Subasta de grabados en Christie’s Londres y de pintura en Ansorena
Queda apenas una semana para cerrar la temporada, pero hay todavía un par de eventos interesantes de cara a nuestro mercado de arte. Son las subastas del día 18 de Christie’s Londres, obra gráfica y múltiples, y de
Ansorena, en nuestro país.
La londinense es una subasta sin piezas extraordinarias, pero como suele ocurrir en esta importantes casa siempre hay algo interesante. Las dos piezas más destacadas, entre las 490 que presenta, son un grabado sobre madera de recuerdos vorticistas de Edward Wadsworth: S. S. Jerseymoor (20.000-30.000 libras esterlinas de estimación), y una serigrafía firmada en 1964 de Richard Hamilton: I’m dreaming of a white Christmas (la misma estimación). Son obras de coleccionista, sin duda.
Un poco por debajo en el precio estimado, un conocido aguafuerte de Picasso: Picasso, son Oeuvre, et son Public, el primero
de la llamada Suite 347, serie realizada entre el 16 de marzo y el 5 de octubre de 1968 y compuesta por 347 estampas en la que aparece toda la imaginería del genio malagueño: el público, sus maestros, las corridas de toros, el flamenco, La Celestina… (15.000 – 25.000). Y una siempre atractiva, desde su creación por Andy Warhol, serigrafía de Mao, de 1972 (80/250, 91,5 x 91,5 cm, 10.000-15.000). Completarían la oferta grabados de Chagall, Lichtenstein, Hodgkin, Dalí, Moore, etc.
La de Ansorena no es la típica de fin de temporada pues hay varias obras que sorprenden por su calidad. La más destacada quizá sea una Crucifixión sobre papel de Antonio Saura, que aparece como Sin título.
Fechada en 1963 es un magnífico ejemplo de su expresionismo, con una técnica mixta (óleo y acrílico) de una calidad muy superior a las que suelen verse. Obra para paladares exquisitos de Saura, sale ya a un precio ajustado (66.000 euros).
Hay, además, dos interesantes conjuntos: el de grabados de Julio Prieto Nespereira y el de obras sobre papel de su primera época, antes de El Paso, de Manolo Millares. Junto a dos sencillos dibujos y cuatro acuarelas clásicas, destaca una con ecos surrealistas portada de un disco de su hermano: Agustín en Canarias (18.000 euros) y una Abstracción de 1965/1966 (Tm/papel, 12.000 euros).
No debemos olvidar, dos obras de Botero (un atípico óleo sobre cartón de 1959 y un dibujo de 1966), una marisma de 1945, Paisaje valenciano,
de Francisco Lozano, un collage de Esteban Vicente (Primavera series. Red Form, 35.000 euros) y un César Manrique de primera época (5.000 euros).
Remates
El 5 de julio fue la licitación de Christie’s Londres de pintura antigua. Destacamos la venta de A saint holding a cross (O/T, 49,8 x 37,8 cm), de José de Ribera, en 1.272.800 euros; y de The Inmaculate Conception, a modello (O/L, 38,7 x 29,2 cm), de Bartolomé Esteban Murillo en 177.600 euros.
En Christie’s Londres, en su subasta del día 10, dos compradores hicieron magníficas compras: Pelusillas de 1994 (Vinilo y óleo sobre lienzo, 30,5 x 45,7 cm), fechado en Nueva York, de Juan Uslé, se remató en 16.800 dólares,
superando la estimación de 7.000-9.000 dólares. Y Untitled de 1989 (acrílico y grafito sobre papel, 73 x 54,6 cm) de José María Sicilia se adjudicó en 7.800 dólares, por debajo de la estimación de 8.000-12.000 dólares.
En la licitación de Durán del día 10, cuatro destacados: de Francisco Arias, el remate en 3.260 euros de Ávila ( 54 x 65 cm) y de Mujer en el balcón (61 x 81 cm) en 2.960 euros (buenas compras, calidad a bajo coste); de Antonio Guijarro, un Bodegón (45 x 54 cm), que subió en 2.000 a 4.740 euros; y Helsinki (aguafuerte, 43/50, 20,5 x 12 cm) de Eduardo Chillida, en 2.000 euros.
Fernando Durán, por su parte, también obtuvo algunas buenas ventas. No se vendió El espigón, de Menchu Gal, pero sí sus otros
acompañantes: Camino nevado, en la salida (16.000 euros), y La ría y el mar (acuarela, 5.500 euros). La mayor parte de la pintura del siglo XIX quedaba sin comprador (García y Ramos, León Garrido, García y Rodríguez, etc.). Horas bajas para la pintura preciosista de fines del siglo XIX.
En cambio, en pintura antigua sí que hubo buenas ventas: los Bodegones de flores, de José de Arellano subieron una puja y se remataron en 80.000 euros; el Martirio de san Lorenzo, de Alonso del Arco, a pesar de ser una pieza de calidad, se adjudicó en 3.750 euros, tan sólo una puja más de la salida, al igual que la pareja de retratos atribuidos a José Camarón en 5.500 euros.