Mercado de arte

El arte contemporáneo como refugio

Detalle de White center yellow, pink and lavender on rose, de Mark Rothko. Sotheby's

Los datos de las ventas de Barceló, Valdés, Tápies o Uslé muestran la revalorización de sus piezas en estos últimos diez años.

Detalle de White center yellow, pink and lavender on rose, de Mark Rothko. Sotheby's 

 

Tras años de crecimiento económico, con mayores o menores aciertos por parte de los distintos gobiernos de turno, hemos entrado no sólo en una fase de recesión sino en una posible crisis de confianza en el sistema, que preocupa mucho más a los expertos.

Y aunque los primeros signos llegaron hace más de un año desde Estados Unidos, la situación no ha golpeado en nuestro país hasta poco antes del verano. El mercado del arte en España sintió ya ese zarpazo en sus subastas de comienzo y mediados de año, y los pobres resultados de las ferias y subastas de estos últimos meses –eco lejano y tardío de las internacionales, que han sabido aguantar mejor gracias a las importantes obras vendidas a coleccionistas del Este y del continente asiático- han terminado por confirmarlo. Quizá la última subasta importante, Mark Rothko, White center (Yellow, pink and lavander on rose), 1950. Sotheby'scon grandes números, fue la del magnífico vendedor Damien Hirst que supo anticiparse a los tiempos, en septiembre pasado en Sotheby’s Londres…

Hablar de rentabilidad en el arte es casi un lugar común. Deberíamos medir siempre  cotizaciones a medio plazo, por encima de los altibajos del mercado y de las modas; lo contrario podría ser humo y, en último término, negligencia. Y aunque es cierto que diez o quince años son todavía pocos, hemos querido tomar el pulso a algunos de los grandes artistas españoles de los últimos años, basándonos en datos del mercado nacional e internacional, sabiendo que muchos otros se quedarían en el tintero…

El pasado año pudimos comprobar de una manera palpable la revalorización en términos absolutos de una oba, cuando Sotheby’s Nueva York, en mayo de 2007, consiguió la venta más cara de la historia de una pintura realizada tras la Segunda Guerra Mundial al adjudicar por 65 millones de dólares (sin comisiones; 48.002.500 euros; 72.840.000 dólares o 53.700.000 euros con comisiones) White center (Yellow, pink and lavander on rose) (O/L, 1950, 205,8 x 141 cm) de Mark Rothko. El subastador y director del departamento de arte contemporáneo Philip Guston, Beggar’s Joys, 1954-55. Sotheby'sde Sotheby’s, Tobías Meyer, señaló que “cada gran artista tiene una obra por la que es reconocido, y en el caso de Rothko, es ésta”. La pintura fue comprada en 1960 por 8.500 dólares por el banquero Rockefeller y estuvo colgada durante años en su oficina en el céntrico Rockefeller Center de Manhattan.

Otro ejemplo de ello: este noviembre pasado, sin ir más lejos, hemos podido contemplar en Sotheby’s Nueva York, cómo una obra de Philip Guston, Beggar’s Joys, 1954-55 (O/L, 181 x 173 cm, de la Boris Leavitt Collection), comprada hace ahora doce años -en noviembre de 1996- por 1.550.000 dólares (sin comisiones) en Christie’s Nueva York, ha sido vendida por 9.000.000 dólares (10.162.500 dólares con comisiones),  estableciendo un nuevo récord mundial. Aunque se esperaba una venta por valor de 15 millones de dólares, la revalorización que se ha producido en la obra ha sido, pues, espectacular.

Son casos extremos, quizá pueda decir alguno. Es cierto; revalorizaciones tan señaladas sólo se dan en las piezas más importantes de los artistas más buscados y cotizados.

Pero tampoco hace falta irse a esas piezas tan destacadas. En nuestros artistas más internacionalesAntoni Tàpies, Blau amb quatre barres roges, 1966. Christie's se puede observar el mismo proceso, aunque a escala menor.

El primer ejemplo neto lo tenemos en una obra del catalán Antoni Tápies. En junio de este mismo año, Christie’s Londres vendió por 400.000 libras (481.250 libras con comisiones, 505.600 euros) Blau amb quatre barres roges (Óleo y arena/L, 1966, 169,9 x 195,3 cm). El propietario la había comprado en junio de 2000, en la misma casa y pagó por ella las 250.000 libras de la adjudicación más la comisión. Resultado neto: una diferencia de 150.000 libras, entre las adjudicaciones, en apenas ocho años, sobre un valor de 250.000.

