Un Rothko del banquero se subastó por 72,8 millones de dólares, un nuevo récord
La tarde de ayer de martes en Nueva York ha entrado en la historia del mercado de arte. Y no es porque un total de 254,8 millones de dólares cambiasen de mano en apenas dos horas sino porque en la subasta de Sotheby’s se han pagado 72.840.000 dólares (unos 53.700.000 euros)
por una obra del pintor estadounidense de origen ruso Mark Rothko.
Con este precio de venta, la obra, realizada en 1950, pasa a ser no sólo un récord para el artista (estaba en 22,4 millones) sino un récord mundial al ser la pintura realizada después de la Segunda Guerra Mundial más cara que se haya vendido en subasta -el anterior récord lo ostentaba desde el noviembre pasado el estadounidense Willem de Kooning, en 27,1 millones de dólares-.
White center (Yellow, pink and lavander on rose) -Centro blanco (Amarillo, rosa y lavanda sobre rosa) en español-, tenía un precio estimado en unos 40 millones de dólares, y fue adquirida por un postor anónimo vía telefónica. Obra emblemática, el subastador y director del departamento de arte contemporáneo de Sotheby’s, Tobías Meyer, señaló que “cada gran artista tiene una obra por la que es reconocido, y en el caso de Rothko, es ésta”.
La pintura, que nunca había sido subastada y sólo había tenido otros dos dueños, fue comprada en 1960 por 8.500 dólares por el banquero Rockefeller y estaba colgada en su oficina en el céntrico Rockefeller Center de Manhattan. La revalorización de la obra en esos 47 años, como dato indicativo aunque no real, habría sido superior al millón y medio de dólares al año, lo cual es siempre una inversión interesante.
Con esa cantidad, y según la prensa local, el magnate donará lo pagado por la pintura a obras de caridad. Nicholas McLean, importante dealer de Manhattan, aseguraba
a The New York Times que en realidad “alguien había comprado un rockefeller”, más que un Rothko.
Hubo otros records en la subasta, como la venta en 52.680.000 dólares por el Study from Innocent X, de Francis Bacon. Realizada en 1962 e inspirada en el retrato del Papa realizado por Velázquez en 1650, su venta supera con creces su anterior récord de 27,6 millones de dólares. “Esta pintura, señaló Meyer, representa la mejor imagen del Papa de la serie realizada por Bacon”.
Otro de los records fue para el artista Jean Michel Basquiat por la venta en 14,6 millones de dólares de un autorretrato pintado en 1981, siete años antes de morir por una sobredosis de droga. Como el propietario era el Museo de Israel en Jerusalén, quizá haya habido varios judíos que hayan pujado muy por encima de lo previsto, pues Basquiat, con su particular estilo neo-expresionista
y sus graffiti, llevaba años sin venderse en esos precios.
Para esta madrugada estaba prevista la venta en Nueva York de obras contemporáneas en la casa Christie’s. Como decíamos en la sección de mercado de arte del pasado fin de semana, pueden tener muy buena venta algunas obras de Warhol: Lemon Marilyn (de 1962; se espera una venta en más de 18 millones de dólares) o, sobre todo, Green Car Crash (Green Burning Car I, de 1963, cuyo precio de venta se estima entre 25 y 35 millones). La noche promete emoción y dinero.