Semana de subastas de arte ruso en Sotheby’s, Christie’s o Bonhams, con obras de Goncharova, Chagall o Kandinsky, mientras en nuestro país sobresalen las piezas de pintura antigua de Van der Hamen, Pedro de Mena o el Maestro de los Arcos
Publicado por Daniel Díaz en La Gaceta de los Negocios el sábado 7 de junio de 2008.
Si hace apenas unas semanas hablábamos del arte europeo y del latinoamericano, el calendario del mercado nos obliga a referirnos en estos días a las subastas de arte ruso pues las grandes casas como Sotheby’s, Christie’s o Bonhams concentran sus esfuerzos en Londres para atraer a los fuertes y emergentes coleccionistas de más allá del Volga.
Y aunque algunos como el magnate ruso Roman Abramovic prefieren comprar obras de Francis Bacon o de Lucian Freud, la mayor parte de esos coleccionistas rusos buscan obra de sus pintores. Es ley de vida. Y junto a obras de autores tan notables y conocidos como Natalia Goncharova, Marc Chagall o Wassily Kandinsky, habrá piezas de otros no tan valorados por el Viejo
continente como Aivazovsky, Bogoliubov, Baranov-Rossiné o tantos otros.
Sotheby’s comienza la oferta. El día 9 ofertará, como pieza estrella, un fantástico bodegón titulado Nature morte aux fruits (O/L, 99,5 x 86,5 cm) de Natalia Goncharova, la artista más importante del siglo XX en Rusia. Fechado entre 1912-1913, y con una estimación entre dos y tres millones de libras esterlinas, se observa en la obra, la influencia del cubismo y del futurismo, las vanguardias parisinas del momento, en un nuevo lenguaje de investigación diferente
del que había ejercitado anteriormente pues, como joven promesa, había establecido ya contacto con Tatlin y Malevich y sus teorías artísticas.
Christie’s no se queda rezagada y ofrece un gran óleo con la fuerza de la juventud, The Crucifixion (O/L, 96,5 x 89,6 cm), donde puede percibirse un cierto primitivismo impregnado del espíritu popular ruso. Fechado en 1906, y con una estimación entre millón y medio y dos millones y medio de libras, se espera que suba algunas pujas.
Para coleccionistas de menor alcance, Sotheby’s otro atractivo bodegón: Still life of peaches
and red flowers (O/L pegado a tabla, 90 x 71,5 cm, 1.000.000-1.500.000 libras), datado muy probablemente hacia 1910 y donde ya es posible ver sus rasgos principales de formas sólidas, líneas simplificadas y su estridente color.
Algunas referencias de mercado pueden servirnos de referencia: de hacia 1909 es Picking apples (O/L, 88,9 x 123,4 cm), adjudicado en Christie’s Londres en junio del pasado año, muy por encima de la estimación de 1-1,5 millones, en 4.400.000 libras, 6.499.240 euros, a los que habría que sumar la comisión. Algo más tardío, de hacia 1918 es Danseuses espagnoles (O/L, 192,3 x 87,5 cm), adjudicado en la misma subasta, esta vez en 2.500.000 libras, 3.692.750 euros, a los que hay que sumar la comisión; desde luego, fue también una auténtica sorpresa, pues la estimación era de 400.000-600.000 libras. En noviembre del pasado año, en Sotheby’s Londres, se remató en 2.700.000 libras, 3.756.240 euros (más la comisión), Bluebells (O/L, 100 x 72,5 cm); ese mismo mes, en Christie’s, Lilacs in a vase (O/L, 105,7 x 74,8 cm), firmado y fechado en 1905, se vendió en 1.400.000 libras, 1.950.900 euros (más comisión).
Otra de las apuestas de Sotheby’s es un tempranísimo óleo, fechado en 1909, de Marc Chagall:
Alla (O/L, 66 x 67,5 cm, 1.400.000-1.800.000 libras). Obra de juventud, con apenas 22 años cuando todavía recibía las clases de Elizaveta Zvantseva en San Petersburgo, es una de las escasísimas obras de este período que ha sobrevivido. Con colores contenidos y líneas fuertes, se puede percibir un eco tardío en el joven judío de un cierto Van Gogh y Cézanne, que muestra su ambición de llegar a París.
