Mercado de arte

Damien Hirst o la vida, la muerte, la religión y otras obsesiones

Sotheby’s Londres ofrece la semana que viene más de 50 obras del énfant terrible Damien Hirst en una de las subastas más esperadas y discutidas de la temporada

 

Publicado por Daniel Díaz en La Gaceta de los Negocios el sábado 13 de septiembre de 2008.

 

Beautiful Inside my Head Forever es el título de la licitación que tendrá lugar los próximos días 15 y 16. Y la mayor parte del mercado mundial estará pendiente de sus resultados puesto que Damien Hirst, nacido en Bristol en 1965 y antiguo componente del movimiento del publicista luego galerista Saatchi, Young British Art, es uno de los artistas vivos más cotizados del momento (9.652.000 libras se pagaron en Sotheby’s Londres en junio de 2007 por una vitrina repleta de pastillas titulada Lullaby spring), y uno de los más controvertidos, sin duda.

Como todos los aficionados sabrán, una de sus obras más conocidas fue el famoso tiburón gigante de más de cinco metros metido y conservado en una vitrina llena de formol; su título: The Physical impossibility of Death in the Mind of Someone Living, 1991 (La imposibilidad física de la muerte en la mente de alguien vivo).

Y, en los años siguientes, ha continuado realizando obras en una línea similar con juegos de palabras y objetos descontextualizados como corderos crucificados, atractivas mujeres diseccionadas o vitrinas llenas de fármacos, diamantes o colillas de cigarrillos.

En el fondo, se trata de retomar las preocupaciones más profundas de todo artista y revisitarlas con los nuevos medios técnicos y un lenguaje cercano al de la publicidad, que el gran público entiende mejor. Y así, la anatomía, la medicina y sus ilusorios remedios de fármacos o píldoras, el tabaco o las células cancerígenas nos plantean las preguntas sobre la muerte y nuestra escasa perdurabilidad en lo material -el cráneo humano de diamantes es una terrible evidencia- frente a lo espiritual; la religión, la aparente muerte de Dios y sus sustitutivos divinizados en nuestro mundo, etc.

Así, The golden calf (El becerro de oro), 2008 (becerro, oro, vidrio, acero y silicona en una solución de formaldehído, con un pedestal de mármol de Carrara, 215,4 x 320 x 137,2 cm; con el plinto: 398,9 x 350,5 x 167,6 cm), con claras las referencias bíblicas, se ofrece con una estimación entre 8-12 millones de libras esterlinas, mientras The kingdom (El reino), 2008 (Tiburón tigre, vidrio, acero y silicona en una solución de formaldehído, con un pedestal de mármol de Carrara, 130,6 x 383,6 x 141,8 cm; con el plinto: 214 x 383,6 x 141,8 cm), eco material de su conocida obra, entre 4-6 millones.

Además de las obras en formol, hay vitrinas con fármacos (End of the line, 2008, 182,9 x 274,3 x 29,4 cm, 1,5-2 millones), colillas (The abyss, 2008, 236,1 x 470,2 x 10 cm , 1,2-1,8 millones) o diamantes (Fragments of paradise, 183,3 x 275,5 x 10 cm, 1-1,5 millones), o sus típicas mujeres diseccionadas (Anatomy of an angel, 2008, mármol de Carrara, 1/3 + PA, 187 x 98 x 78,5 cm; 1-1,5 millones), o sus óleos de muerte (Twenty-nine pills, 2008, O/L, 228,6 x 182,9 cm, 400.000-600.000) y de vida (The rose window, Durham Cathedral, 2008, Tm/L, 270 cm, 700.000-900.000).

Y es que ni Hirst, autor intelectual de cada obra, ni la factoría de los cerca de 120 empleados que llevan a la práctica sus inmaculados y calculados diseños, dejan de interrogarse.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *