Una parte importante de los lotes del siglo XX encontraron comprador en la licitación del 1 de julio.
Publicado por Daniel Díaz para la web de Ars Magazine el 3 de julio de 2014.

Como es bien sabido, la escultura no tiene una salida fácil en el mercado secundario. Precisamente por ello, todo hay que decirlo, hubo cierta sorpresa cuando se adjudicaron varios lotes. El más importante fue el bronce y latón, pieza única, de Anthony Caro titulado
The conjurer, 1990 (lote 183), que subió de 20.000 a 22.000 euros. Más lucha hubo, como era previsible, por el
Espectador de espectadores, 1972 (159) de Equipo Crónica; escultura en poliéster de 100 ejemplares, el que se ofrecía estaba en muy buen estado de conservación, y de los 7.000 euros de la salida terminó adjudicándose por 11.000 euros. Apenas unos lotes antes (153), el pequeño bronce edición múltiple de mil ejemplares, Lady Tenerife, 1970-71, de Martín Chirino, se había vendido por la salida, 4.000 euros. No hubo, en cambio, interesados en las de Mascaró (174 por 5.500 euros) y Chema Cobo (175 por 28.000 euros). Leer más.