Tras la polémica por las galerías excluidas, la internacionalización de la feria facilitaría las transacciones de arte
Apenas un mes y dará comienzo la mejor feria de arte contemporáneo en España y la más esperada por coleccionistas, galeristas e instituciones: ARCO. La Feria Internacional de Arte Contemporáneo, del 13 al 18 de febrero, alcanza su 27ª edición, con Lourdes Fernández al frente de la misma y con unas cifras, en ventas, visitantes, expositores, etc. que se superan año tras año.
Esta vez la selección final, tras el aumento a 594 solicitudes de participación, incluye 298 galerías de 34 países, de las que 221 son extranjeras y 73 españolas. Esta reducción de representación española respecto al pasado año -del 40 al 30%- ha producido más de una queja en los galeristas afectados puesto que para muchos ir a ARCO significa salvar la temporada no sólo por las ventas que puedan hacer sino por los contactos con coleccionistas españoles y extranjeros que se irán concretando en ventas a lo largo del año.
La respuesta de Lourdes Fernández -en la rueda de prensa del jueves insistió en ello una vez más- es que ” el criterio fundamental del comité es la calidad basándose en una demanda cada vez más internacional”. Y, aunque efectivamente el criterio pueda tener cierto subjetivismo, si comparamos la feria con otras internacionales de calidad indiscutible como la londinense Frieze donde sólo hay un 7% de galerías británicas o con la todopoderosa de Art Basel donde sólo un 12% son suizas, parece que el proceso de calidad de cara al mercado va unido a la internacionalización.
Como decía uno de los integrantes del Comité de ARCO, el galerista Miguel Marcos, “se trata de que ARCO sea cada vez más internacional y más competitivo. Y para ello no hay cuotas autonómicas o de países; en todo el mundo es así. Si vienen buenas galerías, vendrán buenos coleccionistas a comprar”. “Lo único que nosotros queremos, añadió Lourdes Fernández, es hacer de ARCO una gran feria, promocionar el coleccionismo y el arte, lo que, al fin y al cabo, beneficiará a Madrid y a todo el país”.
Polémicas aparte, la feria presenta en los nuevos pabellones 12 y 14 un nuevo formato en cinco secciones, con Brasil como invitado de honor y con un intenso y ambicioso programa de exposiciones y conferencias en Madrid en esa semana. Además del tradicional PROGRAMA GENERAL, las galerías presentarán en ARCO 40 creaciones de los últimos tres años, con un máximo de tres artistas por galería en 40 m² aprox.; en SOLO PROJECTS estarán proyectos de un artista seleccionados por un equipo de comisarios internacionales; en EXPANDED BOX los proyectos relacionados con las nuevas tecnologías y el arte electrónico, con un amplio espacio para videoproyecciones de gran formato; y en PERFORMING ARCO abre una puerta para las performances u obras en vivo.
Cabe preguntarse si la crisis de la que tanto se habla últimamente afectará a esta feria. Según la directora de ARCO, el aumento del 15% en las ventas entre 2006 y 2007, con un volumen cercano a los siete millones de euros augura buenas ventas. José María Álvarez del Manzano, presidente de IFEMA, añadió que “en las pasadas ferias de nuestro recinto no se ha notado aún. Más que mostrar la crisis, se consolidará la feria”.