Poquísima obra de esta época ha salido al mercado en los últimos años; apenas tres obras. L’abattoir (O/L, 1911, 46 x 65,1 cm) se adjudicó en Christie’s Nueva York en noviembre pasado en 600.000 dólares (413.400 euros) más comisión; L’oncle coiffeur (O/L pegado a tabla, 1914, 50 x 38 cm) vendido en Kornfeld Berna en junio de 2006 en 547.400 euros (más comisión); y Autoportrait de profil (O/T, 1914, 34 x 27,9 cm) en Sotheby’s Londres en febrero de 2006 en 650.000
libras (951.470 euros), más comisión. Una oportunidad.
Por último, en cuando a conocidas firmas: Kallmünz – Vilsgasse II (O/L, 1903, 24 x 33 cm, 400.000-600.000 libras) de Wassily Kandinsky. No es extraño encontrar expresivos paisajes suyos, apenas unos apuntes, en el mercado; con la paleta, aplica la materia con breves gestos empastados, al modo que había hecho Monet en su Haystacks in Moscow de 1896 que Kandinsky había visto. La obra se debió comprar en Bonhams Londres en diciembre de 2007 en 220.000 libras (308.308 euros), más comisión, por lo que parece que el precio es un tanto elevado; no obstante, y vistas las últimas respuestas del mercado internacional, bien
podría venderse.
Menos conocidos para el coleccionista occidental son los paisajistas más tradicionales rusos. Christie’s ofrece una magnífica View of Neskuchnyi Garden, Moscow (O/L, 71 x 118 cm, 800.000-1.200.000 libras) de Aleksei Bogoliubov, oficial de Marina, especializado en la pintura de asuntos marítimos y profesor del emperador Alejandro III. O una pareja de Ivan Aivazovsky:
Survivors of a shipwreck on a rocky path (O/L, 1868, 62 x 75,5 cm, 250.000-350.000 libras) y On the coast at night (O/L, 1875, 62,2 x 94 cm, 200.000-300.000 libras). De este autor, Sotheby’s propone un luminoso Pushkin and Countess Raevskaya by the sea near Gurzuf and Partenit (O/L, 1886, 80 x 104 cm, 1.200.000-1.800.000 libras). O de Vladimir Davidovich Baranov-Rossine, Motherhood (O/L, 1910, 144 x 112 cm, 1.200.000-1.800.000 libras). Veremos cómo responden las nuevas fortunas rusas a esta abundante e interesante oferta.
Mientras tanto, en nuestro país sobresale la cita de Sala Retiro el día 10. Especial importancia tienen los lotes de pintura antigua, con cuatro obras sobresalientes. La primera de ellas es una Guirnalda de flores con escena de la Historia de Josué (O/L, realizado hacia 1628, 85 x 106 cm) de Juan van der Hamen. El precio de salida será de 360.000 euros; se acerca, por tanto, a la estimación de Vendedora de pescado (O/L, 117,5 x 102 cm) que ofreció Ansorena en abril pasado, pero para la que no encontró comprador. Esta guirnalda fue descubierta por el profesor William Jordan en Madrid en 1963 junto a otras dos de medidas y asunto similar, fechadas en 1628, y que están en el Hood Museum of Art, Dartmouth College, Hanover, New Hampshire, y en el Meadows Museum, Southern Methodist University, Dallas. Sin embargo, la presente es la única que conserva la escena bíblica -que a su vez sustituía en las tres guirnaldas a las imágenes de tres santas-, por lo que tiene un interés muy superior.
Del gran escultor barroco Pedro de Mena,
una fantástica talla sobre madera de la Virgen Dolorosa (busto: 51 x 23 x 58 cm, peana: 25 x 30 x 60 cm) en 36.000 euros. No está en perfecto estado, como muestra la fotografía, pero la salida parece atractiva para este tipo de piezas de calidad y que casi nunca salen al mercado; en ese sentido, una oportunidad que deberán valorar los coleccionistas de escultura antigua.
Además, un par de Bodegones de caza (O/L, 80 x 63 cm cada uno) atribuidos al pintor del
siglo XVIII Bartolomé Montalvo, de factura un tanto tosca para lo que nos tiene acostumbrados, y algo oscuros. El precio de salida, 20.000 euros. Y, por último, una fantástica tabla del banco de un retablo (temple y óleo sobre tabla, 60 x 154 cm, 180.000 euros) atribuida al Maestro de los Arcos. Con un estilo gótico pero pleno de realismo ya en muchos detalles, las cuatro figuras de los personajes del Antiguo Testamento -Isaías, Salomón, David y Abraham- muestran una mano con calidad, tanto en el dibujo como en el color.