, al pintor de cámara desde la muerte de Velázquez, Juan Bautista Martínez de Mazo (1611-1667): Retrato de niña. Hija menor del pintor (O/L, 38 x 27 cm, 25.000 euros). Es un retrato de la menor de sus cuatro hijas, pintado como estudio para su mejor obra conocida como La familia de Mazo, de ecos velazqueños.

En esta línea de obra antigua, sobresale el Retrato del II Conde de las Lomas (O/L, 120 x 94 cm) del valenciano Agustín Esteve (1753-1820). Su salida desde los 9.000 euros es un precio atractivo, y debería subir unas cuantas pujas si atendemos a la calidad de la obra, pero tampoco debemos guiarnos en su precio por su última venta en Christie’s Madrid, cuando el Estado compró su Retrato familiar de la Duquesa de Osuna como dama de la orden de Damas nobles de la reina María Luisa (O/L, 1796-1797, 200 x 150 cm) por 361.000 euros.

Por último, un simpático y agradable boceto, con el esplendor del colorido de la estela sorollista del también valenciano Cecilio Plá (1860-1934): Pareja sentada en el jardín (O/L, 24 x 31 cm), que parte de los 12.000 euros.

Subastas Bilbao XXI también propone su venta para el día 14. Entre los destacados, un par de pintores vascos, aunque las obras tampoco sean de lo mejor de sus manos. Los intereses creados (lápiz y acuarela sobre papel, fechado en octubre de 1910, 25 x 41 cm, 1.800 euros) del bilbaíno Antonio de Guezala (1889-1956) seguro que interesará a más de uno, pues apenas aparecen piezas suyas en el mercado nacional, y aunque es obra menor en soporte y técnica, y de su etapa formativa, sí tiene un marcado aire modernista y un dibujo firme. Y del vitoriano Gustavo de Maeztu (1887-1947) una tabla de acento taurino: Garrochistas y toros (O/T, 100 x 81 cm, 36.000 euros) de hacia 1926, más costumbrista que sus personajes hieráticos con reminiscencias decorativistas del simbolismo.

Del siglo XX, un interesante Bañistas (O/L, 47 x 55 cm, 17.000 euros) de Celso Lagar (1891-1966), con un atractivo precio de salida. Obra relativamente atípica en la producción del salmantino, que evoca con más frecuencia el mundo circense y las playas de Normandía, tendrá un especial interés para sus coleccionistas. Y, por último, del madrileño Lucio Muñoz (1929 -1998), El suso segunda señal (Tm/T, 1989, 73 x 92 cm, 15.000 euros): obra tardía, lejos ya de sus sutiles gamas cromáticas y transiciones de materias, pero con un atractivo precio de salida.

No dejen pasar estas oportunidades.