Mercado de arte

Una exposición de Millares en la galería Betty Guereta

 

 

Publicado por Daniel Díaz en La Gaceta de los Negocios el sábado 9 de diciembre de 2006.

 

La obra del canario Manolo Millares (1926-1972) es, sin duda, uno de los ejemplos más desgarradores que podemos contemplar en la pintura española del siglo pasado. Desde sus inicios con obras suprerrealistas, sus acuarelas figurativas o sus pictografías del año 49 hasta sus famosas arpilleras hay un amplio recorrido que tiene, como hito, fundamental, la creación del Grupo “El Paso” en 1957 junto a Saura, Feito, Canogar, Serrano, Rivera y demás. Y en ese contexto de acercamiento de las modernas corrientes artísticas a los españoles, nacen sus arpilleras, sus piezas más valoradas y buscadas (Christie’s Madrid vendió el pasado mes de octubre en Madrid Ínsula 1 (Tm/arpillera, 1968, 25,5 x 35,5 cm) en 72.000 euros, una obra que se había vendido años antes en 42.000 euros).

 

En estas obras, lo que predomina es, fundamentalmente, el negro y una visión pesimista del hombre, de la muerte y del sexo. Así, sus obras son destrozadas, perforadas, acribilladas y recosidas en una especie Manolo Millares arpillerade resurrección: “(…) no está resuelto nuestro contorno social donde, según los ejemplos más apremiantes, el hombre, imposibilitado, se rompe, se desintegra en una dimensión reducida a cero, lo que desemboca en esa inutilidad del ser como fenómeno físico, enterizo (…)” (publicado en “Acento Cultural”, del SEU, 1961, nº 12-13). No, no son amables sus pinturas. Más bien son fruto de su inconformismo, como escribía unos años antes: “A la realidad actual se llega mi libre protesta con el desgarramiento de las vestiduras, las texturas acribilladas, el fragor de las cuerdas, la arruga de la belleza, la herida telúrica y la verdad pavorosa del homúnculo floreciendo de unas humildes sargas reservadas para este día” (Papeles de Son Armadans, Nº XXXVI, abril, 1959, dedicado al Grupo “El Paso”).

Las obras que presenta a la venta la galería Betty Guereta son una magnífica exposición además de una verdadera oportunidad para los coleccionistas y amantes del arte del siglo XX. Si bien la exposición viene de la galería Acquavella de Nueva York, no es, en absoluto, nada fácil reunir tal cantidad y, sobre todo, Manolo Millares dibujotal calidad de obras para su venta de los años esenciales del autor, que es, desde el punto de vista del mercado de arte, fuera de Picasso y de Miró, uno de los españoles modernos fallecidos más cotizados, con Chillida. Y es siempre una inversión. Los óleos grandes, como el temprano Cuadro 36 (1958, 127,6 x 153 cm) u Homúnculo 1961 (162,5 x 130 cm) cuestan 500.000 dólares, mientras los algo menores como los tremendos Cuadro 186 o Cuadro 192 (ambos de 1962, 130,2 x 97,2 cm) 425.000 dólares. En los papeles, la proporción es similar: los grandes como Untitled (1963, 70 x 100 cm) 90.000 dólares, y 50.000 los menores como Untitled (1959, 50 x 70 cm). Además, el dólar sigue bajando…