Sin duda ninguna, uno de los grandes artistas del momento es Miquel Barceló, y no sólo por la traída y llevada cúpula… Vayamos a los números de las ventas. Su Bibliotheque avec Poe Miquel Barceló, Bibliotheque avec Poe, 1983. Christie's(Tm/L, 1983, 140 x 200 cm) se adjudicó en Christie’s Madrid en octubre de 2006 por 1.100.000 euros (sin comisiones; 742.500 libras; est.: 220.000-320.000 euros); y creo que dará la medida correcta la venta en Sotheby’s Londres en junio de 2000 por 65.000 libras (sin comisiones; 104.260 euros) de Bibliothèque avec bougie (Tm/L, 1985, 294 x 203 cm), de año muy cercano y medidas similares.

Un ejemplo, más claro aún: el caso de Olivas negras (Tm/L, 1988, 200 x 300 cm). Se pagaron por la obra en diciembre de 1999 en Sotheby’s Londres, 75.000 libras (sin comisión; 118.814 euros), apenas el precio bajo de la estimación (70.000-110.000 libras), lo que habla de que pocas personas debieron pujar por él; era quizá autor poco valorado aún, o desconocida la subasta de esta pieza que procedía de la colección de José María Cano, quien la había comprado en la galería de Bruno Bischofberger unos años antes. Pues bien, apenas seis años después, en junio de 2006, la misma pieza alcanzó en Sotheby’s Londres las 220.000 libras (sin comisión; 322.256 euros). La rentabilidad de las 75.000 libras fue de algo más de 24.000 libras anuales…

Un ejemplo más: Déjeuner sur l’herbe II (Tm/L, 1988, 206 x 330 cm, estimación: 350.000-550.000 euros) se vendió en Christie’s Miquel Barceló, Déjeuner sur l'herbe II, 1988. Christie'sMadrid, en puja que todos recordamos, al Reina Sofía por 700.000 euros en octubre de 2007 (816.250 euros con comisiones incluidas); un cuadro similar como L’horizon chimérique (Tm/L, 1989, 230 x 285 cm, estimación: 30.000-40.000 libras) subió hasta las 55.000 libras (sin comisiones; 83.984 euros) en Christie’s Londres en junio de 1999; ocho años, y muchos euros, de diferencia…

Manolo Valdés es otro de los artistas nacionales que tenemos que tener en cuenta en este breve estudio. Aupado por la galería Marlborough, su obra mejor y más buscada por Manolo Valdés, Matisse como pretexto, 1988. Christie'slos coleccionistas es, generalmente, la de finales de los años ochenta y comienzo de los noventa; como botón de muestra, su Matisse como pretexto (Tm/L, 170 x 242 cm) de 1988 alcanzó la cifra récord el pasado octubre en Christie’s Madrid de 420.000 euros (sin comisiones; 505.000 euros con ellas). Justo un año antes, en la subasta de Christie’s Londres de octubre de 2006, se pagaron 130.000 libras (sin comisiones; 193.102 euros) por Portrait of a lady (Tm/L, 1989, 190 x 115 cm), mientras en la misma casa en su sede madrileña, Las tres gracias (Tm/L, 1990, 186 x 120 cm) se adjudicaba por 160.000 euros (sin comisiones). Apenas unos meses antes, en junio, en Christie’s Londres se volvió a ver cómo Figura con falda negra (Tm/L, 1992-1993, 196 x 130 cm) superaba la estimación y alcanzaba las 130.000 libras (sin comisiones; 189.917 euros).

Obras de estos años y tamaños, se vendieron en otros precios allá por los años noventa… Mickey Mouse (Tm/L, 1989, 228,5 x 183 cm, estimación: 30.000-60.000 libras) se adjudicó por 42.000 libras (sin comisión; 66.007 euros) en Christie’s Londres en febrero de 2001, no hace tanto tiempo…  En diciembre de 1999, Castellana 150 remató por 39.042 euros (sin comisiones) un fantástico Zurbarán como pretexto (Tm/L, 1988, 240 x 180 cm). Y en noviembre de 1997, Ribera como pretexto (Tm/L, 1988, 270 x 140 cm) alcanzó los 25.419 euros (sin comisiones) en Sotheby’s Madrid.

Obra menor en calidad, interés y tamaño: en abril de 1999 Sotheby’s Madrid vendió por 25.227 euros (sin comisiones) Doña Mariana con lunares (O/L, 1982, 130 x 81 cm), pero en Durán, en octubre de ese año, no hubo comprador para La carta (O/L, 1983, 121 x 75 cm), que salía a pujas por unos escasos 6.000 euros…

Un último autor, del que el mercado ha visto cómo sus precios se disparaban en estos últimos cinco años: Juan Uslé. Nacido en Santander en 1954 y casado con Victoria Civera, pronto se Juan Uslé, Soñé que revelabas IV, 2000. Alcaláestablece en Nueva York y expone en importantes galerías.

