El “billete” de Romero de Torres sale a pujas en Sotheby’s Londres junto a otras 88 piezas de artistas españoles
En medio de las subastas neoyorkinas de arte impresionista y moderno de esta semana, y las de posguerra y contemporáneo de la que viene, Sotheby’s Londres ofrece el miércoles día 14 una más que interesante selección de piezas españolas en su subasta de arte dedicado al siglo XIX.
Serán 89 los lotes que salgan a subasta, con el acento puesto
en la obra de los pintores finiseculares catalanes y valencianos, aunque hay, como es lógico también, vascos y andaluces.
La obra emblemática de la subasta, portada del catálogo, es un magnífico retrato de María Teresa López González titulado Fuensanta (O/L, 100 x 80 cm), de Julio Romero de Torres. Realizado en 1929, un año antes de la muerte del pintor, es una imagen emblemática para los españoles pues vieron desde 1953 esta imagen durante muchos años en el reverso de los billetes de cien pesetas. Con una estimación de 400.000-600.000 libras esterlinas (590.000-880.000 euros) es, casi con toda probabilidad, el cuadro de este pintor que sale con una estimación más alta.
Evidentemente, sólo los grandes cuadros del cordobés rondan estas cifras: el pasado año, en la misma subasta, Nieves (O/L, 70,5 x 91 cm) se adjudicó en 411.200 libras (unos 604.464 euros); Mujer asomada a la puerta del jardín (O/L, 1902, 73,5 x 48 cm) se vendió en 549.600 euros (la estimación era de 200.000-300.000 euros) en Christie’s Madrid, en octubre de 2005; y el cuadro más caro hasta ahora, dos desnudos femeninos tardíos (de hacia 1925-26) titulados Rivalidad (O/L, 170,2 x 139,7 cm), alcanzó las 556.650 libras (unos 818.275 euros) en Sotheby’s Londres, en noviembre de 2002.
Por la
parte vasca y gallega, apenas tres obras: un magnífico retrato de La señora de Atucha (O/L, 141 x 139 cm; 60.000-80.000 libras, 88.000-118.000 euros), pintado en París en 1917 por Ignacio Zuloaga, auténtico derroche de calidad en los colores y que, a pesar de ser un retrato, debería subir; una tardía, y más estática y tosca de lo habitual, escena de Campesinos vascos (O/L, 1955, 104 x 144,2 cm; 80.000-120.000 libras, 118.000-176.000 euros) de Valentín de Zubiaurre; y Orando a la dolorosa (O/L pegado a tabla, 100 x 80 cm, 80.000-120.000 libras, 118.000-176.000 euros), de hacia 1949, del gallego Fernando Álvarez de Sotomayor, del que este tipo de representaciones son especialmente buscadas.
El grupo más interesante es el catalán, con obras de Mir, Rusiñol, Casas, Anglada-Camarasa, Meifrén, Togores o Gimeno. No hay una obra que destaque sobremanera, como en el año pasado. De Rusiñol, dos obras importantes con sus juegos típicos de luz por medio de un
paisaje muy contrastado titulado Vista de Gerona II (O/L, 99 x 125,5 cm, 120.000-180.000 libras, 176.000-264.000 euros) pintado en 1918, y un patio interior con Lavanderas de la Barceloneta (O/L, 75,5 x 115 cm, 100.000-150.000 libras, 147.000-220.000 euros). Recuerdan, sin duda, a las dos que se vendieron en la subasta del pasado año: Jardí de Muntanya, Sa Coma IV, en 840.188 euros, y L’abia en 124.320 euros.
Del otro gran paisajista catalán, Joaquín Mir, una colorista y ya muy abstracta visión de Santa María, Maspujols (O/L, 91 x 100,5 cm, 150.000-250.000 libras; 220.000-366.000 euros), de Tarragona, donde estuvo viviendo de 1905 a 1914. Pintor que sigue revalorizándose, en octubre del pasado año en Christie’s Madrid, su Cantador de peixs (101 x 101,5 cm) de 1923 se adjudicó
en 224.800 euros; y, desde luego, sus paisajes son más buscados.
Dos importantes obras Eliseo Meifrén: Evening light, Pontevedra (O/L, 124,5 x 150,5 cm, 60.000-80.000 libras, 88.000-118.000 euros) y Pesqueros al atardecer (127 x 148,5 cm, 100.000-150.000 libras, 147.000-220.000 euros). Ambas son ambiciosas vistas de mar, con distintos tonos lumínicos y semejante pincelada amplia; deberían subir alguna puja.
De Anglada-Camarasa nos ofrecen tres obras menores: un Joven bajo la parra (59 x 48 cm, 40.000-60.000 libras, 59.000-88.000 euros) y dos paisajes: Paisaje con nubes (O/T, 38 x 39,5 cm,
40.000-60.000 libras, 59.000-88.000 euros) y Alquería (de Mallorca, hacia 1920-23, O/L, 31 x 44,5 cm, 60.000-80.000 libras, 88.000-118.000 euros).
Se quedan en el tintero una luminosa Vista de Madrid desde el Manzanares de Joaquín Sorolla, las exquisitas obras de pequeñas dimensiones de Mariano Fortuny a precios muy atractivos; la pintura andaluza, con el Patio de Manuel García y Rodríguez, el Patio de la Alhambra de José Villegas; los valencianos con obras de Mongrell y tablitas de Sorolla; o la gran Alegoría de Carmen, de Beltrán Massés.