Entre los españoles, destacaron las ventas de Antonio López, Óscar Domínguez o Julio Romero de Torres, además de los dibujos de Goya.
Publicado por Daniel Díaz en La Gaceta de los Negocios el sábado 2 de agosto de 2008.
Con la conclusión de la licitación en Fernando Durán se puede decir que ha finalizado la temporada para el mercado del arte. Las galerías, anticuarios, casas de subastas y demás empresas del sector se toman unos día de vacaciones para descansar, hacer la valoración del año, y pensar la estrategia de la temporada próxima, que se avecina difícil para el sector
español. Repasemos, mientras tanto, las grandes ventas de estos últimos meses.
Sin duda, debemos comenzar por Francis Bacon pues es el gran triunfador de la temporada. Una de las mejores obras del artista que quedaba en manos privadas era el Triptych, de 1976. 86.281.000 dólares debió pagar Abramovich en la subasta de Sotheby’s Nueva York de mayo para hacerse
con la pieza, estableciendo un nuevo record de venta tanto para el artista como para una obra de arte contemporáneo; los 28.041.000 dólares pagados en Christie’s el día anterior el día anterior por Three studies for self-portratit quedaron como insignificantes.
Mostrando su fuerza, en julio hubo también buenas ventas suyas: Christie’s remató Three studies for a self-portrait, 1975, en 17.289.250 libras, y
en Sotheby’s el espléndido Study for head of George Dyer, 1967, llegó hasta los 13.761.250 libras, aunque algo lejos aún del vendido en 19.956.500 libras en febrero: Study of nude with figure in a mirror, 1969. Como se puede observar, es uno de los autores más buscados y cotizados.
Al igual que Bacon, Mark Rothko es otro de los modernos
consagrados. El abstracto americano no se quedó lejos, y su rojo y amarillo Nº 15, 1952, fue vendido en Christie’s por 50.441.000 dólares, su segunda mejor venta, lejos aún del adjudicado en mayo de 2007 en Sotheby’s y que perteneció a Rockefeller: 72.840.000 dólares por White center (Yellow, pink and lavander on rose), 1950.
Comienza a rondar peligrosamente estas cifras Lucian Freud. Todavía está en la memoria de todos los inversores la venta por 33.641.000 dólares del inmenso desnudo sobre el sofá de Benefits Supervisor Sleeping, 1995,
que fue el récord pagado por una obra de un artista vivo. Y aunque en noviembre pasado se adjudicara por 13.361.000 dólares Ib and her husband, queda patente la atracción de su pintura para los inversores. Es la ley de la oferta y la demanda, donde también entran nombres propios como Koons, Hirst y demás artistas contemporáneos.
En pintura impresionista, destacó la venta en Christie’s en julio de Le bassin aux nymphéas, 1919,
de Claude Monet. De los 18-24 millones de estimación, se disparó hasta alcanzar la nueva cifra récord del artista en subasta, 40.921.250 libras (51.683.539 euros).
En nuestro país, el panorama cambia radicalmente pues apenas ha habido transacciones importantes; de hecho, ninguna se ha acercado a las de diciembre pasado del cordobés Julio Romero de Torres. Recordemos que Carmen de Córdoba
fue adjudicada en Sala Retiro por 425.000 euros -la obra más cara del año-; Camino de las bodas se vendió en Durán por 390.000 euros (comisión ya incluida); y en 190.000 euros se remató en Fernando Durán Semana Santa. Retrato de Raquel Meller con mantilla, de hacia 1910. Muy lejos, por tanto, de aquella venta histórica venta en Sotheby’s Londres en noviembre de su Fuentasanta , por 1.173.375 euros,
comisión incluida.
Y, aunque su obra ha sido vendida en el extranjero, debemos reseñar dos importantes ventas de artistas españoles en los últimos meses. Nos referimos, en primer lugar, a la fantástica tabla de Antonio López, Madrid desde Torres Blancas, 1976-1982, que fue adjudicada por 1.385.250 libras (1.744.030 euros, comisión incluida). De esta forma, se convierte en la pieza más cara vendida en subasta (Christie’s Londres, junio de 2008) de un artista español vivo.
Y, en segundo lugar, a los tres dibujos procedentes de una colección Suiza de Francisco de Goya vendidos por más de cinco millones de euros
también en julio pasado en Christie’s Londres. Bajar riñendo o Visión de bajar riñendo se vendió por 2.281.250 libras (2.862.969 euros); pasa a ser la obra de Goya sobre papel más cara superando los 2,16 millones pagados por el Museo del Prado por el Toro mariposa en diciembre de 2006. El alguacil Lampiños cosido dentro de un caballo se remató en 769.250 libras (965.409 euros), y Arrepentimiento por 959.650 libras (1.204.361 euros).
Por último, destacó también la venta en julio en Christie’s Londres del cuadro de Óscar Domínguez, Máquina de coser electro-sexual adjudicado nada menos
que por 1.497.250 libras (1.891.027 euros), nuevo récord del artista.
En resumen: como se puede observar, el mercado internacional sigue en alza; el nacional, ha bajado muchos enteros tanto en obra ofrecida como en comprada.
Les esperamos a la vuelta de las vacaciones, con las subastas de inicio de temporada en los primeros días de septiembre, y con la mirada puesta en Londres donde Sotheby’s ofrecerá los días 15 y 16 una selección de obras nuevas de Damien Hirst bajo el nombre Beautiful Inside My Head Forever, que comprende o bras de los últimos dos años: desde monumentales esculturas en formol a nuevas pinturas que desarrollan los temas conocidos del artista tales como las mariposas, las células cancerigenas y las pastillas. Sin duda, una cita que no conviene perderse. Buen verano.