Los datos también son concluyentes. En diciembre de 2006, Segre remató por 15.000 euros (sin comisiones) Saki (Tm/L, 1990, 198 x 132 cm), una pieza de interés menor. Sin embargo, en octubre pasado se vendieron dos grandes obras: Soñé que revelabas IV (Tm/L, 2000, 274 x 203 cm) salió a pujas por 70.000 euros, y se adjudicó por 90.000 euros (106.704 euros con comisiones) en Alcalá Subastas. Christie’s Madrid, pocos días antes, había visto cómo Nudo suelto (Tm/L, 2000-2001, 203 x 274 cm) se adjudicaba por 160.000 (sin comisiones; 193.000 euros todo incluido), tras superar con creces la modesta estimación de 50.000-80.000 euros, convirtiéndose así en su obra mejor pagada en subasta.

Pues bien, Juan Uslé, Nudo suelto, 2000-2001. Christie'sen octubre de 2000, en Sotheby’s Londres Verde cruzado (O/L, 1990, 198 x 112,5 cm, estimación: 10.0000-15.0000 libras) se adjudicó por debajo de la estimación, por 8.000 libras (sin comisión; 13.562 euros). Ese mismo mes, Untitled, Negro-Williamsburg (O/L, 1987, 200,5 x 282 cm) subió en la misma subasta hasta las 6.500 libras (sin comisión; 11.019 euros). Poco antes, en julio de 2000, Briest París vendió por 22.868 euros L’Observatoire (O/L, 1988, 244 x 244 cm); tan sólo un mes antes, en Sotheby’s Londres Blow-up (Tm/L, 1992, 112 x 198,5 cm) se había rematado por 24.000 libras (sin comisión; 38.496 euros), doblando la estimación de 12.000-18.000 libras. Lejos quedan los 160.000 y 90.000 euros de las referencias citadas.

Para tamaños menores. Octavio nivel (Tm/L, 1995, 45,8 x 30,5 cm; estimación 15.000-18.000 dólares) se adjudicó por 22.500 dólares (sin comisión; 15.921 euros) en septiembre en Sotheby’s Nueva York; y Untitled (Tm/L, 2005-2006, 57 x 40 cm, estimación: 10.000-15.000 libras) en febrero alcanzó en Christie’s Londres las 14.000 libras (sin comisión; 18.768 euros). En Ansorena en noviembre de 2006 se pagaron 8.500 euros (sin comisiones) por Non metro (Tm/L, 46 x 31 cm). Y las semanas pasadas, hemos podido contemplar cómo en Feriarte, algunas galerías tenían obra de este último tamaño, y por una buena pieza pedían ya 32.000 euros…

Sin embargo, allá por octubre de 1999, en Fernando Durán se pagaron 4.205 euros (sin comisiones) por Williamsburg bridge (Tm/L, 1991, 46 x 30,5 cm), o en Sotheby’s Madrid en abril de ese mismo año, quedó desierto Duda 6 (Tm/L, 1990, 56 x 41 cm) con una estimación prevista de 4.150-6.000 euros, y Mar de Garnet (Tm/L, 1988, 94 x 305 cm, estimación: 7.200-10.200 euros) se vendió por 5.406 euros (sin comisiones). Si retrocedemos más aún en el tiempo, Sotheby’s Madrid en febrero de 1994 remató por 3.790 euros Sobre la A (O/L, 1981, 131 x 97 cm).

Se quedan en el tintero autores como Eduardo Chillida, Antonio Saura o Manolo Millares, por citar sólo tres nombres significativos de la vanguardia española. Pero hay que acotar el estudio.

La situación actual presenta, sobre todo, incertidumbres. Y dada la situación, hay que replantearse los precios de venta, teniendo como referencia de mercado no las ventas de estos últimos dos o tres años sino las de años anteriores; y quien no quiera aceptarlo no venderá sus obras. Es necesario el reajuste, aunque algunos parezcan no enterarse.

No obstante, como pretendemos mostrar con este artículo, si tomamos en cuenta estos datos objetivos del mercado, y de estos artistas, podemos confirmar el valor refugio a medio-largo plazo que se atribuye habitualmente al arte.

El arte es algo que se puede tocar, palpar y, como tal -a pesar de los vaivenes del mercado en estos últimos tiempos, de la cacareada posible crisis del sistema, y de que nadie sabe qué puede ocurrir en el futuro-, tiene un valor intrínseco que está por encima de las modas y del momento, que permanece y que se revaloriza, con mayor o menor velocidad sobre los artistas que son buenos y aceptados como tales por casi todo el mundo. Eso sí, como en toda inversión, lo importante es qué se compró, y no tanto por cuánto se vende sino por cuánto se compró.

 

Publicado por Daniel Díaz en La Gaceta de los Negocios el sábado 20 de diciembre de 2008.