Mercado de arte

Difícil diciembre

Detalle de Amantes, 1991, de Manolo Quejido. Alcalá

Frente a la deriva generalizada, hay que estudiar más las operaciones y ver las auténticas oportunidades

 Detalle de Amantes, 1991, de Manolo Quejido. Alcalá

 
 

Las noticias de las últimas semanas en el mercado del arte no son nada halagüeñas. Pese a comprobarse que es un nicho de refugio y una alternativa que se ha demostrado eficaz a medio o largo plazo frente a las caídas del mercado bursátil, inmobiliario y de materias primas, el coleccionismo desciende a marchas forzadas. Tanto las escasas ventas en las distintas ferias madrileñas (dedicadas a distintos ámbitos como el grabado, los muebles o la pintura), como los bajos resultados en las subastas españolas e internacionales, además de las recientemente conocidas prácticas de garantías millonarias por la venta de las obras de arte, muestran un panorama no sólo desolador sino sobre todo incierto.

Quizá, en ese sentido, los distintos agentes deban repensar y reconducir sus sorprendentes márgenes de ganancia así como su posible servicio a la más pura especulación comprando piezas de artistas más o menos reconocidos y ofreciéndolas a precios desorbitados al grito de su revalorización segura a despistados incautos que caen en sus redes y confían en su palabra de experto.

En nuestro país, este tipo de consideraciones no se dará muy probablemente hasta que los coleccionistas dejen pasar una tras otra distintas oportunidades y, de esta manera, consigan Manuel Quejido, Amantes, 1991. Alcaláhacer bajar los precios puesto que, al fin y al cabo, también los galeristas, anticuarios y casas de subastas necesitan liquidez. Pero me temo que queden todavía unos largos meses para llegar a esa situación… Hasta ese momento no queda más remedio que estudiar bien las operaciones, ver las auténticas oportunidades y comprar sólo magníficas piezas.

La cita en Alcalá, el próximo día 3, y las del mes de diciembre que comienza, serán difíciles. Pero siempre hay piezas importantes por las que merece la pena la compra. Destaca una pieza del sevillano Manuel Quejido (1946) con ecos fauvistas y decorativos: Amantes (O/L, 200 x 200 cm), quizá algo tardía pues está fechada en  1991 y parte desde los 18.000 euros. Aunque forjado en el vitalismo expresionista, incorpora a su producción elementos geométricos y poéticos de gran fuerza que hacen que sea uno de los autores con proyección. En diciembre de 2005, Segre adjudicó por 22.000 euros (más comisión) Los nueve (O/L, 1981, 130 x 162 cm), que había salido a pujas por 12.000 euros. En abril de 2006, Ansorena José Manuel Broto, Egipto I, 1990. Alcaláremató por 11.000 euros (más comisión) un geométrico I love Mallorca (O/L, 1989, 126 x 175 cm), mientras en Retiro, en marzo de 2007, Espejo (O/L, 1984, 130 x 145 cm) se quedó en los 9.000 euros (más comisión) de la salida.

José Manuel Broto (1949) es otro de los autores más buscados, fuera de los conocidos de primera línea. El de Zaragoza, tras una abstracción gestual, pasó a una época de sobriedad, silencio y reflexión en sus campos de color, con pintura que gotea… No es de su época más sensual y buscada, pero Egipto I (Acrílico y collage/L, 1990, 200 x 160 cm) que parte por 17.000 euros es pieza de calidad. En junio de 2006, Segre vendió por 20.000 euros (más comisión) un óleo de 1990: Mecanismos espirituales I (162 x 130 cm), y en junio de 2005 por 33.000 (más comisión) Sin título (A/L, 1988, 300 x 200 cm).

Por último, en cuanto a obra contemporánea, dos piezas: un deslavazado aunque de buen tamaño Z.R. Nº 7 (A/L, 1995, 162 x 135 cm, 10.000 euros) del Bonifacio, Viajando con Marco Polo, 1995. Alcalámadrileño Jorge Galindo (1965), y un tardío, pero con fuerza aún, cuadro de Bonifacio Alonso (1933): Viajando con Marco Polo (O/L, 1995, 186 x 200 cm) desde unos atractivos 22.500 euros.

En obra del siglo XIX hay varias piezas que, sin ser importantes, sí son interesantes. La primera es El humo del Express. Puerto de Bilbao (O/cartón, 1907, 25,7 x 33,2 cm, Darío de Regoyos, El humo del Express. Puerto de Bilbao, 1907. Alcalá25.000 euros) del nacido en Ribadesella Darío de Regoyos (1857-1913), con sus juegos de luces de recuerdo postimpresionista. Dos referencias de obras vendidas en noviembre de 2004 en Durán: Atardecer en el norte (O/cartón, 18,5 x 25 cm) subió desde los 6.000 hasta los 19.000 euros (sin comisión), la misma subida que Paisaje nocturno (O/cartón, 19 x 25 cm). Sin embargo, este Puerto de Bilbao tiene, sin duda, un interés y calidad superiores…

Además, una atractiva, colorista y de gran tamaño, Playa de Baquio (O/L, 1881, 56,5 x 84 cm, 15.000 euros) Anselmo Guinea, Playa de Baquio, 1881. Alcaládel vasco Anselmo de Guinea. Courting on the Capri shore (O/L, 31,5 x 41,5 cm) alcanzó las 6.500 libras (8.707 euros; sin comisión) en Christie’s Londres, mientras en octubre de 2002 Joven pastora (O/L, 87 x 59,5 cm) en Durán se quedó en los 30.000 euros de la salida. Y un poblado pastel de la Plaza Vieja de Bilbao (51 x 71,5 cm) ya por 10.000 euros del bilbaíno especializado en pasteles Manuel Losada.

Por último, Eugenio Granell, Pájaro de oro, 1953. Alcaláa caballo entre estas dos etapas comentadas, una obra del surrealista Eugenio Granell: Pájaro de oro (O/L, 1953, 61 x 46 cm), desde unos altos ya 27.500 euros de salida. De 1952 es A donde va el fantasma (O/L, 115,5 x 122 cm) que se vendió en Sotheby’s Londres en junio de 2006 por 29.298 euros (sin comisión); o Pájaro en la noche (O/L, hacia 1953-1955, 66 x 48 cm) que se quedó en los 10.000 euros (sin comisión) de la salida en septiembre de 2003 en Durán.

 

REMATES

Tras los conocidos traspiés de las últimas ferias y de las licitaciones tanto nacionales como internacionales, una bocanada de aire un poco fresco no viene mal. Y es que los resultados de la subasta del pasado día 20 de noviembre han sido mejores de lo esperado gracias a las abundantes compras de la Junta de Andalucía. El coleccionismo particular no estaba interesado en los lotes que salían –o, al menos, en esos precios- y, visto lo adquirido, se deduce claramente que la Junta salvó la subasta y Alonso Cano, Cristo Eucarístico. Arte. Información y Gestiónle interesa más la pintura del siglo XIX y de comienzos del XX que la actual.

Así, se hizo por el precio de salida, 95.000 euros, con la delicada puerta de sagrario con la imagen de Cristo Eucarístico (O/T, 42 x 30 cm) de Alonso Cano (1601-1667). Pieza de gran calidad, la Junta de Andalucía lo adquirió para el museo de Granada. Lo mismo ocurrió con el gran lienzo de Lucas Valdés (1661-1725), La Virgen del Rosario con Lucas Valdés, La Virgen del Rosario Santo Domingo y Santa Catalina de Siena. Arte. Información y GestiónSanto Domingo y Santa Catalina de Siena (O/L, hacia 1700, 136 x 204 cm); pero esta vez, lo comprado por los 35.000 euros de la salida irá al Museo de Sevilla. En cambio, el Crucificado con ángeles (O/L, 105 x 81 cm, 9.000 euros) del granadino Pedro Atanasio Bocanegra (1638-1689) no encontró comprador.

La buena vista de La Plaza de San Pedro, Roma (O/L, 47 x 68,5 cm) de Gustavo Bacarisas (1872-1971) la adquirió también la Junta de Andalucía para el museo de Sevilla, esta vez por los 30.000 euros de la salida. Asimismo, la Junta ejerció su derecho de tanteo por el precio de salida, 22.000 euros, del buen paisaje de José Arpa Perea (1858-1952), Ermita junto a los pinares de Oromana (O/L, 76 x 104,5 cm).Gustavo Bacarisas, La Plaza de San Pedro, Roma. Arte. Información y Gestión

Otro comprador, la Real Maestranza de Sevilla, pagó los 12.000 euros de la salida por la versión de La familia de Carlos IV (O/L, 145 x 165 cm) del sevillano Gonzalo Bilbao (1860-1938), de un interés más bien local pero obra de buena tamaño u calidad a buen precio, sin duda. Y, para terminar con las adquisiciones estatales, el Ministerio se adjudicó por la salida el boceto del Retrato de Alfonso XIII (O/L, 67 x 53 cm, 2.400 euros) del granadino José María López Mezquita (1883-1954), y el conjunto de dos decorados, tres figurines, estudio de un telón y original del cartel de Mariana Pineda de Federico García Lorca y un retrato de Regino Sáinz de la Maza del onubense José Caballero (1916-1991), por la salida de 11.000 euros.

Sin embargo, la realidad José Arpa, Ermita junto a los pinares de Oromana. Arte. Información y Gestiónes que otros muchos lotes quedaron desiertos como el Agnus Dei (O/L, 84 x 95 cm) de Gabriel Morcillo que partía de unos altos 16.000 euros, el pequeño Huerto en Alcalá (O/L pegado a cartón, 1916, 26 x 34 cm) de Manuel García y Rodríguez desde los 12.000 euros, o la acuarela de Luis Jiménez Aranda (Tumbados en la hierba, 31 x 48 cm) desde unos excesivos 5.500 euros.

Tampoco la obra más contemporánea se vendió bien y quedaron sin comprador muchos lotes como La luz en el dique seco. El soldador (O/T, 46 x 55 cm, 1.200 euros) de Luis Mayo, el Puente de Triana (O/L, 1985, 81 x 99,5 cm, 3.000 euros) de Luis Claramunt, Sin título (O/cartulina, 2005, 70 x 50 cm, 3.250 euros) de Soledad Sevilla, Sin título (O/L, 81 x 81 cm, 4.000 euros) de Manuel Salinas, La locura no hace al arte (O/T, 1989, 74 x 102 cm, 14.000 euros) de Guillermo Pérez Villalta o Huellas (bronce, pareja de 3 x 13 x 30 cm, 2.500 euros) de la austriaca Eva Lootz. Tiempos de ventas difíciles, sin duda.
 

Publicado por Daniel Díaz en La Gaceta de los Negocios el sábado 29 de noviembre de 2008.