Mercado de arte

2006 el año de los récord

El mercado internacional se afianza y las obras de los grandes artistas se venden a precios cada vez más elevados

 

Publicado por Daniel Díaz en La Gaceta de los Negocios el sábado 30 de diciembre de 2006.

 

Si hubiera que resumir en un único concepto el año que concluye en el mercado del arte internacional probablemente la palabra empleada debiera ser fantástico. Y es que tanto el volumen de ventas como los récords de los distintos artitas han superado con creces las mejores expectativas. Sólo el dato de los 491.472.000 dólares de la subasta de Christie’s de Nueva York, en octubre, habla por sí mismo, pues pulverizó el anterior récord de venta que ostentaba Sotheby’s desde 1990, en 286 millones. Quizá, el dato económico de la ralentización del sector inmobiliario hace que aflore un mayor flujo de inversión en el arte, como modo de diversificación y seguridad a medio plazo, mayor que en la bolsa.

 

Lo más significativo ha sido el movimiento de puestos en el listado de los top ten. Y Picasso, que parecía hasta hace muy poco el rey absoluto, ha debido ceder el trono. De forma oficiosa -y a falta de confirmación oficial por parte de Sotheby’s, que sigue sin dar ninguna información-, el cuadroJackson Pollock Nº 5.1948 más caro sería el Nº 5. 1948 de Jackson Pollock, vendido en venta privada por 140 millones de dólares al magnate mexicano David Martínez. Su propietario, David Geffen -uno de los propietarios de Dreamworks-, habría vendido al cabo de un par de semanas en 137.500.000 dólares otra de sus joyas: Woman III (1952-53) del pintor holandés Willem de Kooning. Parece ser que Willem de Kooning Woman IIIcon estas dos operaciones querría adquirir un medio de comunicación y convertirse en magnate del cuarto poder.

De forma oficial -a pesar de ser venta privada-, el empresario del imperio de productos de belleza Ronald S. Lauder pagó por Adele Bloch-Bauer I de Gustav Klimt 135 millones de dólares, superando con creces los 104 millones de dólares que alcanzó en Sothbey’s Nueva York (mayo de 2004) el Niño con pipa, de Pablo Picasso, que fue récord absoluto en su momento. Este mismo año, dos obras más se han acercado a la barrera de los cien millones: Dora Maar au chat, de Pablo R. Picasso, vendido en Sotheby’s Nueva York en 95,2 millones de dólares, y el Retrato de Adele Bloch-Bauer II, de Gustav Klimt, en Christie’s Nueva York, en 87,9 millones de dólares. Por debajo de estas ventas, ya están Van Gogh, Gauguin y otras obras de Klimt; y sin llegar a los cuarenta millones de dólares, Kirchner, Cèzanne, Turner, Modigliani, etc. como se puede observar en el cuadro adjunto.

Lo que parece claro es que el arte se consolida como una forma de inversión bastante segura y con altas rentabilidades, y que el gusto -también a la hora de invertir- se va trasladando poco a poco de los impresionistas y post-impresionistas al siglo XX. Y dentro del siglo XX, o la abstracción americana o los pintores de entreguerras europeos.

 

Crece el mercado español

El mercado español sigue creciendo, mostrando una salud que parece correr pareja a otros sectores de nuestra economía como el inmobiliario o el bursátil, donde se siguen batiendo precios y marcas históricas. Sin disponer todavía de datos económicos oficiales, se puede hablar del mayor interés de los coleccionistas y del público en general, y de un aumento del volumen de obras vendidas.

Habría que hablar en un apartado diferente de las subastas extranjeras en nuestro país -Christie’s Madrid, en concreto-: Christie's Anglada Camarasa  El casino de Parísexhiben piezas de una altísima calidad y, en consecuencia, sus remates están muy por encima de la media, siendo la mayor parte de sus compradores españoles: las obras de Anglada Camarasa (El casino de París, 2.600.000 euros), Miquel Barceló (Bibliotheque avec Poe, 1.244.000 euros) y Óscar Domínguez (Mujeres, 908.000 euros) muestran la pujanza de este tipo de inversiones.

En el resto del mercado español, hay varias tendencias que parecen claras. Continúan los bajos precios en las ventas de la pintura antigua. Salvo nombres de especial relieve, los artistas de segunda fila apenas se cotizan, mostrando un desfase tremendo entre precio y calidad. Los nombres de los vendidos serían, por poner unGodofredo Ortega Muñoz Paisaje ejemplo: en el extranjero, Ribera (El martirio de San Lorenzo, vendido en 1.987.440 euros), y en España: Tiziano (Retrato de dama, 360.000 euros). Decae la pintura preciosista y finisecular. Se busca, más bien, obra de las primeras décadas del siglo XX: Escuela de París y, en menor medida, Escuela de Madrid. Así, Celso Lagar (El desayuno, 130.000 euros) o Godofredo Ortega Muñoz (Paisaje, 112.575 euros) han sido las obras más caras. Nombres más recientes apenas tienen presencia en el mercado español de las subastas (no así en las subastas extranjeras en nuestro país o en las ferias), salvo en la obra gráfica, que crece con pequeños coleccionistas.